Juan José Rondón fue un destacado militar de la independencia nacido en Guárico, cuya valentía y liderazgo resultaron decisivos en batallas clave contra el dominio español.

En el corazón de la historia de la independencia de América Latina, se encuentra la figura del coronel Juan José Rondón, un héroe cuya valentía y determinación cambiaron el rumbo de la historia.
Nacido en 1790, en el actual estado de Guárico, Venezuela, Rondón es recordado no solo por su papel en la lucha contra el imperialismo español, sino también por su inquebrantable espíritu de lucha y su compromiso con la libertad.
Desde joven, Rondón mostró una inclinación hacia el servicio militar.
Se enroló en el ejército realista en 1812, defendiendo inicialmente la causa del rey de España.
Sin embargo, a medida que la guerra avanzaba, comenzó a darse cuenta de la injusticia que sufrían sus compatriotas criollos a manos de los españoles.
La brutalidad de los comandantes realistas, entre ellos el infame Francisco Rosete, que perpetró atrocidades contra la población civil, hizo que Rondón cuestionara su lealtad.
En 1817, tras una profunda reflexión, decidió cambiar de bando y unirse a las fuerzas patriotas, asumiendo un riesgo enorme, ya que desertar significaba arriesgar su vida.
“Mi General, salve usted la patria”, fue la célebre frase que Bolívar le dirigió en un momento crucial de la batalla del Pantano de Vargas.
Esta exhortación no solo reflejó la confianza del Libertador en Rondón, sino que también marcó el inicio de una de las cargas de caballería más memorables de la historia.

Rondón, al frente de sus lanceros, lanzó un ataque audaz que desbordó las líneas enemigas, un acto de valentía que asombró tanto a sus compañeros como a sus adversarios.
El coronel Rondón no solo demostró su coraje en el campo de batalla, sino que también se destacó por su liderazgo estratégico.
Después de un año sirviendo a las órdenes de José Antonio Páez, ganó el respeto y la confianza de sus superiores, quienes reconocieron su habilidad para manejar caballos y su valentía en combate.
A medida que avanzaban las campañas por la independencia, Rondón se convirtió en un líder clave en la lucha por la libertad de la Nueva Granada.
En 1819, durante la campaña libertadora, Rondón fue uno de los primeros en cruzar la Cordillera de los Andes, enfrentándose a condiciones adversas y combates feroces.
Su determinación y estrategia fueron fundamentales para el éxito de las tropas patriotas.
En una de las batallas más decisivas, el coronel se destacó por su audaz carga que, aunque arriesgada, resultó en una victoria crucial para los patriotas.
“Los que sean valientes, síganme”, gritó Rondón a sus hombres, y así, con una carga imparable, logró cambiar el curso de la batalla.

A pesar de las dificultades y los peligros constantes, Rondón continuó luchando.
En la batalla de Carabobo en 1821, lideró a su regimiento con valentía, y un año después, en la batalla de Naguanagua, volvió a demostrar su destreza y su compromiso con la causa.
Sin embargo, la guerra no fue benigna con él.
Tras una herida leve que se complicó, Rondón sucumbió a la gangrena a la joven edad de 32 años, dejando un legado imborrable en la historia de la independencia.
El sacrificio del coronel Juan José Rondón no fue en vano.
Su valentía y su determinación sirvieron de inspiración para las generaciones futuras, recordándonos que la lucha por la libertad a menudo requiere un alto precio.
Hoy, su nombre resuena en la memoria colectiva de Colombia y Venezuela, donde se disputan los honores de su paternidad, un símbolo de la lucha por la independencia y un ejemplo de lo que significa ser un verdadero patriota.
La historia de Rondón es un testimonio de cómo un hombre puede cambiar el destino de una nación.
Su vida, marcada por la valentía, la lealtad y el sacrificio, sigue siendo un faro de esperanza y un recordatorio de que la libertad siempre vale la pena luchar.
