Javier Milei fulminó a Florencia Peña por la fake news sobre Jorge Messi: “Chimentera de poca monta”
Javier Milei fulminó a Florencia Peña por la fake news sobre Jorge Messi: “Chimentera de poca monta”
Una noticia falsa, una familia angustiada, una figura del espectáculo en el centro de la tormenta y la intervención inesperada del Presidente de la Nación: el escándalo por Jorge Messi escaló hasta los niveles más altos del poder argentino.
Lo que comenzó como un error informativo durante una transmisión de streaming terminó convirtiéndose en una crisis mediática nacional.
La falsa noticia sobre la supuesta muerte de Jorge Messi, padre de Lionel Messi, no solo provocó una ola de indignación en redes sociales y medios de comunicación, sino que además generó una durísima reacción por parte de Javier Milei, quien decidió intervenir públicamente con un mensaje que rápidamente se volvió viral.
Durante horas, Argentina habló de una sola cosa.
La información errónea difundida al aire había causado preocupación entre millones de personas.
El impacto fue todavía mayor porque el episodio ocurrió en pleno Mundial 2026, mientras Lionel Messi lideraba a la Selección argentina en una nueva ilusión mundialista.
La noticia recorrió el país a gran velocidad hasta que la familia del capitán argentino salió a desmentirla oficialmente.
Jorge Messi estaba vivo, bajo seguimiento médico y evolucionando favorablemente.
Sin embargo, el daño ya estaba hecho.
La familia expresó públicamente su malestar por el tratamiento mediático recibido y cuestionó la difusión de información sensible sin la debida verificación.
Las críticas comenzaron a multiplicarse y la controversia adquirió una dimensión cada vez mayor.
Fue entonces cuando apareció Javier Milei.
El Presidente eligió sus redes sociales para expresar una postura contundente sobre el episodio.
Lejos de limitarse a cuestionar el error periodístico, publicó un extenso descargo en el que apuntó directamente contra Florencia Peña, quien había sido la conductora encargada de comunicar la falsa información durante la transmisión.
Las palabras del mandatario generaron un impacto inmediato.
Milei sostuvo que las declaraciones habían sido realizadas sin verificación previa y consideró que constituían un ejemplo preocupante de ciertas prácticas dentro del mundo de la comunicación.
Según expresó, incluso si la información hubiera resultado verdadera, seguía tratándose de una cuestión vinculada a la intimidad de una familia y, por lo tanto, merecía un tratamiento mucho más cuidadoso.
Pero la parte más explosiva de su mensaje llegaría después.
En uno de los fragmentos más comentados del descargo, el Presidente calificó a Florencia Peña como una “chimentera de poca monta”, una expresión que rápidamente se transformó en titular de portales, programas de televisión y redes sociales.
Además, utilizó términos aún más duros para describir lo sucedido y cuestionó lo que consideró una conducta irresponsable por parte de algunos comunicadores.
La reacción no pasó inadvertida.
Miles de usuarios comenzaron a compartir capturas del mensaje presidencial.
Mientras algunos respaldaban las críticas de Milei y reclamaban mayores controles sobre la difusión de noticias sensibles, otros cuestionaban el tono utilizado por el mandatario para referirse a una figura pública.
La discusión rápidamente dejó de centrarse únicamente en la fake news y se transformó en un debate político, mediático y cultural.
Sin embargo, el Presidente no se detuvo allí.
A lo largo de su publicación también cargó contra determinados sectores de los medios de comunicación, acusándolos de actuar con impunidad y de reproducir información sin cumplir estándares mínimos de verificación.
Según planteó, la posibilidad de contar con un micrófono o una plataforma de difusión no debería eximir a nadie de la obligación de comprobar los hechos antes de comunicarlos públicamente.
El mensaje tuvo una enorme repercusión porque llegó en un momento especialmente sensible.
La familia Messi atravesaba días difíciles debido al estado de salud de Jorge Messi.
Aunque los informes médicos eran positivos, el episodio había provocado preocupación adicional en un entorno que ya se encontraba emocionalmente afectado.
Lionel Messi, por su parte, continuaba disputando el Mundial mientras intentaba gestionar la situación familiar lejos de los focos mediáticos.
En paralelo, Luzu TV también enfrentaba una crisis interna.
La plataforma emitió un comunicado oficial lamentando lo ocurrido y calificó como inaceptable la difusión de información sensible sin una verificación adecuada.
Posteriormente se conoció que se tomaron medidas respecto de las personas involucradas en la cadena de decisiones que permitió que la noticia llegara al aire.
Florencia Peña tampoco permaneció en silencio.
La conductora explicó que había recibido la información durante la transmisión y que confió en que los datos habían sido previamente chequeados por la producción.
Más tarde pidió disculpas públicas a la familia Messi y manifestó sentirse profundamente avergonzada por haberse convertido en vehículo involuntario de una noticia falsa que causó dolor y preocupación.
Pero para entonces la controversia ya había alcanzado una dimensión imposible de contener.
Cada nueva declaración generaba nuevas reacciones.
Cada publicación alimentaba nuevas discusiones.
Y cada protagonista parecía agregar un capítulo más a una historia que había comenzado con apenas unas pocas palabras pronunciadas al aire.
La intervención de Milei terminó convirtiéndose en uno de los momentos más resonantes del escándalo.
No solo por la dureza de sus expresiones, sino porque reflejó la magnitud que había adquirido el episodio dentro de la opinión pública argentina.
Lo que originalmente parecía una equivocación periodística terminó transformándose en una discusión nacional sobre responsabilidad informativa, ética profesional y los límites de la comunicación en la era digital.
En medio de todo ese ruido, la familia Messi insistió en un mensaje mucho más simple.
Pidió respeto.
Pidió sensibilidad.
Y pidió prudencia frente a situaciones relacionadas con la salud y la intimidad de las personas.
Al final, la noticia fue desmentida.
Jorge Messi continuó recuperándose.
Lionel Messi siguió compitiendo en el Mundial.
Y el país entero quedó inmerso en una reflexión incómoda sobre la velocidad con la que circula la información y el daño que puede provocar cuando no se verifica adecuadamente.
Porque a veces una sola frase puede desencadenar una tormenta.
Y en esta ocasión, esa tormenta terminó llegando hasta la Casa Rosada.