Yeison Jiménez comenzó su vida laboral desde muy joven en Corabastos, donde forjó su carácter y sus primeros sueños musicales

 

De Corabastos a la música popular: así fue la carrera artística de Yeison  Jiménez

 

El 10 de marzo marca un momento especial para los seguidores de Yeison Jiménez: se cumplen dos meses desde que su partida dejó un vacío en la música y, al mismo tiempo, consolidó su legado.

Desde sus primeros pasos en Corabastos, un mercado que vio crecer sus sueños, hasta los estudios donde grabó sus primeras canciones, la historia del artista se entrelaza con esfuerzo, amistad y pasión por la música.

Allí, entre pasillos cargados de mercancía y madrugadas frías, Yeison construyó no solo su futuro, sino también un ejemplo de perseverancia para quienes lo rodeaban.

“Dicen qué suerte, pero no saben toda la que me he comido. Algunos dicen que yo soy un presumido. Yo los entiendo y sé que hay muchos ofendidos y me vale madre. Más de 10 años y conmigo no han podido”, confesaba, recordando los inicios de un joven que a los 13 años comenzó a cargar aguacates y trabajar con su familia en Corabastos, soñando con algo más grande.

La vida en el mercado no solo forjó su carácter, sino que le enseñó la disciplina y la importancia del esfuerzo constante, valores que luego se reflejarían en su carrera musical.

 

La primera mujer que ayudó a Yeison Jiménez cuando era pobre y cantaba en  el barrio Santa Fe

 

Entre la rutina de los puestos y la relación con sus compañeros, surgieron amistades que marcaron su vida.

Johnny Patiño, amigo cercano, recuerda: “El huevón era más centrado al dicharachero hablar, como todo paisa. Lucí hoy estaba recordando con un amigo, me dijo, ‘¿Usted sí sabe quién es este muchacho?’… Sí, cuénteme, véanlo. Ese era Jason Jiménez”.

La cercanía y la camaradería en los primeros años de trabajo crearon lazos que Yeison mantendría a lo largo de su trayectoria.

Su talento musical se manifestó de manera inesperada.

Johnny relata el primer encuentro con la voz de Yeison: “Cuando llegó y comenzó a cantar esa canción de Vicente Fernández… yo dije, ‘¿Qué hijo que va a cantar?’ Y cuando cantó, me encantó… te truena el enduro, muchachos. Ese hijo sí canta”.

Este momento marcó el inicio de una carrera que pasaría de los pequeños estudios improvisados a convertirse en una de las voces más representativas del género popular colombiano.

Los inicios en la grabación también estuvieron llenos de anécdotas que reflejan su determinación.

Johnny recuerda: “Nos fuimos en Transmilenio, yo estaba mamado. Le dije, ‘Marica, ¿para dónde me lleva?’ No, el Quiroga, voy a grabar mis temas… y ahí comenzamos a grabar, y yo como no sé del tema, me acosté a dormir.

Cuando llegó un momento, me despierta Jason y me dice, ‘Oiga, ¿por qué no nos decimos algo entre las canciones?’… le dije, ‘Ah, pues, Jiménez, con el corazón’, a ver qué, y papá, uy, sí me gustó, y la metimos en la música”.

Esa espontaneidad y pasión fueron sello de su estilo y conexión con quienes lo acompañaban.

 

Corabastos despide a Yeison Jiménez, el artista que forjó su camino entre  madrugadas y trabajo duro en la central mayorista

 

A lo largo de los años, Yeison no solo consolidó su carrera, sino que también se convirtió en un referente de humildad y entrega.

Su presencia en Corabastos permanecía viva en los recuerdos de quienes lo conocieron: “Soy graduado en la experiencia de la vida. Trabajé duro para comprarme lo que tengo… y me conocieron por lo aventurero. No me interesa demostrar cómo es que vivo”, decía, reflejando una autenticidad que le ganó admiración y respeto.

La historia de Yeison Jiménez no se limita a sus éxitos musicales, sino también a los valores que transmitió.

Johnny Patiño resume: “El motivo a la final valió la pena… Tú eres realmente el más cierto de horas inciertas. Escucho mi mejor amigo y lo quiero, lo adoro y lo amo mucho. Estamos por aquí en Medellín, tomando como los grandes de Colombia. Dios lo bendiga, Johnny”.

Sus recuerdos demuestran que la amistad, el esfuerzo y la pasión fueron pilares fundamentales que acompañaron cada paso de su carrera.

Desde los pasillos de Corabastos hasta los escenarios donde conquistó multitudes, Yeison Jiménez dejó una huella imborrable.

Su vida es testimonio de que con trabajo, constancia y corazón, es posible transformar los sueños en realidad.

Cada canción, cada presentación y cada recuerdo de quienes lo conocieron son parte de un legado que seguirá inspirando a nuevas generaciones, consolidando a Yeison como una leyenda viva de la música colombiana.

 

La historia de Yeison Jiménez y Johnny Patiño no empezó con fama, empe... |  TikTok