Paro nacional de médicos y odontólogos de PAMI por 72 horas: reclaman actualización urgente de honorarios y advierten por la calidad de atenciónimage

Desde este lunes, médicos de cabecera y odontólogos que prestan servicios a afiliados del Programa de Atención Médica Integral (PAMI) iniciaron un paro nacional de 72 horas en reclamo de una actualización urgente de los valores que perciben por sus consultas profesionales.

La medida de fuerza busca visibilizar el deterioro de los aranceles y su impacto directo en la continuidad y calidad de la atención brindada a jubilados y pensionados en todo el país.

La protesta fue impulsada por profesionales que trabajan de manera habitual con pacientes afiliados al sistema, quienes advierten que los honorarios actuales no alcanzan para sostener adecuadamente la prestación de servicios médicos y odontológicos.

Según explican, la falta de actualización de los aranceles ha generado un escenario de creciente dificultad económica que afecta el funcionamiento cotidiano de los consultorios.

Bajo el lema “Honorarios justos = atención de calidad” y “Defendamos la salud de nuestros adultos mayores”, los profesionales remarcan que el eje central del reclamo es la necesidad de una recomposición inmediata de los valores que se abonan por cada consulta y procedimiento.

En este sentido, sostienen que una mejora en las condiciones de trabajo resulta indispensable para garantizar un servicio adecuado a la población de adultos mayores.

El paro, que se extenderá durante 72 horas, no ha sido acompañado hasta el momento por un pronunciamiento formal de los principales gremios del sector, lo que deja abierta la posibilidad de que el conflicto pueda escalar o derivar en nuevas medidas si no se obtiene una respuesta por parte de las autoridades competentes.

Los profesionales involucrados en la protesta señalan que la situación actual afecta directamente la sustentabilidad del sistema de atención, ya que los costos operativos de los consultorios, insumos médicos y equipamiento han aumentado de manera significativa en los últimos períodos, sin que ello se haya reflejado en una actualización proporcional de los honorarios.

En ese contexto, advierten que la continuidad de la atención en condiciones adecuadas depende de una revisión urgente de la estructura de pagos.

Según argumentan, la brecha entre los costos reales de prestación y los ingresos percibidos por consulta se ha ampliado, generando un escenario de tensión creciente dentro del sistema de atención primaria de salud.

La medida de fuerza también busca instalar el debate sobre la calidad del servicio que reciben los afiliados del PAMI, uno de los sectores más amplios y sensibles del sistema de salud argentino.

Los profesionales sostienen que la falta de actualización de aranceles no solo afecta a los prestadores, sino que también repercute en la capacidad de respuesta del sistema en su conjunto.

En este sentido, remarcan que garantizar honorarios adecuados no es únicamente una cuestión salarial, sino una condición necesaria para sostener la calidad, la accesibilidad y la continuidad de la atención médica y odontológica para los adultos mayores.

Mientras se desarrolla el paro, los prestadores aguardan una respuesta por parte de las autoridades del PAMI o de los organismos responsables de la definición de los aranceles profesionales.

Hasta el momento, no se han difundido comunicados oficiales que indiquen la apertura de instancias de negociación o diálogo formal para resolver el conflicto.

En paralelo, los pacientes afiliados podrían verse afectados por la interrupción temporal de turnos y consultas programadas, lo que genera preocupación en algunos sectores por el impacto inmediato de la medida en la atención cotidiana.

Sin embargo, los profesionales remarcan que la acción es de carácter temporal y tiene como objetivo lograr una solución estructural al problema de fondo.

El conflicto pone nuevamente en discusión la situación del sistema de salud vinculado a la atención de adultos mayores en Argentina, donde los prestadores reclaman una revisión integral de los mecanismos de financiamiento y actualización de honorarios.

A la espera de posibles avances en las negociaciones, el paro de 72 horas se presenta como una medida de presión que busca acelerar definiciones y abrir un canal de diálogo que permita encaminar una solución al conflicto, evitando así un deterioro mayor en la prestación de servicios.

Por el momento, la atención médica y odontológica en el marco del PAMI se encuentra parcialmente afectada en distintas regiones del país, mientras los profesionales sostienen su reclamo bajo la consigna de garantizar condiciones laborales dignas y una atención de calidad para los afiliados.