La fría mañana de Bogotá se vistió de luto y solemnidad este lunes 12 de enero de 2026.
Bajo un cielo plomizo que parecía reflejar el sentimiento de una nación entera, una caravana custodiada por patrullas de la Policía de Tránsito y Transporte, junto a vehículos oficiales del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía, hizo su ingreso a la sede principal del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.

El motivo de este despliegue no era otro que el traslado de los restos mortales de las seis víctimas fatales del catastrófico accidente aéreo que ha sacudido los cimientos de la música popular en Colombia: el siniestro de la aeronave en la que se desplazaba parte del equipo de trabajo de la estrella de la música regional, Yeison Jiménez.
El accidente, ocurrido en horas recientes en jurisdicción del departamento de Boyacá, específicamente cerca del municipio de Paipa, ha dejado un vacío irreparable.
Tras una intensa jornada de peritaje judicial que se extendió hasta altas horas de la madrugada en el lugar del impacto, los restos fueron finalmente trasladados a la capital del país para dar inicio a los protocolos de identificación y necropsia que exige la ley.
La llegada de la caravana fúnebre al centro de Bogotá fue recibida por una multitud compuesta no solo por familiares y amigos íntimos de los fallecidos, sino también por una marea de seguidores y curiosos que, conmovidos por la magnitud de la tragedia, se agolparon en las afueras de la institución forense.
Un escenario de dolor profundo y hermetismo familiar
En las afueras de Medicina Legal, el ambiente era de una pesadez indescriptible.
Entre el sonido de los obturadores de las cámaras de los medios nacionales e internacionales y el murmullo constante de la multitud, sobresalían los sollozos y los abrazos de consuelo entre los allegados.
Uno de los momentos más desgarradores fue la llegada de Juliana Calderón, pareja sentimental de Juan Manuel Rodríguez, uno de los miembros clave del equipo técnico y humano de Yeison Jiménez.

Calderón, quien ha utilizado sus redes sociales como un altavoz para expresar el dolor inabarcable que embarga a las seis familias afectadas, se presentó visiblemente afectada para recibir los restos de su compañero.
A pesar de la presencia masiva de la prensa, los familiares han mantenido una postura de firme hermetismo, solicitando en repetidas ocasiones respeto por su privacidad y espacio para transitar las etapas iniciales de este duelo.
“Pedimos un poco de respeto por lo que se está viviendo en este momento”, exclamó uno de los familiares frente a los micrófonos, antes de refugiarse en la zona restringida para parientes de las víctimas.
La tensión y la tristeza se palpaban en cada esquina, mientras figuras del gremio artístico, como el cantante Ciro Quiñones, acompañaban la caravana en señal de solidaridad con su colega Yeison Jiménez y con el equipo que hizo posible su ascenso a la fama.
El ídolo y su equipo: Una pérdida para la cultura popular
Yeison Jiménez, consolidado como uno de los máximos exponentes de la música popular colombiana, no solo es una figura de éxito comercial, sino un líder que siempre destacó la importancia de su “staff” o equipo de trabajo.
Por ello, la confirmación de que miembros de su círculo más cercano perecieron en el accidente en Boyacá ha generado un impacto social sin precedentes.
Los peritos judiciales trabajaron arduamente en la recolección de material técnico y restos biológicos en Paipa, tratando de reconstruir los últimos minutos del vuelo antes del fatal desenlace.
Mientras el vehículo oficial del CTI cruzaba el portón de Medicina Legal, decenas de seguidores del cantante alzaban sus teléfonos celulares, no para capturar una imagen del ídolo, sino para rendir un homenaje silencioso a quienes estaban detrás de bambalinas.
La expectativa ahora se centra en el “análisis exhaustivo” que realizarán los expertos forenses, un proceso que podría tardar varios días dada la naturaleza del accidente aéreo.

Análisis Forense: Los pasos a seguir tras la tragedia
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses tiene ahora la responsabilidad de entregar respuestas claras a las familias y a las autoridades aeronáuticas.
Los restos mortales de los seis ocupantes de la avioneta serán sometidos a: Identificación técnica: Utilizando registros dentales, muestras de ADN y cotejo dactilar para garantizar la entrega correcta de los cuerpos.
Análisis de trauma: Para determinar las causas exactas de la muerte, lo cual es vital para la investigación sobre si hubo una falla mecánica o humana previa al impacto.
Informes toxicológicos: Como parte del protocolo estándar en cualquier accidente de aviación.
Este proceso es fundamental para la Aeronáutica Civil y la Fiscalía General de la Nación, organismos que buscan establecer si las condiciones climáticas de Boyacá, una falla en los motores de la avioneta o un error de maniobra fueron los detonantes del siniestro.
Un país en vilo por la verdad
La noticia del accidente ha trascendido las fronteras de Colombia.
Yeison Jiménez, con una trayectoria que lo ha llevado a escenarios internacionales, ha recibido mensajes de apoyo de artistas de todo el continente.
Sin embargo, el foco principal hoy está en Bogotá, donde los restos de sus colaboradores ya reposan en manos de la justicia.
La llegada de cinco camionetas adicionales con personal técnico del artista refuerza la idea de que esta no fue solo una pérdida profesional, sino la ruptura de una familia formada en la carretera y en los escenarios.
La Dirección Nacional de Tránsito y Transporte ha coordinado un operativo especial de movilidad en los alrededores de la sede de Medicina Legal para facilitar el acceso de los funcionarios y evitar colapsos ante la llegada masiva de fanáticos.
Se espera que en las próximas horas se emita un primer boletín oficial con los nombres confirmados de todas las víctimas fatales, una vez se cumplan los protocolos de notificación privada a los parientes.
En este momento de profunda incertidumbre, Colombia aguarda por los resultados de las investigaciones.
La música popular ha silenciado sus trompetas y acordeones en señal de respeto, mientras las seis familias inician el largo camino de la resignación.
La tragedia de Yeison Jiménez no solo apaga la vida de seis personas, sino que abre un debate necesario sobre la seguridad de los vuelos privados de los artistas nacionales que, en su afán por cumplir con agendas apretadas, muchas veces enfrentan riesgos invisibles en los cielos del país.
¿Qué opina usted sobre las medidas de seguridad aérea para los artistas en Colombia? ¿Considera que el estado de las avionetas privadas en el país está siendo debidamente supervisado por las autoridades? Lo invitamos a dejar sus reflexiones y mensajes de fortaleza para las familias en la caja de comentarios.