De restaurantes a marcas de ropa
De restaurantes a marcas de ropa: los negocios millonarios de los jugadores de Colombia
💰⚽ MIENTRAS BRILLAN EN LA CANCHA, TAMBIÉN CONSTRUYEN IMPERIOS MILLONARIOS
Restaurantes exclusivos, marcas de ropa, cadenas de cafeterías, academias deportivas y proyectos empresariales que pocos conocen.
Varias de las grandes figuras de la Selección Colombia han encontrado una fórmula para multiplicar su éxito más allá del fútbol.
Algunos de sus negocios generan millones y podrían asegurar su futuro mucho después del retiro.
Descubre quiénes están detrás de los emprendimientos más sorprendentes del combinado nacional.
Los futbolistas de la Selección Colombia no solo destacan por sus actuaciones dentro de los terrenos de juego.
Durante los últimos años, varias de las principales figuras de la Tricolor han apostado por el mundo empresarial, construyendo inversiones y emprendimientos que abarcan sectores tan diversos como la gastronomía, la moda, las bebidas, la educación deportiva y los bienes raíces.
Lejos de depender exclusivamente de los ingresos generados por sus contratos deportivos, estos jugadores han desarrollado estrategias para fortalecer su patrimonio y garantizar estabilidad financiera a largo plazo, convirtiéndose en referentes de emprendimiento dentro y fuera del deporte.
Uno de los casos más destacados es el de James Rodríguez, capitán de la selección colombiana y una de las figuras más reconocidas del fútbol nacional.
Además de su exitosa carrera internacional, el mediocampista ha diversificado sus inversiones en distintos sectores económicos.
Entre sus proyectos empresariales más visibles se encuentra la cadena de cafeterías Dos Molinos, nacida en Ibagué y posteriormente expandida a otras ciudades colombianas.
También figura el restaurante Arrogante, especializado en gastronomía italiana y experiencias de entretenimiento en Bogotá.

A estas iniciativas se suman la marca de bebidas 10 Gold, enfocada en agua y productos energéticos, así como Truly Genius, una línea de suplementos nutricionales orientada al rendimiento deportivo.
Paralelamente, el futbolista mantiene inversiones en bienes raíces en Colombia y España, actividades ganaderas, cultivos agrícolas y complejos deportivos.
Otro nombre que ha ganado protagonismo tanto dentro como fuera del fútbol es Luis Díaz.
El atacante colombiano ha comenzado a construir una sólida presencia empresarial mediante diferentes iniciativas comerciales y sociales.
Entre ellas destaca LF10, una tienda deportiva desarrollada junto a James Rodríguez y Radamel Falcao García.
El proyecto busca convertirse en un referente para los aficionados al fútbol y representa una de las inversiones más ambiciosas vinculadas al deporte en Colombia durante los últimos años.
Además, el delantero impulsa la Fundación Luis Díaz – Sembrando Esperanza, organización dedicada a promover oportunidades educativas y deportivas para niños y jóvenes de Barrancas, La Guajira.
El guajiro también participa en AS1, una agencia internacional especializada en representación y gestión de futbolistas.

Por su parte, Juan Fernando Quintero ha encontrado en la gastronomía y la moda dos importantes espacios para expandir su actividad empresarial.
El volante antioqueño es uno de los impulsores de Rúnico, un restaurante de alta cocina que ha logrado posicionarse dentro de la oferta gastronómica de Medellín.
Su interés por los negocios también lo llevó a crear Kingtero Barbershop, una barbería ubicada en Sabaneta, Antioquia, y posteriormente lanzar una línea de ropa inspirada en la cultura urbana y el estilo streetwear.
Bajo la marca Q10, el futbolista comercializa prendas y accesorios dirigidos tanto a adultos como a niños.
En el caso de Dávinson Sánchez, su enfoque empresarial ha estado estrechamente ligado al impacto social.
El defensor creó la Fundación Dávinson Sánchez en el departamento del Cauca con el objetivo de ofrecer oportunidades deportivas y educativas a niños y jóvenes de comunidades vulnerables.
La iniciativa ha beneficiado a numerosas familias mediante programas de formación, entrega de implementos deportivos y promoción de hábitos saludables.
Paralelamente, el jugador ha fortalecido su presencia comercial mediante alianzas con empresas dedicadas a la representación y posicionamiento de deportistas a nivel internacional.
David Ospina también ha trasladado su experiencia deportiva al ámbito empresarial.
El histórico guardameta colombiano participa en la escuela especializada de formación de arqueros Cancerberos, creada junto a los exguardametas Bréiner Castillo y Andrés Saldarriaga.
El proyecto busca formar nuevas generaciones de porteros y se ha consolidado como una alternativa importante para jóvenes que aspiran a desarrollarse profesionalmente en esta posición específica dentro del fútbol.
Otros integrantes de la selección también han explorado oportunidades comerciales vinculadas a la moda y al marketing deportivo.
Futbolistas como Juan Fernando Quintero, Daniel Muñoz, Jefferson Lerma y Yerry Mina han participado en alianzas estratégicas con marcas colombianas para desarrollar colecciones exclusivas inspiradas en sus estilos personales y trayectorias deportivas.
Aunque gran parte de la información sobre estos negocios ha sido divulgada por los propios protagonistas o por medios especializados, algunos datos relacionados con cifras exactas de inversión, ingresos o valorización empresarial no han sido verificados públicamente de forma independiente.
Por esta razón, ciertos montos atribuidos a algunos proyectos deben considerarse estimaciones o información no completamente confirmada.
Lo que sí resulta evidente es que las principales figuras de la Selección Colombia han comprendido la importancia de construir oportunidades más allá del fútbol.
Mientras continúan representando al país en las competencias internacionales, también avanzan en la consolidación de proyectos empresariales que podrían convertirse en su principal legado económico una vez finalicen sus carreras deportivas.