Primeras palabras de Irene Rosales tras su ruptura con Kiko Rivera: "El vínculo siempre estará"

 

La polémica vuelve a sacudir el entorno mediático de Kiko Rivera, quien ha protagonizado una de sus intervenciones más tensas en televisión al abordar su relación con sus exparejas y, especialmente, el vínculo con su hijo Fran.

En su reciente aparición en un programa de entretenimiento, el DJ no solo reafirmó sus críticas hacia Irene Rosales, sino que negó categóricamente que ella haya mostrado interés por mantener el contacto con el menor.

Las declaraciones se producen apenas días después de que el hijo de Isabel Pantoja generara una fuerte controversia mediática al referirse de forma despectiva tanto a Irene como a Jessica Bueno, madre de su primer hijo.

Aquellas palabras provocaron una oleada de reacciones, incluida la respuesta pública de Jessica, quien expresó su malestar y negó cualquier tipo de alianza con Rosales en contra del cantante.

En esta nueva intervención, Rivera intentó matizar el tono, asegurando que no busca iniciar un conflicto directo con Jessica Bueno.

Sin embargo, lejos de rebajar la tensión, sus palabras reabrieron el debate al afirmar que la relación con ella fue complicada: “Con ella las pasé canutas”, reconoció, dejando entrever episodios difíciles del pasado.

El momento más delicado llegó cuando el artista abordó la relación entre Irene Rosales y su hijo Fran.

Con un discurso firme, insistió en que no ha existido ningún tipo de acercamiento por parte de su expareja desde la separación: “Han pasado siete meses desde que me separé de Irene, Irene en ningún momento me ha preguntado por Fran.

A mí en ningún momento.

De hecho, Fran tiene su propio teléfono móvil y no le ha preguntado”.

 

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Estas declaraciones generaron un intenso intercambio en el plató, donde algunos colaboradores cuestionaron si realmente existe una obligación de mantener ese vínculo tras una ruptura.

Rivera defendió su postura apelando a la convivencia previa entre Rosales y el menor: “Ha convivido con él durante 11 años… lo mínimo que podría hacer es preocuparse para preguntarle cómo está”.

En medio del debate, el cantante también recordó que mantuvo una conversación telefónica con Jessica Bueno tras la polémica anterior.

Según explicó, fue él quien dio el paso para disculparse por sus formas: “Ella me llamó y yo le dije: ‘Oye, mira, perdóname por las formas, las formas no son las correctas’”.

A pesar de este gesto, el clima entre las partes sigue siendo tenso y marcado por reproches cruzados.

Rivera también mostró su incomodidad ante ciertas declaraciones públicas que, a su juicio, no reflejan la realidad.

En concreto, se refirió al momento en que Jessica habría afirmado que no necesita intermediarios para que Irene vea a Fran, algo que el DJ considera contradictorio con la falta de contacto que denuncia.

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Además, dejó entrever que existen aspectos más profundos que no han salido a la luz pública: “Yo sé bien de lo que hablo.

He vivido muchísimas cosas… malos rollos”, afirmó, insinuando conflictos internos durante las etapas de convivencia y separación.

Según su relato, Irene Rosales fue testigo directo de su ruptura anterior con Jessica, lo que hace, en su opinión, aún más llamativa su actitud actual: “Está haciendo lo mismo cuando ella lo que vivió no le gustó”.

A pesar de la dureza de sus palabras, Rivera aseguró que le gustaría que todas las partes mantuvieran una relación cordial por el bien de los menores.

“Me encanta que se lleven bien.

Ojalá sea así… sería maravilloso”, expresó, aunque con un tono que dejó entrever cierto escepticismo.

El caso vuelve a poner en el centro del debate mediático la complejidad de las relaciones familiares tras una separación, especialmente cuando hay menores implicados.

Las declaraciones de Kiko Rivera no solo han reavivado la polémica, sino que han dejado abiertas nuevas incógnitas sobre la verdadera dinámica entre los protagonistas, en un conflicto que parece lejos de resolverse.