Tensión máxima en Colombia: Denuncian red de falsificación de votos y coacción laboral en vísperas de la segunda vuelta - News

Tensión máxima en Colombia: Denuncian red de falsi...

Tensión máxima en Colombia: Denuncian red de falsificación de votos y coacción laboral en vísperas de la segunda vuelta

El Gobierno de Colombia denunció una supuesta operación clandestina de falsificación de actas electorales E-14 a favor del candidato Abelardo de la Espriella en una bodega en el sector industrial de Montevideo, en Bogotá

 

thumbnail

 

A escasos días de que se lleve a cabo la crucial jornada electoral para definir el futuro de la presidencia de la República, Colombia se encuentra sacudida por una serie de graves acusaciones que apuntan a un presunto fraude a gran escala y a dinámicas de constreñimiento al sufragante en el sector empresarial.

Las alarmas se encendieron tras las recientes revelaciones que involucran el hallazgo de una supuesta central clandestina de adulteración de documentos electorales en Bogotá, así como investigaciones en curso contra centenares de compañías por presionar a sus empleados para influir en su intención de voto.

El epicentro del debate político se trasladó a la zona industrial de Montevideo, en la capital del país, donde de acuerdo con denuncias públicas validadas por el propio jefe de Estado, Gustavo Petro, las autoridades de la Policía Nacional intervinieron una bodega vinculada contractualmente con los procesos de preconteo y escrutinio.

Según los testimonios recopilados, en dicho establecimiento se habría contratado de manera masiva a ciudadanos a quienes se les retenían sus dispositivos móviles al ingresar, con el fin de evitar filtraciones o evidencias fotográficas.

El objetivo de esta operación clandestina, según las graves acusaciones presentadas ante los organismos competentes, consistía en el diligenciamiento sistemático de formularios E-14 —las actas oficiales donde los jurados de mesa registran la votación original— con alteraciones diseñadas para favorecer ilegalmente la candidatura de la opción de derecha liderada por Abelardo de la Espriella.

 

Colombia refuerza vigilancia electoral antes de la votación - Bloomberg

 

El Ejecutivo ha enfatizado que el preconteo preliminar carece de valor jurídico vinculante y que la verdadera batalla por la transparencia se librará en las comisiones escrutadoras.

En ese sentido, se ha cuestionado con dureza la gestión de la Registraduría Nacional del Estado Civil por la supuesta eliminación de algoritmos de trazabilidad temporal y sistemas de seguridad digital (*hash*), herramientas esenciales para blindar las actas e impedir modificaciones malintencionadas en el tiempo.

Frente a este panorama, el llamado de las fuerzas gubernamentales y de los sectores progresistas se ha concentrado en la convocatoria de una masiva red de veeduría ciudadana, instando a la población a constituirse en testigos físicos y digitales en cada una de las mesas de votación para custodiar la voluntad popular.

De manera paralela a este escándalo informático y documental, el Ministerio del Trabajo desató otra tormenta política al confirmar la apertura de múltiples indagaciones administrativas y la compulsa de copias hacia la Fiscalía General de la Nación y el Consejo Nacional Electoral (CNE).

La cartera laboral reportó inicialmente más de 65 quejas formales que, según declaraciones posteriores del presidente, escalaron rápidamente a cerca de 400 empresas bajo sospecha de constreñimiento electoral.

Se señala a directivos y empresarios de utilizar su posición jerárquica y de poder económico para presionar y coaccionar a los trabajadores bajo amenazas veladas o explícitas sobre su estabilidad laboral.

Entre los casos de mayor resonancia pública que han sido objeto de denuncias por parte de congresistas de la coalición de gobierno se encuentra el de la reconocida firma textil Arturo Calle, donde presuntamente se organizaron asambleas de carácter intimidatorio con el personal administrativo para orientar el voto hacia la candidatura de la extrema derecha.

 

Elecciones en Colombia: El abogado Abelardo de la Espriella gana en primera  vuelta con su nueva derecha y peleará la presidencia frente a la izquierda  de Iván Cepeda - BBC News Mundo

 

Frente a estas conductas, el Gobierno recordó de manera tajante la vigencia del artículo 59 del Código Sustantivo del Trabajo, advirtiendo que impedir el libre ejercicio del sufragio o forzar la voluntad de un subordinado constituye un delito penal severo en el ordenamiento colombiano.

Para mitigar estos riesgos el próximo domingo de elecciones, se emitieron circulares que garantizan que cualquier trabajador asignado a turnos dominicales tiene el derecho inalienable de ausentarse temporalmente de su puesto para acudir a las urnas y retornar posteriormente, sin que esto implique sanciones o represalias económicas.

Asimismo, el Ejecutivo decretó la obligatoriedad total en la prestación del servicio de transporte público en todo el territorio nacional, advirtiendo con drásticas multas a aquellas empresas operadoras que intenten paralizar sus flotas para obstaculizar la movilización de las clases populares y medias hacia los puestos de votación.

A la complejidad de la coacción laboral se suma el uso de tecnologías de punta para la manipulación informativa.

Se ha denunciado la circulación masiva en plataformas digitales de videos falsos creados mediante inteligencia artificial de última generación.

En estas piezas audiovisuales manipuladas, figuras de alta relevancia de la Selección Colombia de fútbol, como Luis Díaz o Daniel Muñoz, aparecían manifestando su respaldo explícito a la campaña opositora.

Las autoridades de inteligencia ya han rastreado la trazabilidad de estas campañas de desinformación, detectando fondos económicos de procedencia extranjera y la presunta participación de capitales vinculados a sectores minero-energéticos y actores políticos de extrema derecha, cuyos expedientes ya se encuentran en manos de los fiscales investigadores.

 

Elecciones Colombia: Mercados apuestan por De la Espriella ante Cepeda -  Bloomberg

 

Por su parte, el Ministerio de Defensa, liderado por el alto mando de la Fuerza Pública, ha desplegado el denominado Plan Democracia para contener los focos de volatilidad y garantizar la seguridad física del certamen electoral.

Si bien los análisis de riesgo integrados por la Policía Nacional y más de quince instituciones no identificaron la presencia de estructuras criminales coordinadas a nivel nacional para sabotear los comicios, sí detectaron zonas de alta vulnerabilidad en ciudades principales como Bogotá, Cali y Bucaramanga.

Las alarmas principales se enfocan en los riesgos de orden público derivados de la desinformación masiva, capaces de activar asonadas o disturbios ciudadanos ante la más mínima sospecha de irregularidades en los resultados, evocando trágicos precedentes históricos de destrucción de sedes de la Registraduría en el país.

El esquema de protección contará con el respaldo de más de 1.200.000 ciudadanos activos, distribuidos entre 850.000 jurados de votación, 374.000 testigos electorales y delegados de organismos de control como la Procuraduría y la Defensoría del Pueblo.

El panorama electoral colombiano se encamina así hacia un desenlace histórico en un ambiente de profunda polarización, donde la legitimidad del sistema institucional y la transparencia en el conteo de los votos serán los factores definitivos para la estabilidad democrática de la nación.

 

Related Articles