La televisión peruana se encuentra en un estado de ebullición absoluta tras las recientes declaraciones de una de sus figuras más queridas y emblemáticas: Erick Elera.
El artista, que ha logrado trascender generaciones gracias a su interpretación del carismático y multifacético Joel González en la exitosa teleserie Al fondo hay sitio, ha roto su silencio para poner sobre la mesa una posibilidad que muchos consideraban impensable: su salida definitiva de la ficción más vista del país.

En una industria donde la estabilidad es un lujo, que el “Niño con cara de pez” evalúe dar un paso al costado representa no solo un riesgo personal para el actor, sino un terremoto para la estructura narrativa de la producción de América Televisión.
Elera no es solo un actor; es un conductor, presentador y cantante cuya carrera ha estado marcada por una versatilidad poco común.
Sin embargo, su nombre ha vuelto a los titulares no por una nueva ocurrencia de su personaje en Las Nuevas Lomas, sino por el interés real de la productora Pro TV para integrarlo a las filas del programa de entretenimiento Mande quien mande.
Este acercamiento ha despertado una ola de especulaciones sobre qué sucederá con el futuro de Mario Hart y cómo se reconfiguraría la tarde en la televisión nacional.
Desde el inicio de sus declaraciones para el diario Trome, Elera fue tajante al admitir que se encuentra en un momento de decisiones clave, subrayando que, hasta la fecha, no tiene nada firmado con nadie, lo que lo convierte técnicamente en un “agente libre” en busca de nuevos horizontes.
La faceta de conductor es algo que siempre ha apasionado a Erick.
A pesar de su éxito arrollador en la actuación, el deseo de retomar el contacto directo con el público a través de un formato de programa en vivo es una espina que tiene clavada desde hace tiempo.
Al confirmar que hubo un acercamiento con la producción de Mande quien mande, las alarmas se encendieron de inmediato.
No obstante, en un gesto que demuestra su ética profesional, el actor se apresuró a aclarar que su intención no es desplazar a nadie.
“Yo no serrucho a nadie”, afirmó con firmeza, consciente de que en el mundo del espectáculo los rumores de rivalidades suelen vender más que la realidad.
Para Elera, su trayectoria se basa en el respeto mutuo, y dejó claro que jamás pondría como condición para su ingreso la salida de un colega como Mario Hart.
Las especulaciones han ido más allá de un simple reemplazo.
Se rumorea la formación de un nuevo “dream team” de la conducción que incluiría a figuras de la talla de Laura Huarcayo y Carlos Vílchez, bajo su personaje de ‘La Carlota’.
Ante esta posibilidad, Erick Elera no pudo ocultar su entusiasmo, calificando la idea como algo “increíble”.
Para él, trabajar junto a Huarcayo, a quien el público extraña profundamente, y junto a un “maestro” como Vílchez, sería el escenario ideal para desarrollar su talento en la conducción.

Sin embargo, aclaró que por ahora todo ha sido una exploración de ideas.
“Me preguntaron si me gustaría ser parte del programa de la tarde, pero no sabía con quiénes”, confesó, revelando que incluso desconocía si el espacio mantendría el nombre actual de MQM o si pasaría por una reestructuración total tras la salida de María Pía Copello.
El dilema que enfrenta el artista es profundo: ¿Se puede dejar atrás a un personaje que le ha dado todo? La pregunta sobre si abandonaría la actuación para dedicarse de lleno a la conducción es el epicentro del debate.
Erick recordó que, en el pasado, manifestó que estaría dispuesto a sacrificar la actuación por su carrera musical, pero con respecto a la conducción, la duda es mayor.
Lo que sí tiene claro es que no desea dejar Al fondo hay sitio de manera abrupta ni por un conflicto de intereses.
Su escenario soñado sería la ubicuidad: poder seguir dando vida a Joel González y, simultáneamente, sostener el micrófono de conductor por las tardes.
Sin embargo, los tiempos de grabación de una serie tan demandante y el rigor de un programa en vivo suelen ser enemigos naturales en la agenda de cualquier artista.
Este movimiento telúrico en la carrera de Elera coincide con una etapa de cambios drásticos en América Televisión.
María Pía Copello, quien lideró Mande quien mande durante tres años, anunció su salida para emprender nuevos proyectos personales, incluyendo un espacio nocturno de fin de semana que buscaría competir directamente con la histórica Gisela Valcárcel.
Esta vacante dejó la puerta abierta para una reconfiguración total.
Mientras Rebeca Escribens ya ha sido anunciada como la nueva conductora principal, la incorporación de un elemento masculino dinámico y con llegada popular como Erick Elera parece ser la pieza que falta en el rompecabezas de la producción para asegurar el liderazgo de la audiencia.

La nostalgia también juega un papel importante en esta transición.
Rebeca Escribens, al aceptar el reto de migrar de América Espectáculos a Mande quien mande, confesó la dificultad de despedirse de su equipo de diez años, especialmente de su productor ‘Luchito’.
De la misma manera, para Erick Elera, despedirse de los González y de la casa de los Maldini no sería solo un trámite administrativo, sino un desgarro emocional con un elenco que considera su familia.
El público peruano ha visto crecer a Erick en pantalla, lo ha visto casarse, tener hijos y evolucionar artísticamente, por lo que cualquier decisión que tome será recibida con una mezcla de apoyo y melancolía.
Por ahora, el actor pide calma y responsabilidad.
Asegura que en los próximos días definirá su futuro, evaluando las múltiples propuestas laborales que tiene sobre la mesa.
Lo que es innegable es que Erick Elera ha llegado a un punto de su carrera donde siente que ha cumplido un ciclo o, al menos, que necesita aire fresco para no estancarse en el éxito seguro de la actuación.
La evolución es parte intrínseca del artista, y Elera siempre ha demostrado que no teme salir de su zona de confort, ya sea lanzando un nuevo hit musical o enfrentando las cámaras en un set de televisión diferente.
La incertidumbre sobre si Joel González seguirá haciendo de las suyas en la televisión o si Erick Elera se convertirá en el nuevo rostro de las tardes peruanas mantiene en vilo a los televidentes.
La decisión final marcará un hito en la programación del próximo año y definirá si Al fondo hay sitio puede sobrevivir a la ausencia de uno de sus pilares más cómicos y entrañables.
Mientras tanto, el artista agradece el respaldo incondicional de sus seguidores, quienes lo acompañarán sea cual sea el rumbo que decida tomar en este laberinto de oportunidades que es la televisión nacional.
¿Qué opina usted? ¿Debería Erick Elera priorizar su faceta como conductor y cerrar el capítulo de Joel González, o cree que su esencia siempre pertenecerá a la actuación en Al fondo hay sitio? Deje sus comentarios y siga de cerca esta historia que promete más giros inesperados.