Un antiguo Rollo de Plata de más de 2600 años fue descubierto en Jerusalén, revelando la bendición sacerdotal del libro de Números.

En un rincón olvidado de Jerusalén, bajo capas de polvo y piedra, un antiguo artefacto de plata ha permanecido oculto durante más de 2600 años, esperando ser descubierto.
Este hallazgo, conocido como el Rollo de Plata, no solo es el texto bíblico más antiguo jamás encontrado, sino que también plantea interrogantes fundamentales sobre la historia religiosa y la preservación de las Escrituras.
El descubrimiento se remonta a 1979, cuando el renombrado arqueólogo Gabriel Barkay, junto a un grupo de estudiantes, realizaba una excavación educativa en el valle de Ketef Hinnom.
Sin expectativas de encontrar algo significativo, Barkay se vio sorprendido por un golpe accidental de un joven estudiante llamado Nathan, que reveló una cámara funeraria sellada desde la época del Primer Templo.
Lo que emergió de este depósito sellado fue una serie de diminutos rollos de plata, que a simple vista parecían insignificantes, pero que contenían un mensaje que cambiaría la comprensión de la fe y la historia.
Los rollos, elaborados con una precisión extraordinaria, estaban cubiertos de inscripciones en hebreo antiguo.
La tarea de desenrollarlos y descifrar su contenido fue monumental, ya que la fragilidad del material amenazaba con destruirlos.
Durante tres años, un equipo de conservadores del Museo de Israel trabajó meticulosamente, utilizando microherramientas y tratamientos químicos para abrir los rollos sin dañarlos.
Cuando finalmente se reveló el contenido, el mundo arqueológico quedó asombrado.

Los textos encontrados eran fragmentos de la bendición sacerdotal del libro de Números, que dice: “Que Yahvé te bendiga y te guarde.
Que Yahvé haga resplandecer su rostro sobre ti.
Que Yahvé ponga en ti la paz.
” Esta bendición no solo era idéntica al texto que conocemos hoy, sino que también confirmaba que las Escrituras habían sido preservadas inalteradas a lo largo de los siglos.
Este hallazgo contradice la afirmación islámica de que la Torá fue alterada o corrompida.
El impacto de este descubrimiento es profundo.
Durante siglos, el Islam ha sostenido que las Escrituras anteriores fueron modificadas antes de la llegada del Corán.
Sin embargo, los rollos de plata, enterrados mucho antes del surgimiento del Islam, ofrecen un testimonio irrefutable de que el nombre de Dios, la bendición y el pacto ya existían tal como se registran en la Biblia hebrea.
Este artefacto no solo desafía las narrativas históricas prevalentes, sino que también obliga a reconsiderar la forma en que entendemos la historia de la religión.
Imaginemos al artesano que grabó estas palabras en la plata.
Vivió en una época en la que el Primer Templo aún se alzaba en Jerusalén, donde los profetas proclamaban mensajes divinos.
Este hombre, al grabar la bendición, seguramente esperaba que sus palabras perduraran más allá de su propia vida, pero nunca podría haber imaginado que su obra se convertiría en un desafío directo a las creencias de millones de personas siglos después.

La revelación de Barkay y su equipo ha llevado a académicos de todo el mundo a coincidir en una conclusión contundente: este es el texto bíblico más antiguo jamás descubierto.
El hallazgo demuestra que el contenido de las Escrituras durante el período del Primer Templo ya estaba plenamente formado, confirmando que el nombre divino era central en el culto israelita antiguo y que el texto bíblico no había sufrido la evolución ni la corrupción que sostiene la teología islámica.
Los rollos de plata de Ketef Hinnom han sobrevivido a incendios, invasiones y guerras, permaneciendo ocultos durante siglos.
Ahora, al ser desenterrados, han demostrado que la verdad no necesita ser defendida, sino simplemente revelada.
La historia ha hablado a través de este diminuto rollo de plata, que desafía las afirmaciones de corrupción y alteración en las Escrituras.
Este hallazgo no solo es un triunfo para la arqueología, sino también un testimonio de la fidelidad de las Escrituras a lo largo de la historia.
A medida que el mundo se enfrenta a nuevas interpretaciones y desafíos a la fe, el Rollo de Plata se erige como un símbolo de la verdad inmutable que ha perdurado a lo largo de los siglos.
La pregunta que queda en el aire es: ¿cómo responderemos a esta revelación que ha cambiado el curso de la historia religiosa?
