Aldama aprieta a Ábalos: entrega al juez pruebas de los pagos del piso que  el exministro puso a Jésica en Madrid

La investigación en torno al exministro José Luis Ábalos suma un nuevo capítulo con la aparición de documentación que podría reforzar las sospechas sobre el pago de un inmueble en pleno centro de Madrid vinculado a su entorno personal.

En esta ocasión, el foco vuelve a situarse sobre Jessica —relacionada con el exdirigente— y un apartamento ubicado en la zona de Plaza de España, cuyos gastos habrían sido asumidos de forma indirecta.

Tras varios días sin protagonismo mediático, Jessica ha reaparecido en la escena informativa a raíz de nuevas revelaciones y documentos que han salido a la luz.

La información más reciente apunta a que el empresario Víctor de Aldama ha entregado al juez una serie de correos electrónicos y justificantes de pago que detallan cómo se habría gestionado el alquiler de dicho inmueble entre los años 2019 y 2021.

Según estos documentos, el apartamento —ya mencionado en informes previos de la UCO— habría sido financiado a través de un presunto testaferro.

En concreto, se señala a Alberto Escolano, socio de Aldama, como la persona encargada de efectuar los pagos del alquiler.

Las cifras aportadas resultan significativas.

Los informes policiales ya detectaron indicios de que más de 82.

000 euros habrían sido abonados en concepto de arrendamiento durante ese periodo.

Ahora, los nuevos documentos refuerzan esa línea de investigación al incluir comprobantes concretos: cerca de 3.

000 euros en mayo de 2020, otro pago en diciembre de ese mismo año y uno adicional de 5.

800 euros en septiembre de 2021.

 

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Estos movimientos económicos coinciden, además, con las declaraciones realizadas previamente por la propia Jessica durante la fase de instrucción.

En su testimonio, aseguró que era Ábalos quien asumía los gastos del apartamento en el que residió durante aproximadamente tres años.

La coincidencia entre los documentos y su versión añade peso a las sospechas que maneja la investigación.

No obstante, el historial de pagos no habría sido regular.

Según los correos electrónicos incorporados al procedimiento, la inmobiliaria encargada del alquiler advirtió en varias ocasiones sobre retrasos e impagos.

En diciembre de 2020, llegó incluso a comunicar a Alberto Escolano que, de no regularizarse la situación, trasladarían el problema a la propiedad del inmueble.

En paralelo, la empresa intentó contactar directamente con la inquilina.

Sin embargo, Jessica habría respondido que no podía intervenir en la gestión de los pagos, lo que refuerza la hipótesis de que otras personas estaban asumiendo la responsabilidad económica del contrato.

La situación se tensó aún más a finales de 2021.

En diciembre de ese año, la inmobiliaria llegó a plantear la posibilidad de interponer una demanda de desahucio ante la acumulación de deudas.

Pese a ello, Jessica continuó residiendo en el inmueble hasta marzo de 2022, lo que plantea interrogantes sobre cómo se resolvió finalmente el conflicto.

 

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Este nuevo conjunto de pruebas se suma a otros elementos ya conocidos en la investigación, como las informaciones relativas a otro inmueble en la calle Atocha, también en Madrid, donde presuntamente se habrían celebrado encuentros privados.

En ese contexto, recientes mensajes atribuidos a Jessica habrían confirmado la existencia de reuniones en dicho piso, lo que amplía el alcance de las indagaciones.

El papel de Víctor de Aldama resulta clave en esta fase del proceso.

El empresario ha intensificado su colaboración aportando documentación que, según su entorno, busca esclarecer el funcionamiento interno de la trama.

Su disposición a presentar pruebas podría resultar determinante en el desarrollo del caso.

A medida que avanza la investigación, el volumen de información y evidencias continúa creciendo, dibujando un escenario cada vez más complejo.

Las autoridades deberán ahora analizar en profundidad los nuevos documentos y determinar su relevancia jurídica dentro del procedimiento.

Por el momento, el caso sigue abierto y bajo secreto en algunas de sus líneas, a la espera de que se produzcan nuevas diligencias.

Todo apunta a que en los próximos días podrían conocerse más detalles que contribuyan a esclarecer el alcance real de los hechos y las posibles responsabilidades derivadas.

La evolución de esta causa mantiene una alta expectación tanto en el ámbito político como judicial, en un contexto donde cada nueva prueba puede resultar clave para definir el rumbo definitivo del proceso.