Tensión en el Red Bull tras el Tourmalet: Evenepoel explota contra Lipowitz tras perder el podio frente al intratable Isaac del Toro
Remco Evenepoel estalló públicamente contra su compañero Florian Lipowitz tras perder la tercera posición en los últimos metros de la sexta etapa frente al mexicano Isaac del Toro

La sexta etapa del Tour de Francia 2026 no solo ha dejado una exhibición histórica de Tadej Pogačar en el Tourmalet, sino que ha desatado una tormenta interna dentro del equipo Red Bull-BORA-hansgrohe.
Nada más cruzar la línea de meta en cuarta posición, el belga Remco Evenepoel estalló públicamente debido a la falta de entendimiento con su compañero Florian Lipowitz durante la persecución final, un factor que allanó el camino para que el mexicano Isaac del Toro le arrebatara la tercera plaza en los últimos metros.
“Pedí un relevo y no lo tuve; creo que tenía razones para enfadarme. En la Vuelta a Cataluña tiré 30 kilómetros para él y ahora le pido un kilómetro y no sucede. Eso tendremos que hablarlo esta noche en el hotel”, declaró un visiblemente contrariado Evenepoel, evidenciando las primeras grietas en la formación alemana mientras el bloque del UAE Team Emirates celebraba una jornada redonda y sin fisuras tácticas.
La raíz de esta polémica se fraguó en la estrategia de carrera y el posterior descontrol del grupo perseguidor.
El UAE Team Emirates venía de completar dos jornadas sumamente discretas en las etapas cuatro y cinco, donde guardaron energías de manera inteligente dentro del pelotón sin asumir responsabilidades.
Sin embargo, al llegar la alta montaña, el conjunto emiratí cambió el chip por completo, saliendo con una mentalidad ofensiva que el propio maillot amarillo, Tadej Pogačar, resumió con contundencia: “Íbamos como si no tuviéramos nada que perder. Si explotamos, explotamos”.
El bloque emiratí endureció el ritmo progresivamente con hombres como Tim Wellens, Felix Großschartner, Brandon McNulty y Adam Yates, hasta que a falta de 5 kilómetros para coronar el Tourmalet, Isaac del Toro lanzó una aceleración brutal que despedazó el grupo de favoritos y dejó vía libre al ataque definitivo de Pogačar.
El esloveno destrozó los registros históricos al firmar un tiempo récord de ascensión de 43 minutos y 12 segundos, desarrollando una potencia estimada cercana a los 6,4 vatios por kilo para descolgar a Jonas Vingegaard.

A pesar del colosal esfuerzo realizado como gregario, Del Toro supo gestionar sus fuerzas con una madurez asombrosa tras ser apartado por el ritmo de su líder.
El mexicano se integró en el grupo perseguidor junto a Evenepoel, Lipowitz, Paul Seixas y Juan Ayuso.
En este corte, la colaboración fue nula debido a los intereses contrapuestos; Del Toro no tenía motivos para tirar al tener a su jefe de filas por delante, una postura que el propio Evenepoel reconoció como lógica al compararla con la inacción de Sepp Kuss respecto a Vingegaard.
El verdadero problema para el belga radicó en Lipowitz, a quien recriminó no haber dado la cara para recortar distancias o asegurar la llegada.
Esta indecisión fue aprovechada al máximo por el joven mexicano de 22 años, quien guardó una última bala para el sprint final, superando con claridad a Evenepoel sobre la línea de meta.
“Quizá apreté demasiado”, admitió con humildad Del Toro al valorar su extenuante labor de sacrificio, restando importancia a su brillo individual tras consolidarse en la tercera posición de la clasificación general y recuperar el maillot blanco de mejor joven.
El contraste entre la armonía del UAE Team Emirates y la crisis del Red Bull quedó sellado con las declaraciones de los propios implicados.
Mientras Pogačar insistía en que esta victoria era “una de las más especiales de su carrera debido al enorme trabajo colectivo”, en la otra acera se asumía con resignación la nueva realidad competitiva del Tour.
El propio Florian Lipowitz, intentando enfriar la controversia con su jefe de filas, reconoció la superioridad del líder de la carrera y el cambio de planes obligado para el resto de las escuadras: “Viendo el nivel de Pogačar, poco se podía hacer contra él; ahora mismo el verdadero objetivo pasa por luchar por la tercera posición de la clasificación general”.
Con el Tour de Francia entrando en su fase decisiva, el UAE Team Emirates se consolida como un reloj suizo perfecto, mientras sus rivales directos no solo deben buscar la fórmula para recortar diferencias en la carretera, sino también resolver los conflictos internos que amenazan con desestabilizar sus estructuras de equipo.