En 2022, el mundo del espectáculo peruano y latinoamericano se conmocionó con la trágica noticia del fallecimiento de Diego Bertie, uno de los actores y cantantes más queridos y talentosos del Perú.
Su muerte repentina, tras caer desde un edificio de 14 pisos en Lima, dejó un vacío inmenso en la industria artística y en el corazón de sus seguidores.
Sin embargo, detrás de su fama y encanto, Bertie cargaba con profundas heridas personales que marcaron su vida y carrera.
Diego Bertie no comenzó su vida artística de manera convencional.
Inicialmente estudió administración de empresas en la Universidad del Pacífico, donde formó la banda pop rock Imágenes junto a compañeros de clase.
Más adelante, decidió cambiar su rumbo académico y se inscribió en psicología en la Pontificia Universidad Católica del Perú, mostrando su interés por comprender la mente humana, un aspecto que quizás influyó en la profundidad de sus interpretaciones artísticas.
Su incursión en la música fue notable, siendo telonero de la famosa banda española Hombres G en 1987 en Lima, lo que marcó un hito en su carrera musical.
Su debut en videoclips con la canción “Más Humano” en 1988 consolidó su imagen como un artista multifacético.
La carrera actoral de Bertie fue extensa y diversa.
En 1995 protagonizó la telenovela peruana *Canela*, filmada en Arequipa, donde interpretó a Adrián Helguera.
Su talento lo llevó a expandirse internacionalmente, participando en producciones en Venezuela, Brasil, Bolivia, Colombia y más, incluyendo telenovelas como *Amantes de luna llena*, *Vale todo*, y *La Ex*, así como en películas y series de televisión.

Su capacidad para encarnar personajes complejos y su carisma lo convirtieron en un referente del entretenimiento en Latinoamérica.
Además, su vida personal, marcada por relaciones significativas y amistades profundas, reflejaba la intensidad con la que vivía cada aspecto de su existencia.
Diego Bertie fue un hombre abierto y honesto sobre su vida personal.
Se casó con Viviana Monje en 1997, con quien tuvo una hija, Asa.
A pesar de divorciarse en 2004, mantuvo una relación cercana con su exesposa y consideraba al hijo de ella de otra relación como suyo propio, mostrando un lado humano y afectuoso.
En cuanto a su orientación sexual, Bertie fue franco.
Reconoció públicamente ser gay y habló sobre una breve relación con el periodista Jaime Bayly, aclarando que nunca sintió la necesidad de hacer pública su orientación hasta ese momento.
Esta sinceridad le ganó respeto y admiración, mostrando la valentía de vivir auténticamente en un entorno muchas veces conservador.
A mediados de 2022, Bertie se preparaba para un regreso musical, grabando canciones y planeando conciertos en Barranco, Lima.
Su entusiasmo por volver a los escenarios era evidente, y compartía su pasión con sus fans.
Sin embargo, su salud le jugó una mala pasada, pues días antes de su muerte faltó a una presentación por un resfriado que se sospechaba podría ser COVID-19.

El 5 de agosto de 2022, la tragedia golpeó.
Bertie fue encontrado tras caer desde el piso 14 de su departamento en Miraflores.
A pesar de recibir atención médica inmediata, falleció debido a la gravedad de sus heridas.
La noticia paralizó al país y generó una ola de mensajes de condolencia y homenaje de parte de colegas, amigos y fans.
La comunidad artística peruana y latinoamericana expresó su dolor y admiración por Bertie.
Compañeros de trabajo como el director Efraín Aguilar, la actriz Erika Villalobos y el actor Paul Martin recordaron su profesionalismo, carisma y humanidad.
Su muerte también avivó preguntas y especulaciones sobre las circunstancias que la rodearon, incluyendo posibles problemas personales y de salud mental que Bertie pudo haber enfrentado.
Tras su muerte, su manager confirmó que el álbum en el que trabajaba sería terminado y lanzado póstumamente como homenaje, asegurando que su legado musical continuaría vivo.
Además, se mantuvieron activas sus redes sociales para preservar su memoria y conectar a sus seguidores con su obra.
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/XKFOZLQDZBGPZIXYSAXFUUGGSA.jpg)
La trágica muerte de Diego Bertie guarda paralelismos con otras pérdidas inesperadas en el mundo del entretenimiento latinoamericano.
Su compañera en la telenovela *Leonela, muriendo de amor*, Mariana Levy, falleció de manera súbita en 2005, dejando también un legado imborrable.
La vida y carrera de Bertie estuvieron marcadas por el talento, la pasión y también por las sombras de un pasado doloroso, como la pérdida de su padre a los 17 años.
Su historia invita a reflexionar sobre la complejidad de las vidas detrás de las estrellas, donde el éxito y la vulnerabilidad coexisten.
Diego Bertie fue mucho más que un actor y cantante exitoso; fue un ser humano lleno de matices, luchas y sueños.
Su partida prematura dejó un vacío que difícilmente se llenará, pero su legado artístico y personal sigue inspirando a generaciones.
Su vida nos recuerda la importancia de valorar la salud mental, la autenticidad y el amor propio.
Aunque su voz se apagó demasiado pronto, Diego Bertie sigue vivo en la memoria colectiva, en sus canciones, en sus personajes y en el corazón de quienes lo admiraron.