Diana Ospina, diseñadora de modas de 47 años, desapareció en la madrugada del 22 de febrero en Bogotá tras salir de Teatrón y abordar un taxi luego de que le cancelaran un servicio por aplicación.

La incertidumbre y la angustia rodean la desaparición de Diana Ospina, diseñadora de modas de 47 años, vista por última vez en la madrugada del domingo 22 de febrero de 2026 en Bogotá.
Su familia, que viajó desde Armenia para liderar la búsqueda, asegura no tener ninguna prueba de vida y denuncia que, además del robo de sus cuentas bancarias, han sido víctimas de una estafa bajo la modalidad de falsa exigencia de rescate.
Estefanía Acosta Ospina, sobrina de la mujer desaparecida, relató los hechos con voz entrecortada.
Según explicó, Diana salió hacia la discoteca Teatrón acompañada de dos personas.
“Tipo 2 de la mañana salieron del establecimiento. Ellos se fueron y ella tomó la decisión de pedir un Uber. Después el Uber se lo cancelaron y ella se vio en la necesidad de tomar un taxi”, afirmó.
Antes de perder todo contacto, Diana alcanzó a enviar un mensaje y un audio.
“Dijo que ya estaba a cinco minutos de la casa, pero se le temblaba la voz. No sabemos si ella ya sabía que estaba en riesgo y después ella nunca apareció”, relató su sobrina.
Al día siguiente, la familia ingresó a su apartamento con una llave de seguridad.
Las luces estaban encendidas y sus mascotas solas.
“Ella ama a sus animales. Tiene una gatica con leucemia y tenía que llegar sí o sí a aplicarle su medicamento. Ella no llegó”, subrayó Estefanía.
Al revisar el computador personal de Diana, encontraron que el mensaje enviado en la madrugada aparecía como “eliminado para todos” en WhatsApp Web.
“Quiere decir que la persona que la tenga retenida debió escuchar eso y eliminó el mensaje para que nosotros no tuviéramos información”, señaló la familiar.
La familia no logró obtener las placas del vehículo en el que se movilizaba.

Horas después, la situación se agravó.
Desde el teléfono de Diana publicaron una historia en Instagram asegurando que había perdido el celular en un Uber y que iría a una sede de una empresa de telecomunicaciones.
“Eso es totalmente falso. Lo primero que haría sería contactarnos”, enfatizó Estefanía.
Paralelamente, se registraron movimientos bancarios irregulares.
“Le hicieron prácticamente 13 retiros en donde sacaron casi 40 millones de pesos”, denunció.
Además, recibieron una llamada en la que les aseguraban que la tenían retenida y exigían dinero para liberarla.
“Nos pidieron 10 millones, después nos bajaron a cinco. Les dijimos que solo teníamos 2. 500. 000 y nos dijeron que nos la iban a entregar en un CAI. Consignamos y era una estafa”, explicó.
Tras el pago, no hubo noticias de Diana y las llamadas extorsivas continuaron.
Las autoridades activaron los protocolos de búsqueda.
El alcalde de Bogotá informó que desde que se conoció la desaparición “se activaron todas las herramientas de búsqueda y el Gaula de la Policía y la Secretaría han adelantado todas las labores para encontrarla”.
El secretario de Seguridad, César Restrepo, indicó que “el Gaula de la ciudad trabaja con la familia, recolectando información, haciendo búsqueda activa y cruce de información técnica”.
Por su parte, Teatrón emitió un comunicado expresando solidaridad y confirmando que entregó los videos de seguridad a las autoridades.
En las imágenes se observa a Diana salir a las 2:44 a.m. y posteriormente dirigirse a la calle 58 bis con carrera décima, donde aborda un taxi vinculado al convenio de “taxis seguros” del establecimiento.

Estefanía explicó que su tía, quien lleva 30 años viviendo en Bogotá, es independiente y organizada.
“Ella nunca se desaparece de esta manera. Tenía un compromiso demasiado importante al otro día y no se iba a desaparecer porque sí. La tienen que tener secuestrada”, afirmó.
También describió el impacto en la familia, especialmente en su abuelo.
“Anoche casi le da un infarto cuando le contamos lo que está sucediendo. Es la zozobra de no saber si está bien, si está sangrando o si está en la calle recibiendo frío”.
La familia insiste en que ya no les interesa el dinero perdido.
“La verdad no nos interesa nada de lo económico. Queremos es tenerla con nosotros y la queremos viva”, expresó Estefanía, quien pidió empatía a quienes puedan tener información.
“Que se pongan la mano en el corazón como si fuera un familiar de ustedes”.
Mientras avanzan las labores de búsqueda, el Gaula solicita cualquier dato que permita establecer su paradero, especialmente información posterior a las 2:50 de la madrugada del domingo.
La imagen de Diana circula en redes sociales y en distintos puntos de la ciudad con la esperanza de que alguien la haya visto.
“Lo que queremos es que su carita ruede por todo Colombia. El que la llegue a ver, por favor, que la auxilie”, concluyó su sobrina, en medio de la incertidumbre que mantiene en vilo a toda su familia.
