A un año de la muerte del papa Francisco, el papa León encabezó una conmemoración en la Plaza de San Pedro destacando su legado espiritual, pastoral y reformador en la Iglesia católica

 

León XIV recuerda a Francisco a un año de su muerte - Picotazo Político

Ciudad del Vaticano — A un año de la muerte del papa Francisco, el recuerdo de su figura sigue vivo en la memoria de millones de fieles en todo el mundo.

En una conmemoración solemne celebrada en el Vaticano, el papa León ofreció una reflexión profunda sobre el legado de su predecesor, destacando la huella espiritual, pastoral y humana que dejó en la Iglesia contemporánea.

“We thank the Lord for the great gift of the life of Francis”, expresó el pontífice con voz serena ante una Plaza de San Pedro colmada de peregrinos.

Sus palabras marcaron el tono de una jornada cargada de emoción, en la que se recordó a Jorge Mario Bergoglio no solo como líder de la Iglesia católica, sino como un hombre que redefinió el papel del papado en el siglo XXI.

Francisco, el primer papa latinoamericano y jesuita de la historia, falleció tras más de una década de pontificado caracterizado por su cercanía con los pobres, su insistencia en la misericordia y su llamado constante a una Iglesia “en salida”.

Desde su elección en 2013, su estilo pastoral rompió esquemas tradicionales: rechazó lujos, eligió vivir en la Casa Santa Marta y adoptó un lenguaje directo, accesible y profundamente humano.

Durante la ceremonia, el papa León recordó cómo Francisco “gave so much to the Church — through his words, actions, and witness that still resonates”.

Esta afirmación resonó entre los asistentes, muchos de los cuales levantaban imágenes del pontífice argentino, mientras otros permanecían en silencio, en oración.

 

León XIV homenajeó al papa Francisco a un año de su muerte y llamó a  sostener su legado | Radio Natagalá

 

El legado de Francisco se extiende a múltiples dimensiones.

En el ámbito doctrinal, impulsó reformas significativas en la Curia romana y promovió una mayor descentralización en la toma de decisiones eclesiales.

Su exhortación apostólica *Evangelii Gaudium* marcó el inicio de un pontificado centrado en la evangelización desde la alegría, mientras que *Laudato si’* lo posicionó como una de las voces morales más influyentes en la defensa del medio ambiente.

Pero quizás fue su capacidad de conectar con las periferias humanas lo que definió su liderazgo.

“Prefiero una Iglesia accidentada por salir a la calle, que una enferma por encerrarse”, dijo en una de sus intervenciones más recordadas, frase que hoy sigue citándose como síntesis de su visión pastoral.

En el acto conmemorativo, varios testimonios fueron compartidos por cardenales, religiosos y laicos que trabajaron junto a él.

Uno de ellos recordó un momento íntimo: “El Santo Padre me dijo una vez: ‘Nunca olvides que el pastor debe oler a oveja’.

Esa frase cambió mi forma de entender el ministerio”.

Francisco también enfrentó desafíos complejos: desde los escándalos de abusos dentro de la Iglesia hasta tensiones internas entre sectores conservadores y progresistas.

Su respuesta, aunque no exenta de críticas, buscó siempre abrir espacios de diálogo.

“La verdad no se impone, se propone”, afirmaba con frecuencia, subrayando su convicción de que la fe debía ser vivida con libertad y responsabilidad.

 

El legado del papa Francisco a un año de su muerte: “una Iglesia para  “todos”

 

El papa León, en su homilía, subrayó que el verdadero legado de Francisco no se mide únicamente en documentos o reformas, sino en el cambio de mentalidad que promovió.

“Nos enseñó a mirar con compasión, a escuchar antes de juzgar y a construir puentes en lugar de muros”, señaló.

En América Latina, su influencia sigue siendo particularmente fuerte.

Comunidades enteras continúan inspirándose en su llamado a una Iglesia comprometida con la justicia social.

En barrios humildes de Buenos Aires, su ciudad natal, aún se recuerda al “padre Jorge” que caminaba entre la gente, compartía mate y escuchaba sin prisa.

La jornada concluyó con una misa solemne en la que se elevaron oraciones por su alma y por la continuidad de su misión.

Al finalizar, el papa León se dirigió nuevamente a los fieles: “Francisco no pertenece al pasado. Su voz sigue hablándonos, su ejemplo sigue desafiándonos”.

Mientras el sol caía sobre la Plaza de San Pedro, el silencio se impuso como un último homenaje.

Un año después de su partida, Francisco permanece presente, no solo en la historia de la Iglesia, sino en la conciencia viva de quienes encontraron en él un pastor cercano, un reformador valiente y un testigo auténtico del Evangelio.

 

Papa León XIV honra legado de Francisco a un año de su fallecimiento -  Otros Datos