¡Asedio Prolongado! La Impactante Operación Militar en Celaya y el Golpe Decisivo al CJNG: Un Análisis de la Caída del Águila
El cerco militar en Celaya comenzó el martes 9 de enero, cuando las fuerzas de seguridad decidieron actuar tras confirmar la ubicación de “El Águila”, un hombre de 38 años que coordinaba aproximadamente 500 sicarios y era responsable de una ola de violencia que había cobrado cientos de vidas en Guanajuato.
La decisión de rodear la zona en lugar de realizar un asalto rápido fue estratégica; se buscaba minimizar el riesgo para la población civil y maximizar las posibilidades de éxito.

Durante tres días, la situación fue tensa.
Los sicarios del CJNG intentaron romper el cerco en múltiples ocasiones, atacando retenes con fuego masivo, pero fueron rechazados una y otra vez.
El enfrentamiento se intensificó, y el número de bajas entre los sicarios aumentó rápidamente.
En total, 127 sicarios murieron en los combates, lo que representaba aproximadamente el 25% de la fuerza que “El Águila” había construido en la región.
La población de Celaya vivió una experiencia traumática durante estos días.
Con 20,000 personas atrapadas en la zona de cerco, los comercios cerraron y las escuelas suspendieron actividades.
Muchos ciudadanos no sabían qué estaba sucediendo, y la incertidumbre se convirtió en un estado constante de ansiedad y miedo.
Sin embargo, el gobierno federal estaba decidido a eliminar a “El Águila” y su influencia en la región.
Finalmente, el jueves 11 de enero, después de 72 horas de asedio, la Guardia Nacional tomó la decisión de asaltar la casa donde “El Águila” se escondía.
El combate duró seis horas, y aunque los sicarios intentaron resistir, estaban abrumados por la superioridad numérica y el equipamiento de las fuerzas armadas.
En el transcurso de la batalla, “El Águila” fue abatido junto con 18 de sus hombres.

La eliminación de “El Águila” es un golpe significativo para el CJNG en Guanajuato.
Su muerte no solo representa la caída de un líder violento, sino también una pérdida crítica de recursos y estructura operativa para el cártel.
Con 127 sicarios muertos, el CJNG enfrenta un desafío monumental para recuperar su posición en la región.
Este operativo no solo marca una victoria táctica, sino que también valida la nueva estrategia del gobierno federal de cerco prolongado.
A medida que la situación en Guanajuato evoluciona, la presión sobre los cárteles se intensifica y la población comienza a respirar un poco más aliviada, aunque el trauma de la experiencia de asedio perdurará.
La historia de “El Águila” y su caída es un recordatorio de que la lucha contra el crimen organizado es real y afecta directamente a las comunidades.
La guerra no se libra solo en las sombras; también se desata en las calles, y los civiles son a menudo los que pagan el precio más alto.
Sin embargo, el éxito de este cerco militar podría significar un cambio en la dinámica de poder en Guanajuato y una oportunidad para que el gobierno recupere el control de la región.

A medida que el gobierno federal continúa su lucha contra el CJNG, la comunidad de Celaya espera que este golpe a la estructura del cártel no solo traiga justicia, sino también un futuro más seguro y estable.
La operación realizada del 9 al 11 de enero es un ejemplo de cómo, con la estrategia adecuada y la voluntad de actuar, se puede enfrentar la amenaza del crimen organizado y proteger a la población civil.
La historia de “El Águila” es una de muchas en la guerra contra el narcotráfico en México, y su caída podría ser un signo de que el Estado está dispuesto a recuperar el control, incluso en las circunstancias más difíciles.