Un comando asalta la vivienda de la directora del portal ‘Pulso Informativo’ en Nanchital tras derribar los accesos y agredir a sus familiares directos; los captores emplearon placas apócrifas en su huida.

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El ejercicio del periodismo regional en el estado de Veracruz ha vuelto a quedar bajo el asedio directo de las corporaciones criminales. Células federales y estatales han desplegado un operativo de saturación en el sur de la entidad tras confirmarse la privación ilegal de la libertad de Roxana Guzmán Ramírez, directora del portal digital Pulso Informativo del Sureste. El asalto a su domicilio particular, caracterizado por el uso de violencia física extrema contra los familiares de la comunicadora, sitúa nuevamente a Veracruz en una posición crítica dentro de los indicadores internacionales de vulnerabilidad para los profesionales de la información.

 

Secuestran a la periodista Roxana Guzmán frente a su familia; comando entró  a su casa

 

De acuerdo con las actas periciales y las inspecciones físicas del lugar de los hechos —ubicado en la colonia Lázaro Cárdenas del municipio de Nanchital—, la agresión se ejecutó mediante un asalto directo a la infraestructura residencial. El inmueble, que actualmente permanece bajo riguroso resguardo de las fuerzas del orden, presenta daños estructurales severos en sus accesos principales, donde la puerta fue completamente destruida mediante impactos continuos de un mazo o marro de construcción, dejando restos de cristales y herrajes dispersos por la estancia.

Don Fernando, padre de la comunicadora y paciente con diagnóstico de diabetes mellitus, requirió traslado hospitalario urgente tras ser agredido físicamente por el contingente asaltante. Durante su declaración, detalló la mecánica de la irrupción:

Fuerza de asalto: Cuatro sujetos con el rostro cubierto ingresaron de forma simultánea amenazando a los residentes.

Agresión física: El padre, la madre y el hermano de la periodista fueron sometidos mediante golpes directos y puntapiés en el suelo.

Sometimiento de la víctima: Roxana Guzmán intentó mediar gritando «A mi papá no le peguen» antes de ser arrastrada fuera de la vivienda por el comando táctico.

En un intento por documentar la agresión, los familiares lograron registrar un elemento gráfico del vehículo empleado para la extracción de la víctima: un sedán compacto Nissan Versa de color blanco. No obstante, las labores de contrainteligencia civil revelaron una contradicción técnica que evidencia la planeación logística del grupo criminal.

Al verificar la matrícula S43-AKY aportada por los testigos en el Registro Público Vehicular (REPUVE), los sistemas arrojaron que dicha placa posee un estatus de inconsistencia delictiva

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Esta duplicación de matrículas confirma que la célula delictiva utilizó identidades vehiculares clonadas para burlar los arcos de seguridad y las cámaras de videovigilancia de las autopistas del sur del estado.

Fuerzas federales de la Guardia Nacional y de la Secretaría de la Defensa Nacional han intensificado los reconocimientos dinámicos por vía terrestre y aérea, extendiendo el radio de búsqueda hacia las demarcaciones adyacentes de Ixhuatlán del Sureste y Moloacán. La vivienda de la víctima permanece acordonada para el levantamiento de indicios biológicos y huellas dactilares por parte de los servicios periciales de la Fiscalía General del Estado.

El suceso ha provocado una inmediata reacción de condena por parte de los colectivos de periodistas de Coatzacoalcos y Minatitlán, quienes recuerdan que la impunidad en las agresiones precedentes debilita la estructura democrática regional. «Devuelvan a mi hija, ella no ha hecho nada. Si ser periodista es un delito, entonces no va a haber periodistas», sentenció la madre de Guzmán Ramírez ante las dependencias ministeriales, resumiendo el clima de desprotección e incertidumbre institucional que prevalece en el territorio veracruzano.

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