La visita de campaña de Abelardo de la Espriella en Cali terminó en enfrentamientos entre simpatizantes y un grupo de jóvenes que denunciaron agresiones físicas y amenazas

La campaña presidencial de Abelardo de la Espriella vivió un episodio de alta tensión en Cali durante un acto público que terminó en enfrentamientos, denuncias de agresiones y fuertes acusaciones cruzadas entre simpatizantes y opositores.
El evento, que contaba con el respaldo del representante Miguel Polo Polo, dejó imágenes de empujones, gritos y señalamientos que reavivaron la polarización política en la capital del Valle del Cauca.
Días antes, Polo Polo había oficializado su adhesión a la candidatura con un mensaje simbólico y enfático: “Juntos somos invencibles”.
Desde entonces, ambos han recorrido distintas ciudades promoviendo un discurso centrado en autoridad, seguridad y confrontación directa contra lo que denominan “enemigos de Colombia”.
En Cali, De la Espriella proclamó ante sus seguidores: “Yo he venido aquí para enfrentar, para derrotar y castigar a los enemigos de Colombia”, y añadió que ese departamento “representa el alma de la colombianidad”.
Sin embargo, la visita no transcurrió sin controversia.
En medio del acto, se registraron incidentes entre asistentes y un grupo de jóvenes que, según denunciaron posteriormente, acudieron de manera pacífica para expresar su desacuerdo.
La ingeniera Isabel Vera afirmó en sus redes: “Hoy con un grupo de jóvenes fuimos pacíficamente al lanzamiento de campaña de De la Espriella, a decir que Cali es una ciudad de izquierda y que rechaza el genocidio en Palestina.
La respuesta: violencia, puños, golpes, rasguños y equipos dañados”.
También aseguró que fueron perseguidos a la salida y que recibieron amenazas, responsabilizando políticamente a la campaña por lo ocurrido.

Los videos difundidos muestran momentos de tensión, con gritos de “¡Fuera, fuera!” y escenas de empujones en los alrededores del lugar.
Aunque no se reportaron lesiones graves, el episodio generó un debate inmediato sobre la responsabilidad de las campañas frente al comportamiento de sus simpatizantes.
Polo Polo, quien ha sido una figura polémica por declaraciones pasadas, reiteró su respaldo al candidato y defendió su liderazgo.
“Creemos en su liderazgo, creemos en que tiene los pantalones para devolvernos la seguridad y aquí estamos firmes defendiendo la patria”, expresó durante la jornada.
El congresista también ha sido cuestionado por afirmaciones anteriores sobre los llamados “falsos positivos”, lo que intensificó las críticas durante el acto en Cali.
Uno de los comentarios más citados en redes fue el de Celso Crespo, quien señaló: “Polo Polo, usted pudo haber sido un falso positivo.
Cumplía con los requisitos”.
La frase aludía al contexto histórico de ejecuciones extrajudiciales denunciadas en el país y subrayó la sensibilidad del tema en la opinión pública.
Aunque esa declaración no formó parte del evento oficial, su circulación coincidió con el clima de confrontación vivido en la ciudad.
En su discurso, De la Espriella insistió en la necesidad de carácter para gobernar y afirmó que Colombia requiere una conducción firme.
“Este país necesita una persona con carácter”, dijo, defendiendo su propuesta de recuperar la seguridad.
La retórica del candidato, centrada en el orden y la autoridad, ha encontrado respaldo en sectores que consideran prioritario un endurecimiento frente a la criminalidad, pero también ha despertado rechazo en grupos que ven en ese enfoque una narrativa excluyente.

Los hechos en Cali pusieron en evidencia la creciente crispación política en medio de la campaña electoral.
Mientras simpatizantes coreaban consignas de apoyo, opositores denunciaban intimidaciones.
La ciudad, históricamente marcada por movilizaciones sociales y debates intensos, volvió a ser escenario de un choque ideológico visible.
Hasta el momento, la campaña de De la Espriella no ha emitido un pronunciamiento oficial detallado sobre los señalamientos de agresión, más allá de reiterar su compromiso con la seguridad y el respeto al orden.
Por su parte, los denunciantes han pedido garantías para ejercer la protesta pacífica sin temor a represalias.
El episodio deja abierta una discusión más amplia sobre el tono de la contienda electoral y la responsabilidad de los actores políticos en evitar que la confrontación verbal derive en violencia física.
En un contexto de alta polarización, los discursos encendidos pueden amplificar tensiones que luego se trasladan al espacio público.
La jornada en Cali, que comenzó como un acto proselitista más en la agenda de campaña, terminó convertida en un símbolo de la intensidad del momento político.
Entre consignas de apoyo y denuncias de agresión, la visita dejó claro que la carrera electoral avanza en un clima donde cada palabra y cada gesto adquieren una dimensión decisiva.