La polémica sacude al mundo de la música tropical con la repentina deserción de varios integrantes de la orquesta Son del Duque para formar una nueva agrupación, Amor Rebelde.
En el centro de la controversia se encuentra la vocalista Paola Rubio, quien ha tenido que salir a la luz pública para defenderse de las acusaciones que la señalan como la cabecilla de una supuesta traición.
Sin embargo, las recientes declaraciones y la documentación legal sugieren que el quiebre no fue una reacción espontánea al maltrato, sino un plan meticulosamente ejecutado mientras el grupo original se encontraba de gira en Europa.

La Defensa de la Planeación: “No Somos Judas”.
La nueva agrupación, liderada por el mánager Irvin Morales, ha intentado desvincularse de cualquier etiqueta de deslealtad.
Alex Seijas, uno de los integrantes que abandonó Son del Duque, aseguró en una transmisión en vivo que “No, no, no somos Judas, no somos traicioneros acá. Nadie se ha ido por y y nadie tenía planeado nada”.
Seijas insistió en que la idea del nuevo grupo provino del señor Irvin Morales, a quien describe como una persona que “sí sabe cómo coordinar, que sí sabe, él. Él en realidad es manager”.
Según su versión, la propuesta surgió al finalizar la gira europea, momento en el que fue contactado.
“Cuando terminó todo eso para viajar ahí me llamó. Y yo le dije, ‘Bueno, ya vamos, pues, tengo que seguir trabajando, ¿no?’”, afirmó Seijas.
Esto sugeriría que el contacto con Morales ocurrió recién al finalizar los compromisos en el extranjero.

Las Pruebas del INDECOPI: Fechas que No Coinciden.
La versión de la espontaneidad se desmorona al contrastarla con los documentos de registro.
Se ha revelado que Paola Rubio intentó registrar el nombre de la agrupación Amor Rebelde ante el INDECOPI (Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual) el pasado 23 de octubre.
Aún más incriminatoria es la confesión de otro de los miembros, Santeño.
Este reveló que en realidad “todo lo estaban planeando desde el 20 de octubre”.
Esto confirma que, lejos de ser un movimiento reactivo, la formación de Amor Rebelde era una estrategia planificada y en curso mientras el grupo todavía cumplía sus compromisos contractuales en Europa con Son del Duque.
Santeño intentó justificar la movida, alegando que buscaban seguridad debido a supuestas faltas de conocimiento en temas legales por parte de los integrantes.
“Se ha tratado de de poder este porque nosotros no sabemos, no somos conocedores de de todo lo que es INDECOPI, Sunar, no sabemos”, dijo.
El objetivo, según él, era poner a uno de ellos al frente del registro “para que para que nosotros podamos tener seguridad si nos vamos a ir”.
Esto deja claro que el plan era desmantelar a Son del Duque y que Paola Rubio fue la primera en ofrecer su nombre para el registro de la nueva marca, a pesar de ser la última en renunciar.
Las Contradicciones de Paola Rubio: La Marca y la Dueña.
La defensa de la nueva orquesta se enredó en una serie de contradicciones que pusieron en duda la sinceridad de sus declaraciones.
Inicialmente, Santeño trató de minimizar el registro, negando que se tratara de una marca.
“La gente, la gente está hablando acá que hay una marca registrada. No es marca, gente. Solo es solo es una prueba de de si el nombre estaba ocupado o no”.
En un aparente lapsus, Santeño terminó confesando que fue el nuevo mánager, Irvin Morales, quien tomó la decisión de registrar a la vocalista para darles seguridad.
“Y el señor Irvin se se tomó la la atribución pues de de poner a Paola porque porque para poder nosotros sentir este un poquito de seguridad si nos salíamos para armar eso. No es que Paola sea la dueña, no. Paola no es la dueña”.
La incoherencia se hizo palpable cuando, más de una hora después de la transmisión, los integrantes se contradecían a sí mismos.
Alguien en los comentarios señaló que el nombre “Amor rebelde” ya estaba registrado y pertenecía a la señora García.
Ante esto, los músicos cambiaron por completo su narrativa.
“Sí, claro, es de la señora Daisy, creo. Sale, ¿no?”
“Sí, la señora es muy linda”.
Paola Rubio tomó entonces la palabra para negar ser la propietaria del nombre, a pesar de que Irvin Morales la había registrado.
“Así que así que no digan que Paola va el nombre. No, no se puede ya patentar. No se puede porque ya tiene nombre. No sé qué habrán hecho porque hacerte quedar mal de repente. No sé. Bueno, ya es esos problemas aquí estamos para aclarar no nada. Los que no saben y dicen que quizá yo soy ese nombre dueño. No, ya tiene dueño”.
Este cambio radical dejó a la audiencia perpleja: dos dueños de un nombre.
La pregunta obvia es: “Ay, Paola, decídete pues, muchacha”.
¿Se hizo un registro fallido con Irvin Morales?
¿O acaso llegaron a un acuerdo con la señora Daisy García para comprar la marca y así poder usar el nombre?
La Conclusión: Deslealtad Planificada y Agradecimiento Cínico.
Aunque los exintegrantes de Son del Duque insisten en que fueron “maltratados” en la anterior agrupación, una afirmación que se les concede como posible, el registro y las fechas no mienten.
Las confesiones de Santeño y las contradicciones de Rubio confirman que “todo lo tenían planeado desde Europa”.
El objetivo era desmantelar la agrupación que les dio sustento.
Lo que ha provocado la ira de la opinión pública es la ironía de su renuncia, donde, “bien frescos”, agradecieron al dueño de Son del Duque por la oportunidad.
Esta actitud ha consolidado el apodo de “Judas” para el grupo de desertores.
Como bien se ha dicho en el análisis: “Solamente le puedo decir a Santeño, ni Judas se atrevió a tanto”.
La nueva agrupación insiste en que no replicarán las prácticas de su anterior banda.
“No que van a hacer lo mismo de Son del Duque. No, señores, no que que que como Corazón Serrano puro sentimiento. No, nosotros no estamos haciendo eso”.
Sin embargo, el inicio de Amor Rebelde ya se ve empañado por la sombra de la planificación desleal y las incoherencias en sus defensas.
A pesar de todo, la orquesta afirma tener música de Corazón Serrano y música de Son del Duque en su repertorio.
Aún hay más por ver en este escándalo.