🚨 ¡Desmantelmiento Épico! Murciélgos Neutrlizan a 103 Sicrios del CJNG y Abten a “El T*gre” en Celaya.
Del 9 al 11 de enero de 2026, la zona metropolitana de Celaya quedó bajo un cerc* militr completo, un despliegue de 100 elementos que buscaba errdicar la influencia del CJNG en la región.
En el centro de esta operación estaba Ricardo “El Tgre” Campos, un comandante que había convertido a Celaya en un bastión del nrcotrfico, extrsiones y homcdios.
Durante años, su célula había operado con impunidad, pero los Murciélgos estaban decididos a poner fin a su reinado de terr*r.
La operación comenzó con un análisis exhaustivo de la situación.

Los Murciélgos sabían que “El Tgre” se había atrincherado en una vivienda fortificada en la colonia Los Murales, junto a 20 sicrios armdos hasta los dientes.
Con una planificación meticulosa, las fuerzas especales implementaron un cerc que no dejó escapatoria.
Retenes en todas las salidas de la ciudad, sobrevuelos con drnes térmicos para identificar movimientos y asltos simultáneos a 17 casas de segridad donde la estructura del CJNG intentaba reagruparse.
A medida que el cerco se cerraba, los habitantes de Celaya escuchaban ráfgas de fsl que resonaban en el aire.
La tensión era palpable, pero la estrategia de los Murciélgos era clara: desmntelar la célula completa de “El Tgre” sin dejar sobrevivientes.
Después de cuatro horas de resistencia, “El Tgre” fue abtido junto con su guardia personal, marcando un punto de inflexión en la lucha contra el nrcotrfico en Guanajuato.
La historia de “El Tgre” es una de violncia metódica y control territorial.
Desde su reclutamiento en 2015 como halcn en Jalisco, escaló posiciones en el CJNG gracias a su lealtad y brutlidad.
Sus primeros assinatos fueron parte de una estrategia diseñada para infundir mido y consolidar el control del cártl en Guanajuato.
Al ser ascendido a comandante regional, “El Tgre” implementó un sistema de control que dividía Celaya en zonas operativas, cada una bajo un jefe de plza que reportaba directamente a él.
El terrr que ejercía sobre la población era sistemático; extrsionaba a comerciantes y utilizaba la violncia para mantener el control.

En 2024, su célula fue responsable de al menos 280 homcdios, muchos de los cuales eran mensajes claros a quienes se atrevían a desafiar su autoridad.
La corrpción dentro de las fuerzas de segridad le permitió operar con impunidad, pero el cerc militr demostró que el Estdo estaba dispuesto a recuperar el control.
La operación fue un testimonio del poder de la inteligencia militr y la coordinación.
Los Murciélgos no solo desplegaron un cerco, sino que también utilizaron tecnología avanzada para rastrear comunicciones y movimientos de los sicrios.
La infiltración de “El Tgre” en la estructura de la policía municipal había sido un obstáculo, pero la decisión de actuar sin compartir información con autoridades locales eliminó el riesgo de filtrciones.
El aslto final a la casa de “El Tgre” fue un enfrentmiento intenso.
A medida que los Murciélgos irrumpieron en la fortaleza, se desató una btalla que dejó a los sicrios superados en número y entrenamiento.
Al final, el líder del CJNG fue abtido, y con él, 19 de sus sicrios, incluyendo a varios jefes de plza.
La célula del Tgre, que había controlado la región durante años, fue desmntelada en su totalidad.
El impacto del opertivo fue profundo.
No solo se neutrlizaron a 103 sicrios, sino que se desmntelaron 17 casas de segridad, se incautaron 237 arms de fego y se confiscó una cantidad significativa de drgas y efectvo.

La operación fue un golpe devstador contra el CJNG en Guanajuato, marcando un hito en la lucha del Estdo contra el nrcotrfico.
Sin embargo, el camino hacia la recuperación de la pz en Celaya es largo.
Las familias que vivieron bajo el terrr del CJNG durante años merecen un futuro sin violncia.
Para lograrlo, México debe implementar estrategias que prevengan la infiltración del crmen organizdo en las instituciones y fortalezcan la confianza ciudadana.
La historia de “El Tgre” y la operación de los Murciélgos son un recordatorio de que, aunque el camino es difícil, la lucha contra el nrcotrfico continúa.
La batalla no ha terminado, pero cada victoria representa un paso hacia un México más seguro y libre del yugo del crmen organizdo.