El mundo del espectáculo y el deporte en el Perú vuelve a sacudirse tras un violento episodio protagonizado por el futbolista Cristian Cueva.

El popular “Aladino” se encuentra una vez más en el ojo de la tormenta, pero esta vez no por sus habilidades en la cancha, sino por una explosiva llamada telefónica cargada de insultos y amenazas dirigida a Max Holst, conocido mediáticamente como “La Mackyna”.

El conflicto, que ha escalado hasta instancias legales, se originó a raíz de los comentarios que el entrenador de gimnasio realizó sobre la relación del futbolista con la cantante Pamela Franco.

EL DETONANTE: UNA LLAMADA CARGADA DE FURIA

Todo comenzó durante la emisión del programa digital Chimichurri.

“La Mackyna” relató que, mientras se encontraba entrenando, comenzó a recibir llamadas insistentes de un número desconocido.

Al contestar en altavoz, la voz al otro lado resultó ser inconfundible: era Cristian Cueva, quien, lejos de buscar un diálogo civilizado, inició la comunicación con una agresividad desbordante.

“¿Cuál es tu problema de tú conmigo, compadre? Con mi mujer.

Dime, pe’ causa, dime de una vez para solucionarlo rápido contigo”, se escucha decir al futbolista en los audios difundidos.

Cueva increpó al panelista por mencionar a Pamela Franco en su podcast, asegurando que se había “aguantado” los comentarios de Holst y de su pareja, Norka Gasco, durante mucho tiempo.

EL CAREO MEDIÁTICO Y LA REACCIÓN DE “LA MACKYNA”

Lejos de amedrentarse, el amigo íntimo de Cristian Domínguez respondió con firmeza.

Holst aclaró que sus palabras fueron emitidas en su rol de panelista de televisión y que “todo el mundo comenta” sobre la vida pública del futbolista.

La tensión se elevó cuando Cueva amenazó con denunciar tanto a Holst como a su esposa si no cesaban los comentarios sobre su vida privada.

Sin embargo, uno de los puntos más polémicos de la llamada fue cuando Cueva reveló que ya había tenido roces similares con otros personajes, admitiendo incluso haber “parchado” (cuadrado) al propio Cristian Domínguez en el pasado para que dejara de referirse a Franco.

LA DENUNCIA Y EL PEDIDO DE GARANTÍAS
Ante el tono amenazante de la conversación, donde Cueva sugirió que “tarde o temprano se cruzarían cara a cara”, Max Holst decidió actuar de manera legal.

El entrenador acudió a la comisaría de San Luis y posteriormente al Ministerio del Interior para solicitar garantías para su vida.

Holst enfatizó que esta medida no responde a un temor físico hacia el futbolista —a quien incluso invitó a su gimnasio para “arreglar las cosas de tú a tú” de forma deportiva— sino a la posibilidad de represalias por parte de terceros o el entorno del jugador.

“El varón actúa como varón, busca a la persona y conversa.

El bandido no es el que habla grueso o amenaza por teléfono”, sentenció el preparador físico.

NORKA GASCO ARREMETE CONTRA PAMELA FRANCO

El conflicto no solo involucró a los hombres.

Norka Gasco, pareja de “La Mackyna”, también aprovechó el espacio del podcast para responderle al futbolista.

Gasco fue tajante al criticar a Pamela Franco, lanzando calificativos como “sinvergüenza” y acusándola de “destruir hogares”.

“El peor insulto sería que me digan el nombre de tu mujer.

A mí no me han visto orinando borracha en la calle ni amedrentando hijos en Navidad”, declaró Norka, haciendo alusión a los escándalos previos que han rodeado a la cantante y al futbolista.

Además, advirtió que el “karma” alcanzará a la pareja por el sufrimiento causado a la familia de Cueva.

UN ESCENARIO DE INCERTIDUMBRE

Cristian Cueva, quien en el audio aseguró que “si querían show, harían show”, ha vuelto a demostrar una faceta descontrolada que complica aún más su ya desgastada imagen pública.

Mientras tanto, el trámite de las garantías sigue su curso y se espera que el futbolista sea notificado formalmente en los próximos días.

Esta nueva polémica deja varias preguntas en el aire: ¿Logrará el futbolista concentrarse en su carrera deportiva tras estos constantes escándalos? ¿Responderá Pamela Franco a los duros calificativos de Norka Gasco? Por ahora, el enfrentamiento ha pasado de los micrófonos de un podcast a las oficinas del Ministerio del Interior.

¿Qué opina usted? ¿Cree que Cristian Cueva cruzó un límite legal con estas llamadas o es solo una reacción producto de la presión mediática?