En un inicio de año que redefine la palabra “exclusividad”, la reconocida influencer y cantante peruana Flavia Laos ha vuelto a sacudir las redes sociales con una travesía que combina el lujo desenfrenado de los Emiratos Árabes con la serenidad paradisíaca del sudeste asiático.
Este 5 de febrero de 2026, Flavia se encuentra en el centro de la noticia no solo por sus destinos de élite, sino por sus reveladoras confesiones sobre su vida sentimental y sus metas personales a corto plazo, que incluyen el deseo de encontrar a su “futuro esposo” y convertirse en madre antes de los 30.

Un ritual con canela y el deseo de ser madre
La aventura comenzó en Dubái, donde Flavia recibió el año nuevo junto a su hermana Kiara Laos.
En un gesto que rápidamente se volvió viral, la influencer mostró un ritual particular para atraer la buena suerte en el amor: morder canela.
“A ver si encontramos el amor”, fue el mensaje que acompañó la escena.
A sus 28 años, Flavia ha dejado claro que este 2026 es el año en el que espera encontrar a su media naranja definitiva.
La urgencia detrás de este ritual no es casualidad; la cantante ha confesado que tiene un “reloj biológico” muy presente.
Su meta es convertirse en madre al llegar a los 30 años, por lo que siente que el tiempo para encontrar una pareja estable y construir una familia está en una cuenta regresiva emocionante.
Compras compulsivas en Dubái: ¿Señal del destino o exceso?

Si algo caracteriza a Flavia Laos es su capacidad para disfrutar de los frutos de su trabajo.
Durante su estancia en el Dubái Mall, considerado el centro comercial más grande del mundo, la rubia protagonizó un episodio de “compras compulsivas” que dejó a sus seguidores boquiabiertos.
Al ver una tienda de Cartier, Flavia lo interpretó como una señal divina: “Si veo un Cartier aquí, es un ‘sign’ de que me lo tengo que comprar”.
El resultado fue una inversión que supera fácilmente los $1,000 dólares en una joya exclusiva, un autoregalo que justificó junto a su hermana bajo la premisa de que “ambas se lo merecen”.
Sin embargo, no todo fue perfecto en la ciudad del lujo.
Flavia también aprovechó para lanzar una advertencia a sus seguidores: tras hacer una cola de 3 horas para subir al Burj Khalifa, la influencer aseguró que la experiencia no vale la pena.
“Si vienen de corazón, no siento que valga la pena por una cola de 3 horas”, sentenció, mostrando la vista que, a su parecer, no justificaba la espera.
De los rascacielos a las playas de Tailandia
Tras los intensos días en Dubái, las hermanas Laos aterrizaron en Tailandia para disfrutar de sus playas paradisíacas.
Flavia ha aprovechado el escenario para lucir su figura, la cual ha sido objeto de comentarios por parte de sus fans debido a sus notables retoques estéticos, y para compartir momentos de relajación total.
Uno de los momentos más pintorescos de su viaje fue un picnic en una isla privada.
Entre risas, Flavia mostró la comida local, comparando curiosamente un tamalito tailandés con el “arroz chaufa” peruano.
“¿Cómo crees que no voy a comer?”, respondió a quienes cuestionan su dieta durante los viajes, demostrando que está disfrutando de cada matiz de la cultura asiática.
El futuro de Flavia en 2026
Con una carrera sólida y una presencia digital que no deja de crecer, Flavia Laos inicia este 2026 con una mentalidad renovada.
Sus vacaciones exclusivas no son solo un descanso, sino una declaración de intenciones: busca el éxito profesional, pero también la plenitud personal.
Entre yates, joyas de Cartier y atardeceres en Tailandia, el mundo del espectáculo peruano permanece atento a ver quién será el afortunado que logre conquistar el corazón de la influencer, ayudándola a cumplir su sueño de formar una familia en los próximos dos años.