“El Chavo del Ocho” es una de las series más emblemáticas y queridas de la televisión latinoamericana.
Creada por Roberto Gómez Bolaños, conocido como Chespirito, esta comedia familiar debutó en 1973 y rápidamente conquistó a millones con las aventuras de un niño huérfano y sus amigos en una vecindad del Distrito Federal de México.
Con 290 episodios emitidos hasta 1980, personajes como El Chavo, La Chilindrina, Don Ramón, Kiko y Doña Florinda se volvieron íconos culturales.
Sin embargo, detrás de estos rostros tan conocidos, existen otros personajes que, aunque menos recordados, también formaron parte de la historia y dejaron su huella en la vecindad.
Uno de los personajes menos recordados es Don Román, primo de Don Ramón y tío de La Chilindrina.
Apareció solo en un episodio titulado “Las escondidas y La Caja de Madera” en 1975.
Don Román compartía muchas características con su pariente, desde su estilo hasta su temperamento, y fue interpretado por Germán Robles, un actor con una amplia trayectoria en el cine mexicano.
La breve aparición de Don Román se debió a que Ramón Valdés, quien interpretaba a Don Ramón, tuvo que ausentarse por problemas de salud, y Germán Robles fue llamado para reemplazarlo temporalmente.
A pesar de su corta participación, Don Román dejó una impresión divertida, aunque su intento de llevarse un regalo de la vecindad terminó en fracaso.
Curiosamente, se rumoreó que Chespirito consideró revivir a Don Román cuando Ramón Valdés renunció en 1979, pero el proyecto nunca se concretó y Don Ramón regresó a la serie en 1981.

La vida de Germán Robles fuera del set también fue intensa.
Nacido en Asturias, España, en 1929, enfrentó la ausencia de sus padres desde niño y emigró a México, donde enfrentó discriminación antes de convertirse en un reconocido actor de cine, famoso por su papel como el Conde Duval, un vampiro.
Falleció en 2015 a los 86 años, sin haber logrado obtener la nacionalidad mexicana a pesar de sus múltiples intentos.
Otro personaje poco recordado es Malicha, interpretada por María Luisa Alcalá.
Introducida en 1974, Malicha era la sobrina de Don Ramón y vivía en el departamento número 44 de la vecindad.
Su carácter travieso y juguetón aportó una nueva dinámica a la serie, especialmente en su interacción con El Chavo y Kiko.
María Luisa Alcalá fue una actriz, comediante y animadora mexicana que también participó en otros programas de Chespirito, como “El Chapulín Colorado”.
Su paso por “El Chavo del Ocho” fue breve, pero dejó una marca importante.
Tras una larga carrera en teatro y televisión, falleció en 2016 a los 73 años.
Paty fue uno de los personajes femeninos más queridos, aunque su presencia en la serie fue esporádica.
Interpretada por Ana Lilian de la Macorra, Paty apareció por primera vez en 1978 como la niña bonita que conquistó el corazón del Chavo y Kiko, generando celos en La Chilindrina y La Popis.
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Curiosamente, Ana Lilian de la Macorra no era inicialmente actriz; era asistente de producción en el programa.
Fue ella misma quien convenció a Chespirito para que le diera la oportunidad de interpretar a Paty, aunque solo por tres capítulos.
Finalmente, participó en 25 episodios y se convirtió en un personaje memorable.
A pesar de la fama, Ana Lilian decidió alejarse de la actuación para estudiar psicología en Estados Unidos y actualmente se dedica a la psicoterapia.
Jaimito el Cartero, interpretado por Raúl “Chato” Padilla, fue un personaje que llegó a la vecindad en los últimos años del programa, cuando algunos personajes originales ya habían dejado la serie.
Su frase emblemática “Es que quiero evitar la fatiga” y su bicicleta nunca usada se volvieron símbolos entrañables para los fans.
Raúl Padilla, nacido en Monterrey en 1918, fue un actor con una larga trayectoria en teatro, cine y televisión.
Participó en “El Chapulín Colorado” antes de unirse a “El Chavo del Ocho”.
Falleció en 1994, pero su personaje sigue vivo en la memoria colectiva.

A lo largo de los años, muchos actores y personajes han sido olvidados o relegados a un segundo plano frente a las figuras más icónicas.
Sin embargo, su contribución fue fundamental para el éxito y la riqueza del universo del Chavo.
La reciente biopic “Chespirito Sin Querer Queriendo” ha reavivado el interés y cariño por estos personajes olvidados, recordándonos que cada uno tuvo su momento y su importancia.
El Chavo del Ocho no solo es un programa de televisión; es un fenómeno cultural que marcó la infancia de millones y sigue vigente gracias a sus personajes, historias y enseñanzas.
Los personajes olvidados merecen ser recordados y valorados por su aporte a esta joya de la televisión latinoamericana.