🕵️♀️REVELADO: La confesión más dura de Maribel Guardia tras perder a su hijo…y lo que nadie se atrevía a decir 👀 ✅

Todo comenzó con la tragedia más devastadora que una madre puede vivir: la pérdida de un hijo.
En abril de 2023, el mundo de Maribel Guardia se vino abajo cuando Julián Figueroa, su único hijo, fue hallado muerto en su habitación a los 27 años.
La noticia fue un mazazo para el país entero, pero lo que nadie sospechaba era que ese sería apenas el inicio de un torbellino emocional y mediático que pondría a prueba no solo su salud mental, sino también la
estabilidad de toda su familia.
Maribel lo dijo claro desde el principio: no hubo violencia, no hubo crimen.
Julián falleció por un infarto fulminante.
Pero el vacío que dejó su muerte dio paso a un mar de tensiones familiares, encabezadas por la feroz batalla por la custodia de su nieto, José Julián.
La disputa entre Maribel e Imelda Tuñón, viuda de Julián, escaló de inmediato.
Apenas unos días después de la muerte del cantante, Maribel acogió al niño en su hogar, pero pronto las autoridades intervinieron.

En medio de acusaciones cruzadas —que incluían desde negligencia hasta insinuaciones de consumo de sustancias— los tribunales otorgaron y luego revocaron la custodia en cuestión de semanas.
Lo que parecía un desacuerdo entre dos mujeres dolidas se transformó en un escándalo nacional cuando salieron a la luz mensajes agresivos provenientes de la cuenta de redes de Imelda.
Lo más sorprendente: fue una periodista familiar de ella quien confirmó que los insultos salían directamente del teléfono de Imelda.
No era un hacker.
Era ella.
Lo que siguió fue aún más perturbador.
La madre de Imelda fue acusada de tener problemas graves de alcoholismo y de haber agredido incluso a su propia madre.
Testimonios revelaron un ambiente tóxico en el que el pequeño José Julián vivía rodeado de gritos, violencia y descontrol.
Mientras tanto, Maribel, con el corazón hecho trizas, insistía en que solo quería mantener un lazo con su nieto, no quitarle el derecho a estar con su madre.
Pero las redes sociales no perdonan y el drama se intensificó cuando Imelda fue acusada por la propia sobrina de Maribel de haber llevado hombres a su habitación mientras el niño estaba presente, uno de ellos
incluso ebrio y en ropa interior.

El caso se volvió aún más turbio con una revelación que sacudió a todos: rumores de un supuesto romance entre Imelda y Marco Chacón, el esposo de Maribel.
¿Traición? ¿Venganza? ¿Manipulación legal? Las especulaciones volaron cuando el periodista Gustavo Adolfo Infante insinuó en televisión nacional que había algo más que cordialidad entre ambos.
Aunque Imelda y Marco lo negaron tajantemente, la duda ya estaba sembrada.
Peor aún, Imelda después acusó a Marco de haber sido infiel con una exalumna suya, alegando que descubrió mensajes sospechosos en su teléfono…
aunque admitió que jamás logró desbloquearlo.
Lo que más sorprendió fue cómo estas acusaciones fueron usadas por distintas partes para fortalecer sus propios argumentos legales.
Algunos aseguran que el rumor del romance fue creado estratégicamente para dañar la imagen de Maribel y debilitar su posición en el caso de custodia.
Otros creen que fue el resultado natural de un entorno cargado de reproches, luto mal gestionado y rivalidades no resueltas.
Mientras Marco se mantuvo en su mayoría en silencio, solo interviniendo para negar el romance, Maribel trató de centrar la narrativa en su único objetivo: ver a su nieto.
El 30 de junio de 2025, Imelda anunció en redes sociales que tenía la custodia definitiva del niño.
Pero Maribel, en un acto de firmeza, desmintió que existiera una resolución definitiva.

Insistió que las demandas seguían activas y que su único deseo era no perder el contacto con el pequeño.
La guerra, lejos de apagarse, seguía encendida.
Imelda, por su parte, intentó dar vuelta a la página centrándose en su carrera actoral.
Sin embargo, cada entrevista, cada aparición pública, se ve opacada por el peso del pasado.
Y lo más inquietante: su hijo, ahora de 8 años, permanece en medio de un campo de batalla emocional que ningún niño debería experimentar.
Maribel continúa enviando mensajes de amor desde sus redes, con la esperanza de que algún día su nieto los lea.
Mientras tanto, la pregunta que todos se hacen sigue sin respuesta: ¿volverán a reunirse abuela y nieto alguna vez? ¿Se puede sanar una herida abierta por la muerte, alimentada por el escándalo y profundizada
por la sospecha?

Esta historia, tan real como trágica, deja en evidencia cómo la fama y el dolor pueden combinarse para destruir familias desde adentro.
Maribel Guardia, con 65 años, ha admitido finalmente lo que muchos sospechaban: que su vida ha sido un laberinto de pérdidas, traiciones y batallas silenciosas.
Pero en el fondo, sigue siendo una madre, una abuela y una mujer que no está dispuesta a rendirse.
No mientras el amor por su nieto siga latiendo con fuerza.