La actriz mexicana Maty Huitrón alcanzó la fama internacional gracias a una icónica fotografía urbana de 1957 capturada por Nacho López que se convirtió en un símbolo cultural premiado por la UNESCO

 

thumbnail

 

Martina Guitrón Porto, conocida artísticamente como Maty Huitrón, nació el 30 de enero de 1936 en la Ciudad de México.

Su historia es un ejemplo de cómo una sola imagen puede catapultar a una persona a la fama mundial.

En 1957, una fotografía capturada por el fotoperiodista Nacho López, titulada “Cuando una mujer guapa parte Plaza por Madero”, se convirtió en un símbolo de belleza y atrajo la atención de la UNESCO, que premió la imagen.

Esta fotografía, que muestra a Maty caminando por la Calle Madero en el centro histórico de la Ciudad de México, fue exhibida en estaciones de metro en París y Múnich, y se convirtió en un icono cultural.

Desde pequeña, Maty mostró interés por el canto, influenciada por su abuela, Carmen Alonso, una reconocida guitarrista e intérprete de tango.

A pesar de sus intentos de cantar tangos en su colegio, fue expulsada debido a que este género musical era considerado inapropiado en esa época.

Sin desanimarse, su abuela le regaló su primera guitarra y la llevó a estudiar canto, lo que eventualmente la llevó a debutar en un teatro de revista a los 15 años como vocalista de una de las orquestas más famosas de Argentina, la de los hermanos Caro.

 

La fotografía que muestra el acoso en México y le dio la vuelta al mundo -  Cultura Colectiva

 

Su carrera despegó cuando el compositor Rodolfo Sciamarella la invitó a interpretar sus tangos en el Teatro Casino.

Su talento no pasó desapercibido y, tras una actuación presenciada por el famoso cantante mexicano Jorge Negrete, recibió la invitación para trasladarse a México.

En 1947, debutó en el centro nocturno “El Patio”, donde su éxito fue inmediato, lo que la llevó a decidir quedarse en México y nacionalizarse como mexicana.

En 1948, Maty hizo su debut en el cine mexicano con la película “La Santa de Barrio”, dirigida por Chano Ureta.

A partir de ahí, su carrera cinematográfica se consolidó con más de 50 películas, destacando en cintas como “¡Ay Palillo, no te rajes!”, “La última noche”, “Ahí vienen los Mendoza” y “Calabacitas tiernas”, esta última junto al icónico Germán Valdés “Tin Tan”.

Aunque logró gran éxito en la actuación, Maty siempre afirmó que su verdadera pasión era la música, disfrutando especialmente de la canción mexicana por su estilo festivo.

 

A ustedes les consta! Ésta es la historia detrás de la fotografía,  reconocida por la UNESCO, que capturó la CDMX en los años 50 - Infobae

 

A lo largo de su vida, Maty también experimentó relaciones personales complejas.

Contrajo matrimonio con el director Sergio Kogan, con quien tuvo un hijo, Nicolás Kogan.

Sin embargo, la relación no prosperó y terminaron divorciándose.

A pesar de los éxitos en su carrera, Maty enfrentó desafíos en su vida personal, especialmente con su hijo, quien ha sido objeto de controversia.

Se ha informado que la relación entre ellos era tensa y que Maty había señalado en entrevistas que había sufrido maltratos por parte de Nicolás.

El 14 de enero de 2019, Maty Huitrón falleció a la edad de 82 años, tras padecer de enfisema pulmonar.

Su muerte fue un momento de tristeza para sus amigos y seguidores, quienes la recordaron como una figura brillante del cine y la música.

Su legado perdura en la memoria colectiva del público, y su icónica imagen ha sido reconocida como una de las mejores del siglo XX.

En el año 2000, el Servicio Postal Mexicano y el Conaculta emitieron un timbre postal con la famosa fotografía de Maty, y su historia ha sido inmortalizada en el libro “A ustedes les consta” de Carlos Monsiváis.

Las cenizas de Maty Huitrón descansan en el Panteón Francés de la Ciudad de México, donde se encuentra junto a otros íconos del entretenimiento mexicano.

Su vida y carrera son un testimonio de cómo el talento y la perseverancia pueden abrir puertas, y su historia sigue inspirando a nuevas generaciones de artistas.

 

image

 

A pesar de los desafíos personales que enfrentó, Maty Huitrón es recordada como una de las grandes figuras de la Época de Oro del cine mexicano, y su contribución al arte y la cultura sigue siendo celebrada en la actualidad.