El mundo del entretenimiento peruano se ha visto sacudido por una noticia que marca el fin de uno de los ciclos más exitosos y longevos de la pantalla chica.

Bruno Pinasco, el carismático conductor de Cinescape, anunció oficialmente que el programa dejará de emitirse en señal abierta tras un cuarto de siglo ininterrumpido en América Televisión.

En una entrevista profunda y cargada de nostalgia con la periodista Milagros Leiva, Pinasco reveló los motivos detrás de esta decisión, repasó su trayectoria y, en varios momentos, se dejó llevar por la emoción al recordar que el programa que empezó con “cero presupuesto” terminó convirtiéndose en su “hijo”.

El adiós a la señal abierta: La apuesta por el futuro digital La noticia cayó como un balde de agua fría para los televidentes que crecieron viendo las novedades de Hollywood cada fin de semana.

Según explicó Pinasco, el cierre del ciclo en televisión responde a una visión estratégica y a la creencia en los “ciclos naturales” de 25 años.

“Cada 25 años las cosas cambian, se renuevan.

Queremos cerrar el bloque de televisión ahora en diciembre para enfocarnos totalmente a lo digital”, precisó el conductor.

Bruno argumentó que la inmediatez de las redes sociales —donde el programa ya cuenta con millones de seguidores en TikTok, YouTube y Facebook— ha superado el formato de emisión semanal.

“La frescura de la inmediatez se había perdido; cuando el programa sale el sábado, todos los tráilers ya se vieron.

En digital tendremos una fortaleza enorme”, señaló.

El objetivo es transformar Cinescape en una versión más condensada, directa y adaptada a los nuevos hábitos de consumo audiovisual.

Un “hijo” nacido del esfuerzo propio Durante la charla, Milagros Leiva subrayó que el éxito de Cinescape no fue un regalo por ser hijo de la leyenda televisiva Bruno Pinasco padre.

“Le metiste harta gasolina, fue tu esfuerzo”, le dijo la periodista.

Bruno, visiblemente conmovido, asintió: “Sí, es mi hijo.

Un proyecto que empezó con cuatro personas, mucho entusiasmo y que creció como una bolita de nieve”.

Este crecimiento no solo consolidó su marca, sino que le abrió las puertas al mundo del doblaje internacional, participando en grandes producciones como Kung Fu Panda y, especialmente, Coraline y la puerta secreta, donde prestó su voz para el personaje de Wybie Lovat.

“Fue una chambaza, un guion enorme y 8 horas de grabación, pero le tengo mucho cariño”, recordó.

El futuro en América TV y nuevos horizontes creativos A pesar del cierre de Cinescape en televisión, Bruno Pinasco aclaró que no se retira de América Televisión, canal al que llama su “casa” desde el 2003.

Su otro programa, TEC, enfocado en tecnología, continuará emitiéndose los domingos.

Además, reveló que el canal le ha otorgado la posibilidad de mantener el horario de Cinescape para desarrollar un formato totalmente nuevo que se encuentra en fase de creación.

Uno de los proyectos que más entusiasma al conductor en esta nueva etapa es llevar su libro Tea Shop al formato audiovisual.

“Quiero que mis libros den el salto, ya sea como película o serie.

Es un proyecto que quiero hacer de necio”, confesó con el corazón en la mano.

Heridas del pasado: El complejo vínculo con su padre En un pasaje más íntimo de la entrevista, Bruno recordó su infancia y lo difícil que fue crecer bajo la sombra de un padre “megafamoso” pero ausente en el día a día.

Tras el divorcio de sus padres cuando él tenía apenas un año, Bruno creció sin la presencia constante de su progenitor en casa.

“Mi papá venía una vez por semana.

Yo no entendía cuando en el colegio decían: ‘cuando su papá llegue en la noche, le muestran esto’.

Para mí, lo normal era que todo el mundo me preguntara por él en la calle, pero que no estuviera en mi casa”, relató.

Esta dualidad entre la fama pública de su padre y la realidad privada marcó su niñez, aunque admite que, con la capacidad de los niños para naturalizarlo todo, terminó incorporándolo a su cotidianidad.

La aventura continúa: “Esta película no se ha terminado” Para calmar a sus seguidores, la última emisión de Cinescape incluyó un sketch especial donde el Bruno del año 2000 se encuentra con el Bruno de la actualidad.

El mensaje final fue claro: la pasión por el cine y la cultura popular sigue intacta, simplemente cambia de plataforma.

El programa iniciará ahora una etapa de potencia total en YouTube y redes sociales.

“Tranquilos, esta película no se ha terminado”, sentenció Pinasco, dejando en claro que el formato evoluciona para sobrevivir en la era del streaming.

¿Crees que Cinescape logrará mantener su mística y relevancia en el entorno digital sin el respaldo de la señal abierta?