Kiko Rivera arremetió una vez más contra Rossi y Portero en 'De Viernes':  "Seguro que eras la que trincabas"

 

 

La última aparición televisiva de Kiko Rivera en el programa “De Viernes” de Telecinco ha desatado una oleada de críticas y polémica tras una entrevista marcada por la tensión, los enfrentamientos y declaraciones controvertidas dirigidas principalmente hacia su expareja, Irene Rosales.

Lo que prometía ser una intervención centrada en su anunciada reconciliación con su madre, Isabel Pantoja, acabó convirtiéndose en un episodio televisivo caótico.

Desde los primeros minutos, el tono fue subiendo de intensidad, con un Rivera visiblemente incómodo ante las preguntas de los colaboradores.

La situación se agravó cuando el artista comenzó a lanzar reproches directos hacia Rosales, cuestionando decisiones personales y acuerdos familiares relacionados con la custodia de sus hijas.

Uno de los momentos más tensos se produjo durante el intercambio con Ángela Portero, quien respondió con firmeza a un comentario considerado ofensivo.

Rivera, en un tono que muchos han calificado de inapropiado, llegó a insinuar cuestiones económicas sobre la vida personal de la periodista, lo que generó una inmediata reacción en plató.

“Perdona, es que mi marido y yo teníamos ingresos parecidos”, replicó Portero, marcando distancia y dejando en evidencia el tono del entrevistado.

 

 

La tensión no se limitó a ese momento.

Antonio Rossi intentó en varias ocasiones reconducir la conversación hacia un terreno más informativo, pero se encontró con constantes interrupciones.

“¿Me puedes responder, por favor?”, insistía el periodista, mientras Rivera elevaba el tono.

El enfrentamiento derivó en un intercambio directo en el que Rossi pidió respeto: “Que no te pongas chulo conmigo”, una frase que resumió el clima que dominaba el plató.

En paralelo, Rivera insistió en su versión sobre los desacuerdos con Rosales, especialmente en relación con cambios en el convenio de custodia.

“Yo quería llevar a las niñas a ver a su abuela en Semana Santa y me dijeron que no”, afirmó.

Sin embargo, desde el propio programa se cuestionó esa versión, señalando que el conflicto no era el viaje en sí, sino la modificación de condiciones previamente acordadas.

Otro de los puntos más polémicos llegó cuando el artista hizo referencia a supuestas infidelidades pasadas, asegurando haber visto imágenes comprometedoras de Rosales antes de la ruptura.

Estas declaraciones no fueron respaldadas por pruebas públicas, lo que incrementó el malestar entre los colaboradores y la audiencia.

Además, el tono empleado por Rivera fue duramente criticado en redes sociales, donde numerosos usuarios señalaron actitudes machistas y falta de respeto, especialmente al referirse a la madre de sus hijas.

La utilización de calificativos despectivos y comentarios personales elevó aún más la controversia.

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El contexto familiar tampoco ayudó a suavizar la situación.

Rivera habló de su reconciliación con Isabel Pantoja, destacando el papel de Anabel Pantoja como intermediaria.

Sin embargo, sus palabras contrastaron con las críticas hacia otros miembros de su entorno, como su hermana Isa Pantoja, a quien animó públicamente a seguir sus pasos, generando nuevas tensiones.

En términos de audiencia, el programa no logró los resultados esperados frente a la competencia directa de Tu cara me suena, que dominó la franja horaria.

Aunque la entrevista generó interés mediático, no se tradujo en cifras destacadas, quedando por debajo del millón de espectadores.

La imagen final fue la de un Rivera enfrentado con casi todo el plató, en una intervención que muchos califican como una de las más polémicas de su trayectoria reciente.

Incluso en el cierre, su actitud fue cuestionada, al despedirse únicamente de algunos presentes, ignorando a la presentadora.

El episodio ha reavivado el debate sobre los límites en televisión y el tratamiento de conflictos personales en horario de máxima audiencia.

Mientras tanto, la figura de Kiko Rivera vuelve a situarse en el centro de la polémica, en un momento donde su exposición mediática parece ir acompañada de una creciente controversia pública.