Las lágrimas de Mar Flores y Carlo Costanzia al ganar 'DecoMasters': "Tiene  todos los valores que yo le inculqué"

La primera edición de Decomasters ha llegado a su fin con un desenlace cargado de emoción, simbolismo y un claro mensaje familiar: la victoria de Mar Flores y su hijo Carlo Costanzia no solo ha supuesto un triunfo televisivo, sino también la consolidación de una relación personal que durante años estuvo marcada por la distancia.

Tras diez semanas de competición, la pareja se alzó con el primer puesto del formato, llevándose un premio de 50.

000 euros destinados a fines solidarios, concretamente a la Fundación Raíces.

Sin embargo, más allá del cheque y del trofeo, lo que realmente ha captado la atención ha sido el vínculo reconstruido entre madre e hijo, visible en cada gesto y, especialmente, en sus palabras finales.

En uno de los momentos más comentados de la gala, Carlo Costanzia sorprendió con una declaración directa y contundente dirigida a su madre: “Pasará lo que pasara y pase lo que pase, yo voy a estar ahí siempre hasta que me muera”.

La frase, pronunciada con serenidad pero con evidente carga emocional, provocó la inmediata reacción de Mar Flores, visiblemente conmovida.

Lejos de quedarse en silencio, la modelo respondió con una reflexión que sintetiza el verdadero significado de su paso por el programa: “Ha sido un momento que me ha llegado al corazón… me he sentido muy satisfecha al comprobar que cuando tú educas a un niño, lo absorbe todo.

Carlo tiene todos los valores que yo le inculqué y no se le ha olvidado ninguno”.

Estas palabras, lejos de sonar impostadas, reflejan un proceso de reconciliación que el programa ha contribuido a visibilizar.

Durante años, la relación entre ambos fue objeto de especulación mediática.

El propio Carlo había reconocido en el pasado la falta de contacto con su madre durante etapas clave de su vida.

Sin embargo, Decomasters ha servido como escenario para revertir esa narrativa, mostrando una conexión renovada basada en el reconocimiento mutuo y el afecto.

El triunfo televisivo llega, además, acompañado de nuevos proyectos conjuntos.

En plena euforia tras la victoria, madre e hijo adelantaron su próximo desafío: participar en una exigente competición deportiva tipo HYROX, que combina carrera y entrenamiento funcional.

“Creo que el próximo reto que quieres que hagamos juntos es este, ¿no?… Así que ese puede ser el próximo reto para pasar mucho tiempo juntos”, comentó Carlo, dejando claro que la experiencia compartida no termina con el programa.

Mientras tanto, el formato también dejó otros momentos destacados, como el paso de Isa Pantoja y Asraf Beno, quienes finalizaron en tercera posición.

La participación de la pareja estuvo marcada por una intensa carga emocional, especialmente por parte de Isa, quien protagonizó varias escenas de llanto durante el concurso.

 

 

Mar Flores y Carlo Constanzia ganadores de la primera edición de DecoMasters

 

 

Uno de los momentos más significativos llegó cuando Isa dedicó unas palabras a su suegra, reconociendo su importancia en su vida: “Qué pena que cuando termine se vaya tu madre de casa.

Sin ella no podríamos estar aquí.

La quiero mucho, te lo juro”.

A esto añadió una confesión personal que sorprendió por su sinceridad: “Me cuesta decir ‘te quiero’ incluso con personas cercanas, pero no con mis hijos”.

Estas declaraciones evidencian cómo el programa ha funcionado también como espacio de catarsis emocional para sus participantes, más allá de la competición en sí.

En paralelo al desenlace de Decomasters, el universo mediático ha seguido girando con otras historias destacadas.

Las portadas de la semana han puesto el foco en figuras como Rosalía, quien planea adquirir una lujosa propiedad en Madrid, o en el romance entre Maxi Iglesias y Aitana Sánchez-Gijón, cuya relación ha traspasado la ficción para consolidarse en la vida real.

 

 

Mar Flores y Carlo Costanzia ganan la primera final de 'DecoMasters':  “Estoy tan orgullosa de ti” - Infobae

 

 

 

Sin embargo, el protagonismo indiscutible recae en Mar Flores y Carlo Costanzia.

Su victoria simboliza algo más que un éxito en televisión: representa la reconstrucción de un vínculo familiar ante millones de espectadores.

En un contexto donde la exposición mediática suele amplificar conflictos, su historia ofrece una narrativa distinta, centrada en la reconciliación y el crecimiento personal.

El cierre de esta primera edición deja abierta la puerta a futuras entregas, aunque su rendimiento en audiencia ha sido discreto.

Aun así, momentos como el vivido por Mar y Carlo demuestran que, cuando la emoción es auténtica, el impacto trasciende los datos.

Porque, como quedó claro en esa promesa final, hay historias que no necesitan más escenario que la verdad compartida entre dos personas que deciden volver a encontrarse.