“Se acabó la mentira”: Karol G desmiente la historia viral que engañó a miles ⚠️
En medio de titulares incendiarios y videos virales que prometían “la verdad final”, Karol G decidió hablar.

No para alimentar el ruido, sino para cerrar una mentira que se salió de control.
Durante días, redes sociales y canales sensacionalistas difundieron versiones falsas que mezclaban su nombre con Yeison Jiménez y una acusación gravísima: un supuesto asesinato.
La realidad es otra, y Karol G fue tajante al decirlo.
“Se acabó la mentira”, afirmó.
Y lo dijo con una claridad que no deja espacio a interpretaciones: Yeison Jiménez está vivo, activo en su carrera, y no existe ningún crimen, conspiración ni encubrimiento.
Lo que sí existe —según explicó— es una cadena de desinformación que tomó fragmentos fuera de contexto, los mezcló con rivalidades inventadas y los convirtió en una historia falsa diseñada para generar clics.

Karol G habló del desgaste que provoca ver su nombre usado como anzuelo.
Dijo que no suele responder a rumores porque el tiempo, muchas veces, los apaga.
Pero esta vez el silencio dejó de ser opción.
“Cuando una mentira pone en riesgo la reputación y la tranquilidad de personas reales, hay que frenarla”, subrayó.
Su mensaje fue directo: no hubo asesinato, no hay culpables, no hay secreto oculto.
La cantante explicó cómo funcionan estas narrativas: una frase ambigua, un título exagerado, un video recortado, y de pronto la ficción corre más rápido que la verdad.
En ese proceso, los protagonistas pierden control y el público recibe una historia falsa vestida de noticia.

“No todo lo viral es cierto”, recordó, con una serenidad firme que contrastó con el tono alarmista de los rumores.
También aclaró que no existe ningún conflicto personal con Yeison Jiménez.
Lo que se presentó como enfrentamiento o tragedia fue, en palabras de Karol G, una construcción artificial.
“Nos pusieron en una historia que nunca existió”, dijo.
Y apuntó a la responsabilidad colectiva: creadores de contenido, medios sin verificación y usuarios que comparten sin confirmar.
El impacto de su declaración fue inmediato.
Muchos seguidores respiraron aliviados; otros se preguntaron cómo una falsedad tan grave pudo circular sin freno.
Karol G no esquivó el tema: habló de la presión que sienten los artistas cuando la mentira se normaliza y de la necesidad de poner límites.
“La música no necesita sangre para sonar”, remató.
Por su parte, Yeison Jiménez continuó con su agenda artística, una prueba más de lo absurdo del rumor.
Sin embargo, el daño ya estaba hecho en la conversación pública.
Karol G lo reconoció: aunque la verdad se diga, la mentira deja rastro.
Por eso decidió hablar con nombre y apellido, para que no quedaran dudas.
La cantante cerró con un llamado claro: verificar antes de compartir, desconfiar de títulos extremos y entender que detrás de cada nombre hay personas y familias.
“La verdad no grita; se sostiene”, concluyó.
Y con eso, intentó bajar el telón de una historia que nunca debió existir.
En tiempos donde el escándalo compite con la verdad, su mensaje fue un freno necesario.
No hubo asesinato.
No hubo confesión.
No hubo encubrimiento.
Hubo desinformación.
Y esta vez, al menos, alguien decidió apagar el incendio.