La farándula peruana ha iniciado este 2026 con una controversia que trasciende el simple chisme de espectáculos para instalarse en un debate profundo sobre la maternidad, los límites y el impacto de la tecnología en la infancia.
Lo que comenzó como una celebración navideña en el hogar de Melissa Paredes ha terminado desencadenando una guerra fría de posturas entre la actriz y Ale Venturo, actual pareja de Rodrigo “Gato” Cuba.
La chispa que encendió la pradera fue un lujoso regalo: un iPhone moderno de color rosado que la pequeña hija de Melissa y Rodrigo recibió de manos de su madre, un obsequio que no solo sorprendió a la menor, sino que desafió directamente las reglas de crianza que Ale Venturo y el futbolista intentaban implementar.
La tensión alcanzó su punto máximo cuando Ale Venturo, conocida por su enfoque restrictivo respecto al uso de dispositivos electrónicos, compartió un video que muchos interpretaron como un “misil teledirigido” hacia la educación que Melissa le imparte a su hija.
En una escena que se ha vuelto viral, se observa cómo la menor, absorta en una pantalla, ignora las preguntas de Venturo durante un viaje familiar, reforzando la tesis de la empresaria: el uso desmedido de la tecnología está creando “parásitos del mañana” en lugar de “líderes creativos”.

EL IPHONE DE LA DISCORDIA: UN REGALO QUE DESAFÍA LÍMITES
Durante la última Navidad, Melissa Paredes compartió en sus redes sociales la emoción de su hija al recibir el codiciado teléfono móvil.
Sin embargo, la controversia no tardó en llegar cuando se filtró que este mismo regalo había sido denegado previamente por Rodrigo Cuba, bajo la influencia y consejo de Ale Venturo.
Según fuentes cercanas, la menor le habría pedido el dispositivo a su padre meses atrás, pero la empresaria se opuso tajantemente, argumentando que a tan corta edad se les “corta la infancia” al introducirlos prematuramente en el mundo de las redes y la hiperconectividad.
Melissa Paredes, haciendo caso omiso a las recomendaciones de la actual pareja del padre de su hija, decidió proceder con la compra.
Para muchos usuarios en redes sociales, este acto fue visto como una provocación o, al menos, como una muestra de la falta de sintonía en la co-paternidad de la ex pareja.
Mientras Ale Venturo mostraba orgullosa el regalo de su propia hija —una muñeca Barbie tradicional—, el contraste con el iPhone rosado de la hija de Melissa dejó en evidencia dos filosofías de vida opuestas: la sencillez frente a la sofisticación tecnológica.
ALE VENTURO Y LA TEORÍA DE LOS “PARÁSITOS DEL MAÑANA”
Lejos de quedarse callada, Ale Venturo utilizó su cuenta de TikTok para difundir un potente mensaje sobre la importancia del aburrimiento en los niños.
En el video compartido por la empresaria, se escucha una reflexión cruda: “Como padres somos responsables de tener o a los líderes del mañana o a los parásitos del mañana.
Dándole la tabla a alguien para que esté distraído todo el día, vas a tener al parásito de mañana”.
La reflexión sostiene que cuando un niño no tiene un dispositivo para evadirse, se ve obligado a crear, a imaginar y a relacionarse con su entorno.
Venturo reforzó esta idea al narrar una anécdota de una amiga cuyo hijo de 8 años se sentó a la mesa de un restaurante sin tabletas, disfrutando de la comida y la conversación.
“Si quieres tener hijos grandes, los tienes que dejar aburrirse”, es la premisa que Ale ha adoptado como bandera, sugiriendo que la decisión de Melissa de otorgarle un celular a la niña solo busca “pausarla” y mantenerla distraída, evitando el esfuerzo de la crianza activa.
LA RESPUESTA DE MELISSA PAREDES: “CADA REALIDAD ES DIFERENTE”

