Mourinho, sobre Pep Guardiola y Luis Enrique:
Mourinho, sobre Pep Guardiola y Luis Enrique: “Creo que ellos solo pensaban en su carrera futbolística y no en su carrera como entrenadores. Ahora todos somos ganadores de la Champions League y hemos llegado a donde hemos llegado”
En los años 90, los tres iconos del balón coincidieron en el club azulgrana. Dos de ellos eran jugadores y mientras que el portugués se formaba como entrenador

Durante los años 2010 y 2013 fueron enemigos declarados. Mientras que José Mourinho (63 años) representaba una manera de entender el fútbol mucho más polémica y mediática, Pep Guardiola prefería hacerlo de otro modo completamente distinto. Entre ellos hubo tensión, hubo conflicto, pero, creedlo o no, también existió amistad.
Ocurrió una década atrás, cuando Pep Guardiola compartía terreno de juego con cracks del momento como Luis Enrique, Figo o Ronaldo Nazario, un pipiolo recién llegado de Portugal lo aprendía todo del que entonces era entrenador del Barça, Bobby Ronson. Esa fue la primera vez que los caminos de Mourinho y estos dos iconos futbolísticos se cruzaron.

En los años 90 Mourinho coincidió en el club con Pep y con Luis Enrique
Compañeros de equipo
“Verás, hay una fotografía muy divertida. La recuerdo con mucho cariño”, ha rememorado Mourinho durante una entrevista con Vanity Fair sobre este pasado en común. “Es una foto de un entrenamiento: estamos yo, Pep Guardiola y Luis Enrique. Yo era un joven asistente”. El portugués revela que, mientras que él ocupaba el cargo de ayudante, los otros dos solo eran jugadores. “Yo estaba muy lejos de donde acabaría llegando”, dice con su característica autoestima.
“Creo que Pep y Luis solo pensaban en su carrera futbolística y no en su carrera como entrenadores. Ahora todos somos ganadores de la Champions League y hemos llegado a donde hemos llegado”, remata diciendo.
Es cierto que las trayectorias de unos y de otro son parecidas, pero no iguales. Durante años, Pep y Luis Enrique solo se enfocaron en su condición de goleadores y de ejecutores de una estrategia marcada por otros. Ahora ocurre al revés: son ellos quienes ponen la táctica, y otros ponen la técnica.

José era asistente, mientras que los otros eran futbolistas que no pensaban en ser entrenadores
Ninguno imaginaba dónde llegaría
Sin embargo, José se saltó la fase de deportista de élite. Pese a que jugó en categorías semiprofesionales, siempre estuvo muy lejos de lo que lograron Guardiola o Luis Enrique. Pronto se dio cuenta de que su cerebro valía más que sus piernas. De ahí que se cambiara al complicado arte de pensar los pases, las posiciones en el campo y las estrategias que les llevarían a la victoria.
Quizás, cuando se tomó aquella instantánea en el Camp Nou, ninguno de sus tres protagonistas imaginaba lo que sería de sus vidas. Cada uno tenía hecha una hoja de ruta y, a buen seguro, esta no pasaba por hacer un pulso con el que tenían delante. Pero así fue.

Mouinho ha conseguido los premios más prestigiosos para los equipos con los que ha trabajado
En concreto, Pep y José vivieron temporadas de máxima tensión durante los años 2010 y 2013. Cuando se libraba un Clásico, la tensión saltaba como si fueran chispas. Mourinho entrenaba al Real Madrid más galáctico, que solo buscaba destronar a un Barcelona en estado de gracia, que sacaba pecho con el fichaje de Guardiola como entrenador. Porque nadie mejor que uno salido de sus filas para llevar al equipo a la gloria.
Los enfrentamientos no solo se libraban en el terreno de juego, también en las ruedas de prensa. El fuerte de José Mourinho que, sin manejar el idioma, dominaba el arte de la provocación y de la arrogancia, como ningún otro, brindando un doble espectáculo con el que todos los forofos del fútbol disfrutaron. Y a Pep, con un carácter bastante menos pasional e introspectivo, no le quedó otra que acabar entrando al trapo.

Los conflictos entre José y Pep en los años en los que el primero entreba al Madrid y el otro al Barcelona ya son antologicos
“Para serte sincero, en aquella época solo intentábamos dar lo mejor de nosotros mismos en nuestro trabajo”, prosigue el míster, que la próxima temporada se incorporará a las filas del Real Madrid, tras años alejado de ellas. “Por supuesto, me daba cuenta de que Pep era un jugador muy inteligente, por su forma de jugar y de interpretar el partido. Por supuesto, me daba cuenta de que Luis era un líder, que Luis sabía motivar. Yo también lo notaba. Pero en aquella época no se pensaba en eso, solo en dar lo mejor de ti mismo”.

Mourinho ha dicho de Guardiola que sabía que interpretaba el partido de un modo muy inteligente
Años más tarde, ahí estaban: librando el pulso más tenso de sus vidas. Cada uno apretando desde su extremo del campo. Lo cierto es que nunca existió odio como tal. Sí mucho respeto y ambición por lograr la gloria. Los tres hombres comparten la misma visión del éxito y no soportan que nadie se lo arrebate. El ego lo han cultivado de idéntica manera.

“Luis era un líder. Luis sabía motivar”, ha dicho de él Mourinho
Ahora, la situación de los tres es muy distinta. Pep ha anunciado que necesita parar. Ha dejado su puesto como entrenador en el Manchester City, y Mourinho, tras una época mediáticamente más baja en clubes de inferior categoría, prepara su regreso al Real Madrid tras el triunfo de Florentino Pérez en las elecciones a presidente del club. Por su parte, Luis Enrique entrena al Paris Saint-Germain, uno de los equipos mejor valorados y con mayor reputación de la actualidad.