El panorama mediático en Perú se ha visto sacudido este miércoles, 14 de enero de 2026, por una de las crónicas más dolorosas y polémicas que involucran al futbolista Christian Cueva.

Lo que debería haber sido una celebración de unión y esperanza se transformó en una pesadilla familiar durante la pasada Navidad.

Según las revelaciones y pruebas audiovisuales presentadas por su aún esposa, Pamela López, el jugador conocido como “Aladino” habría protagonizado un lamentable episodio de maltrato psicológico contra sus propios hijos, llamándolos por videollamada en un presunto estado de ebriedad que terminó en lágrimas y crisis nerviosas para los menores.

La controversia estalló en plena Nochebuena, cuando Pamela López, quien se encontraba en Trujillo pasando las fiestas con sus padres y sus tres pequeños, accedió a que el futbolista se comunicara con ellos.

Sin embargo, la aparente calma se rompió cuando Cueva, lejos de ofrecer un saludo paterno, comenzó a proferir insultos y palabras soeces que sembraron el pánico en el hogar.

“Has llamado a mis hijos.

Cristiano está en una tembladera.

Briana está llorando”, se escucha reclamar a López en un extracto de la llamada que decidió hacer pública para evidenciar la gravedad de la situación.

El estado del futbolista fue descrito por López como “el mismo de toda la vida”, sugiriendo una preocupante recurrencia en el consumo de alcohol y conductas erráticas.

A través de sus redes sociales, la trujillana fue tajante: “Hiciste llorar a mis tres hijos, pero tengo una noticia.

No lograste el fin.

No arruinaste nuestra Navidad.

Mis hijos y yo somos más fuertes de lo que tú crees”.

Con una firmeza absoluta, advirtió que defenderá la estabilidad emocional de sus niños “con garras y dientes”, dejando claro que ya no es la mujer manipulable de años anteriores.

Este incidente se produce en un contexto legal ya de por sí tenso.

Apenas unas semanas antes, el 17 de diciembre de 2025, Christian Cueva formalizó una demanda de divorcio por causal contra Pamela López ante el Vigésimo Juzgado de Familia de la Corte Superior de Lima.

Aunque el futbolista ha hecho público su deseo de agilizar el proceso y ha instado a través de sus abogados a un diálogo armonioso, los hechos ocurridos en Navidad han dinamitado cualquier puente de conciliación pacífica.

La defensa de López, liderada por el abogado Gino Paolo Zamora Vega, aclaró que hasta la fecha no han sido notificados formalmente de dicha demanda, pero reiteró la disposición de su clienta para sentarse a negociar, siempre que se priorice el interés superior de los menores.

La indignación en las redes sociales no se ha hecho esperar.

Mientras miles de usuarios respaldan a Pamela López y cuestionan duramente la idoneidad de Cueva como padre, el futbolista ha optado por un silencio absoluto, evitando pronunciarse sobre las graves acusaciones de haber provocado una crisis nerviosa en su hijo menor.

No obstante, el entorno del jugador sigue siendo motivo de titulares, especialmente tras las recientes muestras de afecto de la cantante de cumbia Pamela Franco, quien le dedicó un “Te amo, Cueva 10 oficial” en un momento de extrema sensibilidad familiar.

Los rumores sobre una posible boda entre Cueva y Franco han cobrado fuerza, especialmente después de que el propio deportista asegurara en un podcast estar “enamorado” y con intenciones de formalizar su relación una vez que se resuelvan sus asuntos legales.

Sin embargo, este nuevo escándalo navideño pone en entredicho la imagen de “hombre renovado” que Cueva intentaba proyectar.

Para muchos analistas de espectáculos, este no es solo un problema doméstico, sino la manifestación de un entorno autodestructivo que está afectando directamente a tres niños inocentes que, según López, ni siquiera recibieron regalos de su padre aquel día.

A la disputa familiar se le suma un matiz de peligro externo.

Recientemente, Pamela Franco denunció haber sido víctima de intentos de extorsión por 50,000 soles, vinculados a ataques con armas de fuego en locales donde tenía programadas presentaciones.

Este clima de inseguridad y violencia parece rodear cada vez más de cerca al círculo íntimo del futbolista, elevando las alarmas sobre la seguridad de todos los involucrados.

En este miércoles de análisis y reflexión, la opinión pública se pregunta si el proceso de divorcio podrá llevarse a cabo de manera “célere y armoniosa”, como pide la defensa de Cueva, o si las grabaciones que Pamela López posee —donde se escucharían improperios aún más graves— terminarán siendo la pieza clave en un juicio que promete ser largo y devastador.

Por ahora, la madre de los hijos del “10” ha decidido entregar dicho material únicamente a las autoridades competentes, buscando proteger la poca privacidad que les queda a sus hijos en medio de este circo mediático.

La historia de Christian Cueva y Pamela López ha pasado de ser un drama de infidelidades a una batalla por la integridad psicológica de una nueva generación.

Mientras el futbolista busca rehacer su vida con Pamela Franco, el país observa con desaprobación cómo el talento deportivo se ve opacado por la falta de madurez y responsabilidad en el rol más importante de su vida: el de padre.