Ante la ola de críticas, Melissa Paredes no tardó en defender su posición.
A través de una dinámica de preguntas en Instagram, la actriz justificó el regalo del iPhone como una herramienta de comunicación necesaria.
“La realidad con mi hija es diferente.
Ella va y viene a la casa del papá, entonces estamos comunicadas por WhatsApp, nos mandamos fotos y videos, y eso es bonito”, explicó Paredes, sugiriendo que el celular es un puente emocional para los días en que no están juntas.
Asimismo, Melissa aseguró que el dispositivo cuenta con estrictos controles parentales: las llamadas están bloqueadas para desconocidos y el uso de aplicaciones como YouTube Kids está limitado a solo 15 minutos al día.
Con esto, la actriz intentó desestimar la imagen de una madre permisiva, asegurando que ella es quien educa y corrige, mientras que el rol del “Gato” Cuba suele ser el de “engreír a su princesa”.
EL INCIDENTE DEL PARQUE Y LA DESCONEXIÓN FAMILIAR
La polémica pasó de las palabras a los hechos durante un viaje de vacaciones que Ale Venturo y Rodrigo Cuba realizaron recientemente a Estados Unidos, llevando consigo a sus hijas y a la pequeña Mía.
En los registros compartidos por la empresaria, se nota un ambiente familiar tenso.
En un video grabado dentro de un auto, Ale intenta interactuar con las niñas preguntándoles a qué parque se dirigen.
Mientras sus hijas responden con entusiasmo, la hija de Melissa permanece en silencio, con la mirada clavada en una pantalla.
“¿A qué parque estamos yendo, chicas? Mira, estamos yendo a Epcot”, dice Ale en el video, pero al notar que la hija de Melissa no despega los ojos del dispositivo, la empresaria lanza una risa irónica que ha sido interpretada como la prueba definitiva de su descontento.
Para los seguidores de la pareja, esta escena validó el punto de Ale: la tecnología está creando una barrera comunicacional que dificulta la integración de la menor en las actividades del nuevo núcleo familiar de su padre.
DISCULPAS Y TENSIONES POR LA EXPOSICIÓN EN REDES

Curiosamente, antes de este último estallido, Melissa Paredes había revelado que mantuvo una conversación frontal con Ale Venturo donde “pusieron los puntos sobre la mesa”.
Según la actriz, Ale terminó pidiéndole disculpas por haber cuestionado su estilo de crianza en el pasado.
Sin embargo, los recientes acontecimientos sugieren que la tregua ha llegado a su fin.
A esto se sumó una controversia colateral que involucra a Jorge Cuba, hermano del futbolista.
Usuarios en redes lo acusaron de tener preferencia por la hija de Melissa sobre la nueva bebé de la familia.
Ale Venturo salió al frente para aclarar que ella no permite la sobreexposición de su hija menor en redes sociales, a diferencia de lo que sucede con la hija mayor de Rodrigo.
“Yo no permito que se exponga tanto a mi hija a menos que sean sus papás”, sentenció, marcando una distancia clara con el manejo mediático que Melissa le da a la pequeña Mía.
CONCLUSIÓN: UN CONFLICTO SIN PUNTO MEDIO
El enfrentamiento entre Ale Venturo y Melissa Paredes pone de relieve una problemática común en las familias ensambladas: la disparidad de criterios educativos.
Mientras una apuesta por la restricción digital y el fomento de la creatividad analógica, la otra abraza la tecnología como un recurso de conectividad y entretenimiento supervisado.
La pregunta que queda en el aire es: ¿Hasta qué punto la pareja actual de un padre puede intervenir en los regalos y hábitos que la madre biológica decide implementar? Por ahora, la relación entre ambas parece haber retrocedido varios pasos, y la pequeña hija de Rodrigo Cuba se encuentra en el centro de un fuego cruzado donde las pantallas son el principal enemigo a vencer para Ale Venturo.
¿Qué opina usted? ¿Cree que un iPhone es un regalo adecuado para una niña de su edad o está de acuerdo con Ale Venturo en que estamos criando a los “parásitos del mañana”? Deje su comentario y únase al debate.