¡Dolor y Recuerdos! Alzate Habla del Último Encuentro con Yeison Jiménez y la Tristeza de Perder a un Gran Amigo
El sábado 11 de enero de 2026, Alzate se encontraba en un momento personal delicado.
Su hija, que había estado viviendo en Costa Rica, regresaba a su país después de pasar las festividades con él.
Mientras se dirigían al aeropuerto en Medellín, recibió un mensaje que cambiaría su vida para siempre.
Antes de entrar en un túnel que interrumpió la señal de su teléfono, alguien le escribió que Yeison Jiménez había fallecido.
En ese instante, la confusión y el dolor se apoderaron de él.

Al salir del túnel, con su hija a su lado, Alzate intentó confirmar la noticia que había recibido.
La angustia creció cuando se dio cuenta de que la información era cierta.
“Se nos fue, se nos murió todo”, le dijeron.
A medida que llegaban al aeropuerto, el ambiente se tornó sombrío y lleno de tristeza.
La noticia no solo afectó a Alzate, sino que también dejó a su hija en estado de shock, sumiéndolos a ambos en una profunda tristeza mientras se despedían.
La conexión entre Alzate y Yeison Jiménez iba más allá de la amistad; eran hermanos de vida, compañeros en la industria musical.
Alzate compartió que, en momentos como este, la presión de los medios puede ser abrumadora.
Sin embargo, sintió que era su obligación hablar sobre la situación, no solo por los fans que querían respuestas, sino también para honrar la memoria de su amigo.
Tras recibir la noticia, Alzate se comunicó con la familia de Yeison, especialmente con su hermana y otros allegados.
La devastación era palpable.
En medio de la confusión, Alzate decidió actuar, enviando a Diva Yesurum, una amiga en común, a Bogotá para estar al lado de la familia en esos momentos difíciles.
Alzate recordó cómo Yeison siempre había tenido un interés especial por la aviación.
Durante sus conversaciones, Yeison había expresado su deseo de adquirir un avión, buscando asesoría y compartiendo sus sueños.
Sin embargo, lo que comenzó como una conversación sobre aviones se tornó en un profundo dolor tras la tragedia.

La conversación se centró en las especulaciones sobre las circunstancias de la muerte de Yeison.
Alzate, con su experiencia como piloto, ofreció su perspectiva sobre lo que pudo haber sucedido en el vuelo.
Habló sobre la importancia del peso y balance en la aviación, y cómo la seguridad es primordial, especialmente en aeronaves pequeñas.
Aunque no se puede especular sin los resultados de la investigación, Alzate compartió su conocimiento sobre los riesgos inherentes a volar y la necesidad de tomar decisiones informadas.
Mientras la conversación avanzaba, se hizo evidente que la pérdida de Yeison había dejado un vacío en la comunidad musical.
Alzate mencionó que la tragedia había unido a muchos artistas, quienes se apoyaban mutuamente en este tiempo de duelo.
La música popular había perdido a un gran referente, y todos sentían la presión de continuar su legado.
Alzate recordó momentos compartidos con Yeison, especialmente durante la pandemia, cuando pasaron tiempo juntos creando música y disfrutando de la compañía mutua.
La noticia de su muerte no solo fue un golpe para él, sino para toda la comunidad de la música popular, que había visto a Yeison convertirse en uno de los artistas más exitosos de su género.
La conversación culminó con la esperanza de que se realicen homenajes a Yeison, reconociendo su impacto en la música y en la vida de quienes lo conocieron.
Alzate expresó su deseo de que la familia y el equipo de Yeison decidieran cómo honrar su memoria, y que todos los artistas se unieran para celebrar su legado.

La historia de Alzate y Yeison Jiménez es un recordatorio de la fragilidad de la vida y de la importancia de valorar a aquellos que amamos.
En medio del dolor, hay una luz de esperanza y un llamado a continuar el legado de aquellos que han dejado una huella imborrable en el mundo.
La música popular seguirá resonando, y el espíritu de Yeison vivirá en cada nota, en cada recuerdo compartido y en cada homenaje que se le rinda.