Sin Cuti Romero, Argentina se entrenó pensando en Jordania: Scaloni comienza a mover las piezas para la próxima etapa
A medida que la Copa Mundial 2026 avanza hacia sus fases decisivas, cada entrenamiento adquiere un valor estratégico. Ya no se trata únicamente de preparar el próximo partido, sino de administrar energías, proteger a las figuras y diseñar el camino hacia los cruces eliminatorios. Bajo esa lógica, la Selección Argentina vivió una jornada de trabajo marcada por una ausencia que rápidamente captó la atención de todos: Cristian “Cuti” Romero no participó de la práctica junto al resto del grupo mientras Lionel Scaloni empieza a delinear el equipo que enfrentará a Jordania.
La noticia no tardó en generar preocupación entre los hinchas. Después de todo, Romero se ha convertido en una de las piezas fundamentales de la estructura defensiva argentina durante los últimos años. Su agresividad en la marca, liderazgo y capacidad para anticipar rivales lo transformaron en uno de los hombres de confianza del cuerpo técnico desde la conquista de la Copa América 2021 hasta el Mundial de Qatar y los éxitos posteriores.
Sin embargo, el contexto actual invita a la calma más que a la alarma. La decisión de apartarlo de los trabajos grupales responde principalmente a una medida preventiva tras las molestias que sufrió en la rodilla derecha durante el encuentro frente a Austria. El defensor abandonó ese partido con evidentes signos de dolor, lo que encendió inmediatamente las alertas dentro del cuerpo técnico argentino.
Desde entonces, los médicos de la Selección han seguido de cerca su evolución. Aunque las primeras evaluaciones no apuntan a una lesión de gravedad, Scaloni y su equipo optaron por actuar con máxima precaución. Con la clasificación asegurada y el liderazgo del grupo prácticamente definido, no existe ninguna necesidad de asumir riesgos innecesarios con uno de los futbolistas más importantes del plantel.
La práctica realizada en Kansas tuvo, además, un clima especial. Coincidió con el cumpleaños número 39 de Lionel Messi, una fecha que siempre genera un ambiente distendido dentro de la concentración argentina. Entre saludos, bromas y muestras de afecto hacia el capitán, el grupo mantuvo el foco en el próximo compromiso, consciente de que el verdadero desafío comenzará cuando lleguen los cruces de eliminación directa.
La ausencia de Romero obliga inevitablemente a pensar en alternativas. Nicolás Otamendi aparece como el principal candidato para ocupar su lugar frente a Jordania. El experimentado defensor aporta liderazgo, experiencia mundialista y una capacidad de organización que puede resultar clave en partidos donde Argentina busque controlar los tiempos desde el inicio. También surgen opciones como Lisandro Martínez o Marcos Senesi, futbolistas que han demostrado estar preparados para responder cuando el equipo los necesita.
Pero la situación del “Cuti” no es el único tema que ocupa la agenda de Scaloni. Con el primer puesto del grupo prácticamente asegurado, el entrenador analiza realizar varias modificaciones para administrar cargas físicas. La idea es clara: llegar a los dieciseisavos de final con la mayor cantidad posible de jugadores frescos y disponibles.
En este tipo de torneos, la gestión física suele ser tan importante como la táctica. Las selecciones que avanzan hasta las últimas instancias son aquellas capaces de mantener la intensidad competitiva durante varias semanas consecutivas. Por eso, preservar a jugadores clave puede convertirse en una decisión tan valiosa como ganar un partido.
Para Romero, además, existe un antecedente reciente que explica la prudencia del cuerpo técnico. La molestia apareció en la misma rodilla que le había generado problemas durante su etapa en Tottenham antes del Mundial. Aunque las circunstancias actuales parecen menos graves, nadie dentro de la delegación quiere repetir errores ni acelerar tiempos de recuperación.
Mientras tanto, el defensor continúa siendo observado día a día. Las sensaciones son positivas y el objetivo principal es que llegue en plenitud a la fase eliminatoria. La prioridad no es Jordania. La prioridad es todo lo que viene después.
Esa visión estratégica refleja la madurez con la que Argentina está afrontando el torneo. Ya no existe la urgencia de demostrar. El equipo campeón del mundo sabe que cada decisión debe estar orientada al objetivo final. Y en ese camino, cuidar a figuras como Romero resulta fundamental.
Por ahora, la imagen de la práctica deja una conclusión clara: la Selección Argentina ya piensa más allá del próximo partido. Jordania es el siguiente paso, pero la mirada está puesta en el horizonte. Allí donde comienzan los encuentros que definen campeones, donde los errores se pagan caro y donde Lionel Scaloni espera volver a contar con uno de sus soldados más importantes: Cristian “Cuti” Romero.