Amenazas y Persecución: La Campaña de Abelardo en el Punto de Mira
La divulgación de datos confidenciales sobre un vuelo comercial del periodista Daniel Coronell desató una ola de indignación y denuncias sobre presuntas actividades ilegales de inteligencia y perfilamiento informático a pocos días de la segunda vuelta presidencial

Recientemente, la campaña del candidato presidencial Abelardo ha sido sacudida por un alarmante incidente que involucra amenazas dirigidas al periodista Daniel Coronel.
Una cuenta de redes sociales asociada a Abelardo publicó un trino amenazante en el que se afirmaba que se estaba haciendo inteligencia sobre el trayecto de Coronel, lo que ha generado preocupación sobre la seguridad del periodista.
La periodista Ana Bejarano ha denunciado que esta acción es parte de una estrategia de intimidación hacia los periodistas que critican a la extrema derecha, señalando que “la campaña del candidato de las Priella está ejerciendo actividades ilegales de inteligencia en contra de Coronel”.
El trino en cuestión reveló información sobre el vuelo de Coronel, sugiriendo que su movimiento estaba siendo vigilado.
“El difamador empedernido Daniel Coronel viaja a esta hora en el vuelo 1123 de American Airlines de Miami a Bogotá”, decía el mensaje, insinuando que había algo oscuro detrás de su regreso al país.
Esta amenaza ha sido interpretada como un intento de silenciar a aquellos que se atreven a cuestionar la narrativa de la extrema derecha.
Coronel, al enterarse de la amenaza, respondió con firmeza: “No tengo que pedirle permiso para ir a mi país. No seré un difamador como usted”.
Esta declaración resalta la tensión que existe entre los periodistas y la campaña de Abelardo, que parece estar dispuesta a cruzar límites peligrosos en su búsqueda de poder.

La situación se vuelve más grave cuando se considera que Coronel no es el único periodista que ha sido objeto de amenazas.
La campaña de Abelardo ha sido acusada de intimidar a varios comunicadores y de intentar desacreditar a aquellos que informan sobre sus actividades.
“La campaña de Abelardo se ha desligado de esta cuenta en redes sociales, pero esa cuenta tiene muchísimos seguidores que se ha dedicado a hacerle campaña desde hace mucho tiempo”, afirmó Bejarano, subrayando la falta de acción por parte de la campaña para frenar este tipo de comportamientos.
Además, se ha reportado que otros periodistas, como Beto Coral, también han sido amenazados, lo que indica un patrón de agresión hacia quienes critican la extrema derecha.
“Esto es muy grave”, advirtió Bejarano, señalando que las tácticas de intimidación están aumentando en el contexto electoral.
El presidente Petro también ha abordado este tema, denunciando el perfilamiento de periodistas por parte de la campaña de Abelardo.
“Comenzó el perfilamiento sobre la prensa por parte de una campaña. Es solo una pequeña prueba de lo que vendrá”, advirtió Petro, sugiriendo que la persecución a los periodistas podría intensificarse si la extrema derecha gana las elecciones.
“El perfilamiento es persecución. La persecución a un grupo poblacional civil por su identidad política es un crimen contra la humanidad”, enfatizó Petro, instando a las autoridades a tomar acción contra estas amenazas.
Además, hizo un llamado a la comunidad internacional para que se mantenga alerta ante las violaciones de derechos humanos que podrían ocurrir si la extrema derecha toma el poder.
En medio de este clima de miedo e intimidación, la campaña de Abelardo continúa enfrentando críticas por sus tácticas agresivas.
Un abogado cercano a Abelardo, Iván Cancino, intentó desestimar las preocupaciones al afirmar que la cuenta que publicó las amenazas no era oficial.
Sin embargo, la falta de acción para detener la cuenta ha generado dudas sobre la autenticidad de su declaración.
“¿Cómo hace una cuenta falsa para tener información tan delicada personal y de inteligencia de un periodista?”, cuestionó Coronel, poniendo de relieve la gravedad de la situación.
La respuesta de la campaña ha sido insuficiente para calmar las preocupaciones de la comunidad periodística, que teme por su seguridad en un entorno cada vez más hostil.
Este ambiente de agresión y miedo ha llevado a muchos a preguntarse cuál será el futuro de la libertad de prensa en Colombia.
La historia reciente ha demostrado que las amenazas a los periodistas no son nuevas, pero la intensificación de estas tácticas durante el proceso electoral actual plantea serias preocupaciones sobre la salud de la democracia en el país.
Con las elecciones a la vuelta de la esquina, la presión sobre los candidatos y sus campañas aumentará.
La comunidad colombiana debe permanecer vigilante ante cualquier intento de silenciar a quienes buscan informar y cuestionar el status quo.
La amenaza a la libertad de prensa es una amenaza a la democracia misma, y todos los ciudadanos deben estar dispuestos a defenderla.
