💥“Sí, me enamoré de Elvis Crespo”: Manny Manuel CONFIESA su verdad más oculta y deja a todos boquiabiertos

Manny Manuel no es solo una estrella de la música tropical, es una leyenda viva del merengue.
Pero en su confesión más reciente, el artista puertorriqueño dejó claro que su historia va mucho más allá de discos de platino y conciertos abarrotados.
En una reveladora entrevista, el intérprete de “Rey de Corazones” soltó una bomba que sacudió al mundo del espectáculo: se enamoró de Elvis Crespo.
“Sí, me enamoré de él.
Y lo digo sin miedo”, declaró con firmeza.
Fue un amor vivido en las sombras, en una época donde ser quien era no era opción.
Compartían escenarios, camerinos, ensayos.
Manny lo veía a diario, lo admiraba, lo sentía cerca… pero no podía hablar.
“Era un show constante hacia afuera, pero por dentro estaba roto”, confesó.
Ese sentimiento fue real, al menos para él.

“Nunca lo dije.
Me lo guardé por miedo, por vergüenza, por la industria.
Me enamoré en silencio”, relató con una sinceridad cruda.
¿Fue correspondido? No.
Y lo sabía.
Pero no podía evitarlo.
“Elvis no tiene culpa de nada.
Siempre fue un caballero.
Lo que yo sentía fue mío, y aunque no fue mutuo, fue auténtico.”
La presión de vivir una doble vida mientras sostenía una imagen de hombre inalcanzable lo fue destruyendo poco a poco.
“Me decían que no hablara mucho, que mantuviera el perfil.
Yo lo único que quería era amar libremente.

” En pleno apogeo de su carrera, cuando todo el mundo lo veía triunfar, Manny estaba en guerra con su verdad.
Decidió dejar el grupo en 1994 y emprender su carrera como solista, no solo por razones artísticas, sino por libertad emocional.
“Necesitaba respirar”, dijo.
El éxito fue inmediato.
Rey de Corazones lo lanzó a la cima, vendiendo platino, arrasando en la radio y llenando conciertos.
Pero el vacío seguía ahí.
A lo largo de los años, Manny construyó un legado imbatible: discos como Auténtico, Es mi tiempo, Lleno de vida, Serenata, Nostalgia, Tengo tanto y Pégate de mi mambo lo consagraron como uno de los
máximos exponentes del merengue.
Recibió nominaciones al Latin Grammy, rompió rankings, se presentó en los escenarios más grandes del mundo.
Pero mientras su carrera brillaba, su vida personal se resquebrajaba.
Las adicciones empezaron a ganar terreno.
En 1998 entró por primera vez a una clínica de rehabilitación.
Luego vinieron incidentes más duros: en 2007 un choque bajo efectos del alcohol, en 2019 el escándalo viral en el Carnaval de Las Palmas.
“Fue mi infierno”, admitió.

“Toqué fondo frente a todo el mundo.”
Y ahí fue cuando decidió reconstruirse.
En diciembre de 2020, en una entrevista con Molusco, hizo pública otra gran verdad: “Sí, soy homosexual”.
Lo dijo con el alma en la mano.
“Viví más de 30 años con una carga que no se la deseo a nadie.”
El anuncio no fue un golpe mediático, fue una liberación.
“Pensaba: si lo digo, ¿quién me va a contratar? ¿Quién va a seguir comprando mis discos?” Pero ese miedo lo estaba matando.
“Ese día, al decirlo, sentí una paz que no había sentido nunca.”
La reacción del público fue una mezcla de sorpresa, apoyo y morbo.
Muchos lo aplaudieron, otros lo atacaron, pero él ya no tenía nada que esconder.
“Por primera vez en mi vida, era libre.
” Y con esa libertad también llegó el amor.
Manny se casó con Pablo, su actual esposo, y lo describió como “el hombre que me dio luz cuando más lo necesitaba.”
Su madre, a quien considera su roca, también lo abrazó con amor.
Fue ese apoyo incondicional el que le dio fuerza para seguir, para volver a la música, a los escenarios… pero esta vez, sin máscaras.
“Ahora canto desde un lugar real.
No tengo que actuar más.
Soy yo, con todo lo que soy.”
En 2025 lanzó Líder, su nuevo álbum, con un sonido moderno, energía fresca y colaboraciones explosivas.
El primer sencillo, Huye, ya es un himno en la radio.
Y como si fuera poco, se unió a la diva del merengue, Olga Tañón, en Mi corazón es tuyo, una colaboración que volvió a prender fuego en el género.
“El merengue sigue vivo, y más fuerte que nunca”, asegura Manny.

Hoy, entre tarimas, entrevistas y su nuevo rol como esposo, el artista vive su mejor etapa.
Sigue luchando con sus fantasmas, sí, pero con la frente en alto.
Y aunque muchos aún se sorprenden por aquella confesión sobre Elvis Crespo, él no se arrepiente.
“Fue parte de mi historia.
Y contarla me ayudó a sanar.”
Porque Manny Manuel no es solo un artista, es un sobreviviente.
De la fama, de la industria, de sí mismo.
Y como él mismo dijo: “No importa cuántas veces uno caiga, lo importante es tener el coraje de volver a cantar”.
Y Manny, sin duda, volvió a cantar… más fuerte que nunca.