El embajador de Colombia en Estados Unidos protagonizó un tenso intercambio al cuestionar la postura de la administración estadounidense frente a la crisis colombiana y exigir respeto diplomático.

El embajador de Colombia en Estados Unidos ha generado un revuelo considerable tras su reciente encuentro con D’Arcy Quinn, donde las tensiones entre los dos países se hicieron evidentes.
En un diálogo que reflejó la complejidad de las relaciones internacionales, el embajador no dudó en cuestionar la postura de la administración estadounidense frente a la situación actual de Colombia.
“¿Cree usted que es respetuoso venir a la oficina oval de Estados Unidos y atacar a la administración que está intentando impedir la destrucción de su país?”, planteó, desafiando la narrativa que se ha construido en torno a la política exterior de Estados Unidos.
A medida que la conversación avanzaba, el embajador subrayó la gravedad de la situación en Colombia.
“Desde el principio de la guerra, usted no está en una buena posición.
Estamos jugando cartas.
Mire, usted está apostando con las vidas de millones de personas.
Esto es irrespetuoso a este país”, enfatizó, evidenciando la frustración que siente ante el desinterés de la administración estadounidense por la crisis que enfrenta su nación.

La reunión no solo se centró en la crítica, sino que también abordó las propuestas de Donald Trump para expandir la influencia estadounidense en la región.
“Cuando Trump llegó a su segundo mandato en 2025, tuvo como propuestas ampliar la influencia política y el territorio de los Estados Unidos”, recordó el embajador, quien también se refirió a la importancia de Groenlandia en el contexto de recursos minerales críticos, destacando que “en Groenlandia habría niveles elevados de 38 minerales incluidos en la lista de materias primas críticas de la Comisión Europea”.
El embajador hizo hincapié en el apoyo que Colombia ha brindado a Estados Unidos, mencionando que “nosotros le dimos a través del presidente 350,000 millones de dólares.
Le dimos equipos militares y usted, sus hombres son valientes, pero utilizan nuestro equipo militar”.
Esta afirmación subraya la dependencia que tiene Colombia respecto a la ayuda militar estadounidense, enfatizando que “si usted no tuviera nuestro equipo militar, esta guerra se hubiera acabado en dos semanas”.
Sin embargo, el encuentro también puso de manifiesto las diferencias entre las visiones de ambos líderes.
“Trump respeta líderes fuertes, líderes con posiciones, líderes con berraquera capaz de decir que están en desacuerdo con el genocidio en Palestina, con el cambio climático”, argumentó el embajador, defendiendo la postura de Gustavo Petro, quien ha sido criticado por sus opiniones sobre temas sensibles.
“El presidente Petro no va a dejar de tener las posiciones”, añadió, mostrando su firmeza en la defensa de su líder.
A pesar de las tensiones, el embajador también se mostró optimista sobre la relación entre ambos países.
“Trump no hubiera invitado a la Casa Blanca a Gustavo Petro si no respetara el liderazgo, las posiciones firmes”, afirmó, destacando que, a pesar de las diferencias, ambos líderes tienen un interés común en combatir el narcotráfico y estabilizar Venezuela.
“Hablemos de cómo luchamos contra el narcotráfico, el crimen internacional que le importa a Estados Unidos y a Trump”, sugirió, buscando un terreno común en medio de la discordia.

El embajador concluyó su intervención con un mensaje claro: “Estamos en nuestro país, estamos con fuerza desde el inicio de la guerra.
Hemos estado solos y estamos agradecidos”.
Este llamado a la unidad y a la colaboración refleja la esperanza de que, a pesar de las diferencias, se pueda encontrar una solución que beneficie a ambas naciones.
La reunión entre el embajador colombiano y D’Arcy Quinn no solo ha puesto de relieve las tensiones existentes, sino que también ha abierto un espacio para el diálogo y la reflexión sobre el futuro de las relaciones entre Colombia y Estados Unidos.
En un mundo donde las alianzas son fundamentales, la capacidad de ambos países para colaborar y encontrar soluciones conjuntas será crucial para enfrentar los desafíos que se avecinan.