El abuelo de Agostina Vega recibió el alta médica tras una descompensación, mientras la familia continúa atravesando un delicado estado de salud y profundo dolorimage

Miguel Heredia, abuelo de Agostina Vega —la adolescente de 14 años que fue asesinada y descuartizada en la provincia de Córdoba— recibió el alta médica luego de haber sido internado este sábado por la mañana tras sufrir una descompensación vinculada a un fuerte dolor en el pecho.

El episodio encendió nuevamente la preocupación en el entorno familiar, que continúa atravesando una situación de profundo impacto emocional tras el crimen.

El familiar de la joven fue asistido de urgencia luego de que su círculo íntimo advirtiera su malestar y decidiera solicitar atención médica inmediata.

Posteriormente, fue derivado al Hospital Elpidio Torres, en la ciudad de Córdoba, donde permaneció en observación hasta su evolución favorable y posterior alta.

De acuerdo con la información brindada, si bien Heredia fue dado de alta, deberá continuar con controles médicos periódicos, medicación específica y cuidados generales, como parte del seguimiento clínico recomendado por los profesionales de la salud.

La situación fue evaluada como estable, aunque con la necesidad de reducir al máximo los niveles de estrés y tensión emocional.

En diálogo con el medio local Cadena 3, el propio Heredia se refirió a su estado de salud tras la internación y aseguró: “Estoy bien, con algunas recomendaciones médicas, algunos medicamentos y seguimiento”.

Sus declaraciones reflejan una mejora en su condición, aunque también la continuidad de un tratamiento preventivo.

Los profesionales que lo atendieron recomendaron especialmente disminuir el nivel de estrés, teniendo en cuenta el contexto de extrema carga emocional que atraviesa la familia desde el asesinato de la adolescente.

Sin embargo, el abuelo de Agostina remarcó que, a pesar de su estado de salud, mantiene su compromiso con la búsqueda de justicia.

“Vamos a tratar de hacer lo posible de estar bien, porque la lucha continúa y no voy a parar”, expresó.

El caso de Agostina Vega ha generado un profundo impacto en la provincia de Córdoba y en todo el país, no solo por la gravedad del crimen, sino también por las consecuencias emocionales que ha tenido en su entorno familiar.

En ese marco, distintos miembros de la familia han atravesado complicaciones de salud vinculadas al estrés y la angustia derivados del hecho.

En paralelo, la hija de Miguel Heredia y madre de la adolescente asesinada, identificada como Melisa, continúa internada desde el pasado 29 de mayo debido a un severo cuadro de descompensación general.

Según se informó, la mujer fue hospitalizada tras presentar un cuadro de deshidratación extrema e hipertensión durante una de las marchas en las que la familia aún reclamaba la aparición de la menor.

El estado de salud de Melisa sigue siendo motivo de preocupación para el entorno familiar.

En declaraciones recientes, Heredia confirmó que su hija permanece internada y que su evolución ha sido lenta.

“Melisa sigue internada.

No tuvo mejoras, quizá empeoró un poquito por el tema de cuando llegamos al velorio y al sepelio de nuestra nieta, pero sigue internada, con un pronóstico bastante alentador”, señaló.

Las palabras del abuelo reflejan tanto la fragilidad del estado de salud de los familiares como la compleja situación emocional que atraviesan desde el crimen.

La exposición constante a instancias judiciales, movilizaciones y momentos de alto impacto emocional ha tenido consecuencias directas en la salud física de los allegados a la víctima.

En este contexto, los equipos médicos que asisten a los familiares han insistido en la necesidad de acompañamiento psicológico y control clínico continuo, debido a los efectos que puede generar un proceso de duelo atravesado por violencia extrema.

La recomendación general apunta a reducir la exposición a situaciones de estrés y priorizar la estabilidad emocional.

Mientras tanto, la causa judicial por el asesinato de Agostina Vega continúa su curso en la provincia de Córdoba, con múltiples líneas de investigación abiertas y personas detenidas en el marco del expediente.

La familia, por su parte, sigue participando activamente en el proceso judicial, reclamando avances en la investigación y el esclarecimiento total del hecho.

El estado de salud de los familiares directos de la víctima se ha convertido en un elemento adicional que refleja la magnitud del impacto del caso, que no solo ha dejado consecuencias judiciales, sino también profundas secuelas humanas y emocionales.

A pesar de las dificultades médicas, Miguel Heredia ha reiterado su intención de continuar con el reclamo de justicia por su nieta.

Su recuperación, aunque positiva, se mantiene bajo seguimiento médico, en un contexto en el que el bienestar físico y emocional de toda la familia sigue siendo frágil.

El caso de Agostina Vega continúa generando conmoción social y mantiene en vilo tanto a la opinión pública como al sistema judicial cordobés, mientras la familia intenta sostenerse entre el dolor, la lucha judicial y la recuperación de su salud.