La final del Desafío 2025–2026 desató controversia tras la victoria de Zambrano sobre Rata, con debates en redes sobre estrategia, reglamento y mérito deportivo.

La final del Desafío 2025–2026 sigue generando controversia en redes sociales.
La victoria de Zambrano sobre Rata no solo dividió a los televidentes, sino que abrió un debate que mezcla estrategia, reglamento, mérito deportivo y hasta creencias personales.
En medio de la discusión, Glock, ex participante del Desafío 2024 y actual presentadora digital del formato, compartió su visión sobre lo ocurrido en una entrevista que ha avivado aún más la conversación pública.
Zambrano, quien se coronó campeón tras la prueba final que combinó competencia en pista y una travesía hasta Cartagena, reconoció abiertamente sus creencias religiosas.
“No, sí, he visto muchos comentarios, la verdad que sí me siento orgulloso de mi religión, soy santero”, afirmó.
La declaración, lejos de cerrar la discusión, añadió un nuevo elemento a la polémica, especialmente después de que durante la prueba en el box negro se observara la caída de una manilla que él utilizaba como protección.
Glock relató el momento con detalle: “Cuando a él se le cae la manilla, vemos un antes y un después en la pista de Zambrano”.
Según explicó, tras perder ese accesorio el competidor comenzó a quedarse rezagado, se mostró exhausto y estuvo incluso cerca del desmayo.
Sin embargo, dejó clara su postura personal: “Yo particularmente no creo en esas cosas, no me gustan esas cosas, pero sí fue impresionante verlo”.

Más allá de las interpretaciones, Glock enfatizó que el resultado no puede reducirse a supersticiones.
Reconoció que Zambrano fue un estratega durante toda la competencia.
“Fue un ajedrecista, supo mover sus fichas”, señaló, aludiendo a decisiones clave como cambios de pareja que, según su análisis, no buscaban fortalecer a su equipo sino debilitar a rivales directos como Kevin.
“Ser inteligente, ser sagaz también es meritorio”, añadió.
El punto más álgido del debate se centra en la estructura de la final.
Rata y Valentina ganaron en el box negro con una ventaja significativa de 12 minutos y 54 segundos en una pista de aproximadamente 40 minutos.
“Si hablamos de mérito deportivo, Rata ganó”, admitió Glock.
No obstante, recordó que ambas duplas conocían previamente el reglamento y la dinámica completa de la final, que incluía la travesía posterior.
“Ambos lo sabían, ambos leyeron el manual”, afirmó.
La penalización aplicada a Rata y Valentina durante la travesía también fue objeto de críticas en redes sociales.
Para algunos seguidores, la sanción inclinó la balanza a favor de Zambrano.
Glock defendió la transparencia del proceso: “El juez lee lo que está puesto en el manual”.
Según explicó, los participantes reciben información detallada sobre las reglas y cualquier infracción puede acarrear consecuencias, incluso expulsiones en otros casos por faltas menores.
En cuanto al desenlace, Glock fue clara: “En una final no es el que mejor lo haga, sino el que menos errores cometa.
Y ese fue Zambrano”.
Aunque confesó que personalmente hubiera querido ver a Rata levantar la copa, rechazó la idea de un robo.
“Decir que fue injusta tampoco, porque Zambrano tuvo unas cartas y las jugó mejor”.

La división del premio económico, 600 millones de pesos para cada dupla, fue vista por ella como un reconocimiento al esfuerzo de ambos finalistas.
Sin embargo, sostuvo que, desde su perspectiva como televidente, la copa debió definirse exclusivamente en el box negro.
El debate también dio paso a una reflexión más amplia sobre el impacto del programa en la vida de los concursantes.
Glock, quien llegó a semifinales en su edición tras enfrentar cinco chalecos de eliminación, compartió su experiencia personal.
“Perder a veces es ganar demasiado y hay que soltar”, expresó, dirigiéndose simbólicamente a Rata.
Según su testimonio, tras su salida enfrentó críticas, pero tiempo después recibió la oportunidad de convertirse en presentadora digital del formato.
“La recompensa no vino inmediatamente”, reconoció.
Para Rata, dejó un mensaje de aliento: “Perdiste la copa, pero te vas con Colombia amándote”.
Considera que el respaldo del público puede convertirse en una plataforma de oportunidades futuras más allá del trofeo.
Mientras tanto, la discusión continúa en plataformas digitales, donde seguidores del programa analizan cada detalle de la competencia, desde la caída de la manilla hasta las decisiones estratégicas y las sanciones reglamentarias.
La final del Desafío no solo coronó a un campeón, sino que reafirmó la intensidad emocional que despierta el reality en Colombia, donde cada prueba, cada error y cada jugada se convierten en tema de debate nacional.

