El Partido Verde aprobó la salida del senador JP Hernández mediante un proceso de escisión con 31 votos a favor, en medio de acusaciones internas y debate sobre la doble militancia

 

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La política colombiana vivió una jornada de alta tensión tras la decisión del Partido Verde de aprobar la salida del senador Jonathan “JP” Hernández mediante un proceso de escisión interna, con una votación de 31 votos a favor, uno en contra y una abstención.

La determinación, presentada como una reorganización partidaria, abrió una fuerte confrontación entre sectores del partido, la oposición y el Gobierno nacional, en un contexto marcado además por la difusión de nuevas cifras sociales sobre la reducción de la pobreza en el país.

El hecho fue anunciado como un punto de quiebre interno.

Desde sectores mayoritarios del Partido Verde se afirmó que la medida busca “depurar” la colectividad y reafirmar una línea política definida.

Sin embargo, la salida de Hernández, figura polémica dentro del Congreso, ha reactivado el debate sobre la disciplina partidaria, la doble militancia y el futuro de varias curules en disputa.

Durante la transmisión política que acompañó la noticia, se insistió en el carácter conflictivo del senador saliente, recordando enfrentamientos dentro del Legislativo.

“Hemos visto todas sus formas de calumnia, injuria y confrontación en el Congreso”, se afirmó, en referencia a los constantes choques verbales con otros parlamentarios y a episodios de alta tensión institucional.

El proceso de escisión, regulado por la Ley 1475 de 2011, implica que los miembros que no acaten las decisiones colectivas del partido podrían incurrir en doble militancia.

En este escenario, se abre la posibilidad de sanciones políticas que incluso podrían afectar la permanencia de otros congresistas cercanos a las corrientes internas en disputa.

 

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En medio de la controversia, el propio JP Hernández confirmó públicamente su salida del partido: “Hoy se aprobó el inicio del proceso mediante el cual saldré del Partido Verde, pero seguiré siendo senador y sirviéndole a Colombia desde mi curul”.

Aunque abandona la colectividad, el legislador insistió en que continuará su actividad política desde otra plataforma.

El reacomodo interno del Partido Verde no se limita a la salida de Hernández.

Paralelamente, sectores mayoritarios anunciaron su intención de alinearse con la campaña presidencial de Iván Cepeda, lo que representa un giro significativo hacia la centroizquierda en la antesala del nuevo ciclo electoral.

Uno de los congresistas del partido explicó: “Se ha tomado la decisión de buscar un acuerdo programático con la campaña de Iván Cepeda de tal manera que el partido apoye desde primera vuelta”.

Este movimiento ha generado una fractura visible dentro de la colectividad.

Mientras una parte respalda la decisión, otros sectores han expresado su rechazo, argumentando que se vulnera la autonomía política de los militantes y se desconoce la diversidad interna del partido.

Una de las voces críticas afirmó: “Es una decisión antidemocrática que impide apoyar otras candidaturas como Claudia López o Sergio Fajardo”.

En respuesta, desde la bancada mayoritaria se defendió la decisión como un ejercicio legítimo de organización política interna.

“La democracia también implica respetar las decisiones de las mayorías”, señalaron, insistiendo en que quienes no compartan la línea adoptada tienen la opción de retirarse o abstenerse de hacer pronunciamientos públicos contrarios a la directriz oficial.

 

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El presidente Gustavo Petro también intervino en el debate político, respaldando la idea de una redefinición ideológica del Partido Verde.

“Una Alianza Verde que se llame verde debe ser una alianza con la vida y no con la muerte”, expresó, en alusión a lo que considera bloqueos legislativos a las reformas sociales impulsadas por su gobierno.

En paralelo a la crisis partidaria, el Gobierno presentó nuevos indicadores sociales que fueron destacados como uno de los principales logros del último año.

Según cifras oficiales, en 2025 cerca de 800.000 personas habrían salido de la pobreza multidimensional en Colombia, lo que representa una reducción significativa frente a años anteriores.

El informe señala que la tasa nacional cayó del 11,5% al 9,9%, alcanzando niveles históricamente bajos.

En el caso de Bogotá, la cifra descendió hasta el 2,2%, considerada la más baja registrada en la ciudad.

“Es la mayor cantidad de personas salidas de la pobreza multidimensional en un solo año”, se afirmó durante la divulgación de los datos.

Además, se destacó que 73.

000 colombianos dejaron atrás esta condición en 2025, con mejoras especialmente notables en educación, empleo y acceso a servicios básicos.

Las autoridades atribuyen estos resultados al incremento del salario mínimo, la expansión de programas sociales y el aumento del empleo formal.

 

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Uno de los puntos más sensibles del debate es la interpretación política de estos resultados.

Mientras el Gobierno los presenta como evidencia de transformación estructural, sectores de oposición los cuestionan, argumentando que las mejoras no compensan la incertidumbre económica ni los conflictos institucionales.

En el Congreso, las tensiones se reflejaron en fuertes intercambios entre parlamentarios, donde se cruzaron acusaciones sobre sabotaje a reformas laborales y alianzas políticas contradictorias.

En ese contexto, se reavivó el debate sobre la reforma laboral y las decisiones legislativas que han frenado varias iniciativas del Ejecutivo.

El escenario político actual combina así tres dinámicas simultáneas: la reconfiguración interna del Partido Verde, la consolidación de nuevas alianzas presidenciales en torno a Iván Cepeda y la disputa por la narrativa sobre los avances sociales del gobierno Petro.

Mientras unos sectores celebran lo que consideran un proceso de depuración y coherencia política, otros advierten sobre el riesgo de exclusión interna y polarización.

En medio de ello, el país entra en una fase de alta sensibilidad electoral, donde cada decisión partidaria se convierte en un factor determinante del mapa político nacional.