El drama familiar que rodea a Angie Jibaja ha tomado un giro devastador en este jueves, 15 de enero de 2026.
Lo que inicialmente se anunció como un milagroso y pacífico reencuentro entre la denominada “chica de los tatuajes” y sus hijos tras más de cinco años de distanciamiento, ha terminado por estallar en una nueva crisis de rechazo y dolor.

A pesar de que Jibaja se mostró conmovida en un reciente podcast, asegurando haber alcanzado una paz profunda tras ver a sus pequeños, la realidad detrás de las cámaras contada por Romina Gachoy revela una fractura emocional que parece, por ahora, irreparable.
La llegada de Angie Jibaja a Lima a finales de diciembre de 2025 despertó una ola de especulaciones.
Tras años de batallas legales y mediáticas con Jean Paul Santa María y Romina Gachoy, la exmodelo buscó un acercamiento que fue gestionado inicialmente por su madre, Maggie Liza.
Gachoy, quien ha criado a los menores durante este lustro, aceptó facilitar el contacto bajo una condición innegociable: que los propios niños estuvieran de acuerdo.
Sin embargo, los primeros intentos fueron un fracaso rotundo.
Según relató la modelo uruguaya, al proponerles la idea del encuentro, la respuesta de los menores fue un tajante “No quiero, mami.
No me siento cómodo”.
Fue la propia Romina quien, en un acto de empatía que Angie agradeció públicamente en un primer momento, intercedió ante los niños para darles “una oportunidad más”.
“No perdemos nada”, les dijo, logrando finalmente que los menores accedieran a compartir un almuerzo con su madre biológica.
Angie describió ese día como el “más importante de su vida”, afirmando incluso que después de verlos pudo dormir una noche entera con tranquilidad, algo que no lograba en años.
La emoción de Jibaja fue tal que decidió postergar su vuelo de regreso para pasar las fiestas de Navidad y Año Nuevo en Perú, con la esperanza de reconstruir el vínculo.

No obstante, la tregua duró apenas un suspiro.
Mientras Angie se deshacía en elogios hacia Romina Gachoy en entrevistas, tildándola de mujer “sacrificada” y “valiente”, en el mundo digital la historia era otra.
Jean Paul Santa María alertó sobre una publicación polémica de Jibaja donde cuestionaba la validez de la familia construida por él y Gachoy en solo cinco años, comparándola con los años que ella los tuvo “en su barriga”.
Este ataque indirecto a la estabilidad que los niños consideran su hogar fue el detonante del colapso final.
El golpe de gracia llegó a través del hijo mayor.
Fue él quien, al enterarse de que su madre biológica seguía utilizando sus redes sociales para lanzar dardos contra Romina —la mujer a la que él llama mamá—, decidió cortar todo vínculo.
“Mami, ya no quiero verla.
No quiero nada de ella y la voy a bloquear”, fueron las crudas palabras que el menor le dirigió a Gachoy, según las declaraciones de esta última.
Para los hijos de Jibaja, la lealtad hacia quienes los han cuidado durante su crecimiento pesa mucho más que el vínculo biológico, especialmente cuando este último viene acompañado de inestabilidad mediática.
Hoy, 15 de enero de 2026, la situación es crítica.
Angie Jibaja se encuentra en una encrucijada: mientras proclama un amor incondicional y una supuesta alianza con Romina bajo la frase “ya no somos una, sino somos dos mamás”, sus acciones en redes sociales siguen saboteando su propia redención.
El hijo mayor ha sido claro en su decisión de bloqueo, una medida que refleja el hartazgo de una generación de niños que ha crecido bajo el escrutinio público y las constantes decepciones de una madre que prometió “no embarrarla esta vez” y terminó incumpliendo su palabra a los pocos días.
El entorno de Jean Paul Santa María y Romina Gachoy se mantiene firme en proteger la salud mental de los menores.
Para ellos, el almuerzo que debía ser el inicio de una sanación se convirtió en el recordatorio de por qué el distanciamiento fue necesario.
La opinión pública en Perú se divide una vez más, pero el veredicto de los propios hijos de Angie parece ser el más doloroso y definitivo de todos: el respeto se gana con coherencia, no solo con apariciones en podcasts.