El presidente Gustavo Petro defendió la política antidrogas de Colombia ante las críticas de Donald Trump y Marco Rubio, reafirmando la soberanía y legitimidad de su gobierno.

En un giro inesperado de los acontecimientos, el presidente colombiano Gustavo Petro ha salido al paso de las declaraciones incendiarias realizadas por el expresidente Donald Trump y el senador Marco Rubio, quienes criticaron la política antidrogas de Colombia en medio de una creciente crisis diplomática entre Estados Unidos y Venezuela.
En una intervención directa, Petro defendió su legitimidad y la soberanía de su gobierno, desafiando las afirmaciones de desinformación que, según él, han sido propagadas por los líderes estadounidenses.
“Es inaceptable que se ponga en duda nuestra cooperación en la lucha contra el narcotráfico”, afirmó Petro durante una rueda de prensa, enfatizando que la información presentada por Rubio era completamente errónea.
“Le sugiero que revise la Constitución de Colombia antes de emitir juicios sobre nuestra política”, añadió, dejando claro que su administración sigue comprometida con la lucha contra las estructuras criminales que afectan tanto a Colombia como a Estados Unidos.
Las tensiones han escalado en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde varios países han expresado opiniones divididas sobre la intervención en Venezuela.
Mientras algunos apoyan la postura de Estados Unidos, otros abogan por el respeto a la soberanía venezolana.
En este contexto, Colombia ha instado a evitar acciones unilaterales que podrían amenazar la estabilidad regional.
“El uso de la fuerza debe ser un último recurso y solo en circunstancias excepcionales”, subrayó Petro, defendiendo la necesidad de un enfoque diplomático.
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La embajadora de España, durante su intervención en la ONU, también se alineó con la idea de que la lucha contra el crimen organizado debe hacerse bajo el marco de la cooperación internacional y en conformidad con las normas establecidas por la ONU.
“Las acciones unilaterales sentarían un precedente preocupante para la paz y la seguridad en la región”, advirtió, destacando que los recursos naturales de Venezuela son parte de su soberanía y no deben ser objeto de disputas internacionales.
La respuesta de Petro no se limitó a la crítica a Trump y Rubio.
También hizo hincapié en la importancia de los derechos humanos y la democracia en Venezuela, señalando que cualquier intervención debe respetar la voluntad del pueblo venezolano.
“La lucha por la justicia social y la democracia no puede imponerse por la fuerza”, aseveró, haciendo un llamado a la comunidad internacional para que trabaje en conjunto en lugar de recurrir a la coerción.
Mientras tanto, el embajador de Venezuela ante la ONU, Samuel Moncada, exigió la liberación y el regreso seguro de Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores, a su país.
Moncada solicitó que se condene enérgicamente el uso de la fuerza contra Venezuela y que se reafirme el principio de no adquisición de territorio ni recursos mediante la violencia.

Las tensiones se intensifican aún más con la participación de otros líderes internacionales.
La Unión Europea ha manifestado que cualquier transición en Venezuela debe incluir a la principal líder opositora, María Corina Machado, quien ha sido apartada del proceso de transición por Trump.
Esta inclusión es vista como crucial para lograr una solución pacífica y democrática a la crisis en el país vecino.
En medio de esta tormenta diplomática, la vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez, también se pronunció, rechazando las declaraciones de Trump y advirtiendo sobre una amenaza a la democracia y la soberanía nacional.
“Estamos ante un desafío a nuestra soberanía, y defenderemos nuestra democracia sin romper los canales diplomáticos con Estados Unidos”, enfatizó, reafirmando la postura del gobierno colombiano de mantener un diálogo abierto con su vecino del norte.
A medida que la situación evoluciona, el gobierno colombiano ha reiterado su disposición a colaborar con Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico, especialmente en la frontera colombo-venezolana.
“Seguiremos trabajando juntos en esta lucha que nos afecta a ambos”, concluyó Petro, dejando claro que Colombia no se dejará intimidar por las amenazas externas.
La crisis entre Estados Unidos y Venezuela continúa generando repercusiones en toda América Latina, y la respuesta de Colombia bajo el liderazgo de Petro marca un momento crucial en la política regional.
Con el mundo observando, el presidente colombiano se mantiene firme en su defensa de la soberanía y la legitimidad de su gobierno, mientras las tensiones diplomáticas se intensifican y las voces de apoyo y oposición resuenan en el escenario internacional.
