La Trágica Historia de Barry White: El Rey del Romance
El legendario cantante de soul Barry White falleció a los 58 años el 4 de julio de 2003 en un hospital de Los Ángeles debido a una insuficiencia renal crónica agravada por complicaciones de un accidente cerebrovascular, neumonía y severos problemas de sobrepeso y tabaquismo

A mediados de julio de 2002, la salud del maestro del soul, Barry White, conocido como el rey del romance, empeoró drásticamente.
Tuvo que cancelar una gira de conciertos programada para esas fechas.
Al cabo de unas semanas, parecía que se había recuperado y comenzó a preparar su regreso.
Sin embargo, tras un mes, su situación se complicó.
Fue hospitalizado de urgencia y diagnosticado con insuficiencia renal, un problema que estaba agravado por su presión arterial extremadamente alta.
Barry estaba en una lista de espera para un trasplante de riñón, lo que significaba que las visitas al hospital se volvieron constantes.
A pesar de su deterioro, Barry se refugiaba en su música.
“Con ella me levantaba, almorzaba y me iba a dormir”, solía decir.
La música era su motor, su razón de seguir adelante a pesar de las dificultades.
Sin embargo, un año después de su diagnóstico, la noticia de su muerte a los 58 años dejó a familiares, amigos y fanáticos en shock.
“El maestro del soul dejaría de cantar para siempre”, informaron los medios.
Barry White nació el 12 de septiembre de 1944 en Galveston, Texas.
Provenía de una familia pobre y creció en el gueto negro de Los Ángeles.
Su padre, Melvin White, abandonó a su madre, Zaddy Mary Carter, cuando se enteró de su embarazo.
Creciendo bajo la tutela de su madre, Barry tuvo su primer contacto con la música a través de los discos de compositores clásicos que ella escuchaba.
“Ella era una pianista de conservatorio y me enseñó a tocar el piano a los 10 años”, recordaba Barry.

A los 14 años, su voz profunda apareció repentinamente.
“No me asusté, fue completamente inesperado. Mi pecho vibró, mi madre solo me miraba, asombrada”, relató.
Sin embargo, la influencia negativa de su entorno lo llevó a formar una pandilla y a cometer delitos.
A los 16 años, fue condenado a varios meses de prisión por robo.
“Escuché el single de Elvis Presley ‘It’s Now or Never’ y sentí que necesitaba un cambio en mi vida”, confesó.
Tras su liberación, Barry comenzó a dedicarse a la música.
En 1962, se casó con su novia Betty Smith, pero el matrimonio terminó en divorcio.
A pesar de sus fracasos personales, su carrera musical comenzó a despegar.
Trabajó con el productor Bob King y formó un grupo musical que más tarde se conocería como Love Unlimited.
En 1972, su primer gran éxito llegó con la canción “Walking in the Rain with the One I Love”, que vendió cientos de miles de copias.
“Mi voz fue utilizada en la versión final de la canción, aunque originalmente solo era una referencia”, explicó Barry.
A partir de ese momento, su carrera se disparó.
En 1973, alcanzó el éxito como solista y lanzó numerosos discos, alternando entre trabajos individuales y colaboraciones.
“Mis letras eran sexualmente explícitas, pero siempre con un toque de amor”, decía.
Sin embargo, la fama trajo consigo desafíos.
En 1983, su hermano menor fue asesinado, y en 1985, su madre falleció.
Estas tragedias lo llevaron a replantearse su carrera.
A finales de los años 80, comenzó a colaborar con otros artistas y revitalizó su carrera en los años 90.
“Quincy Jones me llamó para grabar una canción, y eso me dio un nuevo impulso”, recordó.

A pesar de su éxito, los problemas de salud comenzaron a afectar su vida.
“Sufrí de sobrepeso casi toda mi vida.
Fumaba y bebía en exceso, lo que afectó mis riñones”, admitió.
En 1999, recibió un trasplante de riñón, pero su cuerpo rechazó el órgano.
“A pesar de tener que esperar otro trasplante, seguía con mis excesos”, lamentó Barry.
En 2003, mientras se sometía a diálisis, sufrió complicaciones severas que lo llevaron a la muerte el 4 de julio.
“Fue un día trágico para todos nosotros”, dijo un amigo cercano.
Su cuerpo fue incinerado y sus cenizas fueron esparcidas en el océano Pacífico.
“No quería una tumba donde llevarle flores”, comentó su esposa, Gloudine James.
La herencia de Barry White fue objeto de controversia.
Tenía un testamento desactualizado desde 1990.
“Nunca me divorcié de mi segunda esposa, así que su herencia fue a parar a ella”, explicó.
Su fortuna estaba valorada en más de 20 millones de dólares.
A pesar de los escándalos, su legado musical perdura.
Con 106 álbumes de oro y 41 de platino, Barry White dejó una huella imborrable en la música.
“Siempre quise hacer del mundo un lugar mejor a través de mi música”, afirmaba con convicción.
Barry White, el maestro del amor, el rey del romance, sigue siendo un ícono de la música, recordado no solo por su talento, sino también por su compromiso con causas sociales y su lucha por la igualdad.
Su historia es un testimonio de la complejidad de la vida, el amor y la lucha personal.