En Jerusalén, grupos ultraortodoxos judíos del movimiento Neturei Karta quemaron banderas israelíes durante una protesta contra el Estado en el barrio de Mea Shearim el 23 de abril

 

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El 23 de abril, las calles de Jerusalén fueron escenario de una manifestación interna que sorprendió incluso a los observadores locales.

En el barrio de Mea Shearim, una de las zonas más conservadoras de la ciudad, grupos de judíos ultraortodoxos vinculados al movimiento antisionista Neturei Karta salieron a protestar contra el Estado de Israel en el marco de las celebraciones de un nuevo aniversario de su fundación.

Lejos de participar en actos conmemorativos, los manifestantes expresaron su rechazo total a la existencia del Estado, enarbolando consignas y pancartas que defendían la incompatibilidad entre el judaísmo y el sionismo.

Durante la marcha, los participantes recorrieron las estrechas calles del barrio mientras coreaban mensajes en los que afirmaban que el Estado sionista desafía a Dios y que el judaísmo no puede identificarse con el sionismo como ideología política.

Entre los mensajes exhibidos se podían leer afirmaciones como “el sionismo y el judaísmo son opuestos” o “el Estado de Israel no representa al pueblo judío”.

Algunos de los presentes insistieron en que la creación del Estado moderno constituye una contradicción con los principios religiosos tradicionales y con la espera mesiánica que, según su interpretación, impide la soberanía judía antes de la llegada del Mesías.

En uno de los momentos más llamativos de la jornada, se observaron banderas israelíes ardiendo en plena calle, mientras menores de edad presenciaban la escena.

Los organizadores de la protesta afirmaron que no consideran esta fecha como un día de celebración, sino como un período de duelo religioso.

Según sus declaraciones, el establecimiento del Estado es interpretado como una ruptura espiritual y una desviación de la fe, por lo que convocan ayunos, oraciones y manifestaciones simbólicas de luto en cada aniversario.

 

En el barrio de Mea Shearim de Jerusalén, grupos ultraortodoxos se oponen  al Estado de Israel y ondean banderas palestinas. Video: DW.

 

Algunos de los participantes se identificaron públicamente como “los verdaderos judíos” y defendieron que su religión prohíbe la creación de un Estado antes de la llegada del Mesías.

También afirmaron que la comunidad internacional ha sido inducida a confusión respecto a la identidad judía, diferenciando entre el judaísmo religioso y el proyecto político sionista.

En sus declaraciones insistieron en que su comunidad no tiene ciudadanía efectiva en el sentido tradicional y que su aspiración es abandonar el territorio bajo cualquier sistema político moderno.

Estas manifestaciones, aunque minoritarias dentro de la sociedad israelí, reflejan divisiones internas en torno a la identidad nacional y religiosa del país.

Los grupos participantes sostienen que su postura no representa una oposición política convencional, sino una interpretación estrictamente religiosa que rechaza cualquier forma de soberanía estatal judía en la era contemporánea.

Mientras tanto, en el escenario internacional se desarrolló simultáneamente una intensa confrontación diplomática entre Estados Unidos, Irán y sus respectivos aliados.

El presidente estadounidense Donald Trump afirmó públicamente que Irán había aceptado detener la ejecución de mujeres manifestantes tras una intervención directa suya, calificando el supuesto acuerdo como una noticia positiva.

Sin embargo, las autoridades iraníes rechazaron categóricamente dicha versión, asegurando que no existía ningún plan de ejecución de ese tipo y que la declaración estadounidense carecía de fundamento.

 

Video: judíos ultraortodoxos retiran y queman banderas de Israel en la  víspera del Día del Recuerdo | canal26.com

 

La respuesta de Irán incluyó además mensajes de tono irónico difundidos a través de sus canales diplomáticos en redes sociales, en los que se burlaban de la afirmación estadounidense.

En una de las publicaciones, la embajada iraní en Arabia Saudí ironizó sobre la supuesta salvación de “ocho mujeres generadas por inteligencia artificial”, sugiriendo que las imágenes utilizadas en el discurso político no correspondían a personas reales.

Otras representaciones diplomáticas iraníes reiteraron que varias de las personas mencionadas por el presidente estadounidense ya habían sido liberadas o no enfrentaban cargos de pena capital, sino procesos judiciales con posibles condenas de prisión.

Las autoridades judiciales iraníes también desmintieron las afirmaciones, acusando a Washington de difundir información falsa y de intentar construir logros diplomáticos inexistentes en medio de un contexto de tensiones militares y económicas.

Medios oficiales iraníes señalaron que este tipo de declaraciones forman parte de una estrategia de desinformación en el marco del conflicto político y militar en curso.

Por su parte, la Casa Blanca respaldó las declaraciones del presidente estadounidense, afirmando que su intervención habría contribuido a la protección de las vidas mencionadas.

La portavoz presidencial sostuvo que la administración considera que las medidas adoptadas por el mandatario han tenido un impacto directo en la situación de los detenidos.

 

Judíos ultraortodoxos retiran la bandera de Israel en vísperas del Día del  Recuerdo de Israel

 

En paralelo a este intercambio diplomático, se informó sobre la continuidad de operaciones militares y medidas de presión económica contra Irán, incluyendo el mantenimiento de un bloqueo naval sobre rutas marítimas estratégicas.

Según declaraciones oficiales estadounidenses, estas acciones buscan restringir el movimiento de recursos energéticos y mercancías, generando un impacto significativo en la economía iraní.

Se afirmó que las pérdidas diarias derivadas de estas restricciones alcanzan cifras elevadas, afectando la capacidad del país para exportar petróleo y sostener su actividad económica.

Las autoridades estadounidenses sostienen que la situación actual refleja una posición de debilidad en Irán, mientras mantienen abiertas las vías de negociación condicionadas a cambios en la postura del gobierno iraní.

No obstante, se confirmó que no existe un calendario fijo para la resolución del conflicto diplomático, quedando las decisiones sujetas a la estrategia del ejecutivo estadounidense.

En este contexto, analistas internacionales señalan que los acontecimientos recientes evidencian una creciente confrontación de narrativas entre las distintas potencias involucradas, donde declaraciones políticas, acciones militares y disputas informativas se entrelazan en un escenario de alta tensión global.

 

Jerusalén vive una jornada marcada por la tensión entre ultranacionalistas  israelíes y palestinos - France 24