🤖📜 La IA despertó voces enterradas hace miles de años: idiomas antiguos, rollos quemados y mensajes que jamás debieron ser leídos por humanos modernos 😱🔥

Inteligencia artificial logra descifrar un idioma oculto en tablas de más  de 5.000 años | Ciencia | La República

En el año 79 después de Cristo, el monte Vesubio sepultó Pompeya y Herculano bajo una lluvia de ceniza ardiente.

Bibliotecas enteras quedaron carbonizadas en segundos.

Durante casi dos mil años, los rollos de papiro de Herculano fueron considerados irrecuperables.

No podían abrirse sin destruirse.

Eran conocimiento convertido en carbón.

Hasta que la inteligencia artificial entró en escena.

En 2023, el llamado Desafío Vesubio prometió más de un millón de dólares a quien lograra leer esos rollos sin tocarlos.

La solución no fue fuerza ni química, sino algoritmos.

Escaneos de microtomografía, visión computacional y aprendizaje automático permitieron “desenrollar” digitalmente los papiros.

La primera palabra revelada fue “púrpura”.

Una sola palabra bastó para romper un silencio de dos milenios.

Luego llegaron miles de letras griegas.

El autor: Filodemo, filósofo epicúreo.

El resultado fue algo más que una traducción.

Fue una resurrección.

Pero Herculano no está sola.

A lo largo del Danubio, en lo que hoy es Serbia, Bulgaria y Rumania, arqueólogos llevan décadas observando símbolos extraños grabados en cerámica y piedra.

Durante años se discutió si eran simples garabatos.

Cuando la inteligencia artificial analizó esos signos, detectó algo imposible de ignorar: estructura, repetición, sintaxis.

No eran dibujos al azar.

Eran lenguaje.

Científicos utilizaron Inteligencia Artificial para revelar mensajes  ocultos de un idioma perdido de hace miles de siglos

Y no cualquier lenguaje.

Algunos de estos símbolos tienen más de 7.000 años, lo que sugiere que la escritura del Danubio podría ser más antigua que los jeroglíficos egipcios y el cuneiforme mesopotámico.

La historia de la escritura humana podría comenzar mucho antes de lo que creíamos.

En Mesopotamia, otro gigante dormía.

Más de medio millón de tablillas de arcilla escritas en acadio descansan en museos sin ser leídas.

El idioma es tan complejo que solo unos pocos especialistas en el mundo pueden traducirlo.

En 2023, modelos de inteligencia artificial entrenados con miles de textos comenzaron a hacerlo en minutos.

Contratos comerciales, registros de impuestos, cartas familiares y fragmentos de la Epopeya de Gilgamesh volvieron a la vida.

No había hechizos ni maldiciones ocultas.

Había humanidad cotidiana.

Comerciar, rezar, temer, amar.

Los Rollos del Mar Muerto también guardaban sorpresas.

Durante décadas se creyó que el Gran Rollo de Isaías había sido escrito por un solo escriba.

En 2021, un sistema de IA analizó miles de letras hebreas microscópicamente.

Detectó variaciones invisibles al ojo humano.

El rollo no fue obra de uno, sino de dos escribas trabajando juntos.

No solo estamos leyendo textos antiguos.

Estamos observando el proceso humano detrás de ellos, la colaboración, la presión de la mano, el ritmo del pensamiento.

En el valle del Indo, uno de los mayores enigmas persiste.

Su escritura aparece en sellos y cerámicas, pero nadie ha logrado traducirla.

La inteligencia artificial no ha dado aún una traducción, pero sí algo crucial: confirmó que no es aleatoria.

Los patrones estadísticos y las secuencias de símbolos se comportan como un idioma real.

El mensaje está ahí.

Falta la llave.

Más al sur, en Nubia, el idioma meroítico lleva más de un siglo resistiéndose a los lingüistas.

Sin textos bilingües ni diccionarios, parecía una puerta cerrada.

Ahora, algoritmos del MIT están detectando estructuras gramaticales, relaciones internas y lógica lingüística.

El silencio empieza a romperse.

En China, la escritura más antigua conocida, los huesos oraculares de la dinastía Shang, también están hablando.

En 2024, un sistema de IA entrenado con más de 140.

000 glifos logró emparejar símbolos dañados con caracteres chinos modernos.

Inscripciones incompletas, rotas o erosionadas ahora pueden reconstruirse.

Inteligencia artificial logra descifrar un idioma oculto en tablas de más  de 5.000 años

Los antiguos reyes que preguntaban al futuro jamás imaginaron que una máquina del futuro respondería.

Incluso sistemas que no parecen escritura, como los quipus incas, están siendo reinterpretados.

Durante siglos se pensó que eran simples herramientas contables.

Modelos estadísticos modernos muestran estructuras demasiado complejas para ser solo números.

Los nudos podrían contener narrativas, historias, memoria codificada en fibras.

No todo ha sido éxito.

El manuscrito Voynich sigue resistiéndose.

La inteligencia artificial ha propuesto teorías, desde hebreo distorsionado hasta lenguas romances olvidadas, pero ninguna ha convencido del todo.

El libro sigue burlándose, como si supiera que aún no estamos listos.

Y quizá esa sea la lección más inquietante.

La inteligencia artificial no solo está descifrando idiomas antiguos.

Está demostrando que el pasado nunca estuvo muerto.

Solo estaba esperando la herramienta correcta.

Cada símbolo, cada marca, cada trazo fue hecho con intención.

Personas reales dejaron mensajes sin saber para quién serían.

Ahora los estamos escuchando.

La pregunta ya no es qué más puede descifrar la inteligencia artificial.

La verdadera pregunta es si estamos preparados para lo que aún queda por decir.

Porque si las voces del pasado están regresando… tal vez no todas traerán consuelo.

Related Posts

Our Privacy policy

https://colombia24h.com - © 2026 News