La Tristeza de la Partida de Paquita La del Barrio: Un Legado de Lucha y Resiliencia
El 17 de febrero de 2025, la música mexicana se vistió de luto al conocerse la noticia del fallecimiento de Paquita La del Barrio, cuyo nombre real era Francisca Viveros Barradas.
A los 77 años, Paquita dejó este mundo en su hogar en Veracruz, rodeada de familiares y amigos cercanos.
La noticia fue confirmada a través de sus redes sociales, donde su equipo solicitó respeto y privacidad para su familia en estos momentos de duelo.
Paquita La del Barrio fue una figura icónica en la música ranchera y popular mexicana, con una carrera que abarcó más de cinco décadas.
Sin embargo, en los últimos años de su vida, enfrentó un deterioro progresivo en su salud.
Problemas en el nervio ciático limitaron significativamente su movilidad, obligándola a utilizar una silla de ruedas durante sus presentaciones.
Además, sufrió complicaciones respiratorias y cardiovasculares que fueron debilitando su estado general, llevándola a reducir sus actividades públicas y presentaciones en vivo.
A pesar de su estado de salud, Paquita mantuvo el contacto con su público.
Participó en su última presentación en la Feria Internacional del Caballo en 2023, donde se despidió con un emotivo mensaje de gratitud.
Sin embargo, con el paso del tiempo, su condición empeoró y pasó sus últimos meses en casa, recibiendo cuidados médicos y el apoyo de sus seres queridos.
Su fallecimiento marca el cierre de una era en la música mexicana, dejando un legado de canciones icónicas como “Rata de dos patas” y “Tres veces te engañé”.
La historia de Paquita es también una historia de lucha personal.
A los 16 años, encontró empleo en el registro civil, donde conoció a Miguel Gerardo, un hombre 30 años mayor que ella.
Se casaron, pero pronto descubrió que su esposo era violento y abusivo.
Después de siete años de sufrimiento, Paquita decidió escapar, llevando consigo a sus dos hijos.
Regresó a casa de su madre, cargando con la vergüenza de haber sido engañada por un hombre casado.
En su hogar materno, Paquita se encontró con su hermana Viola, quien ya había comenzado a cantar.
Juntas formaron el dueto “Las Golondrinas”, pero la relación se fracturó cuando Viola aceptó una gira en Sudamérica, dejando a Paquita sintiéndose traicionada.
Esta ruptura familiar sumió a Paquita en la tristeza y la soledad, llevándola a abandonar la música y migrar a la Ciudad de México en busca de un nuevo rumbo.
A pesar de las adversidades, Paquita encontró su camino de regreso a la música.
Abrió “Casa Paquita”, un restaurante en la colonia Guerrero donde servía comida típica y cantaba en vivo.
Su talento llamó la atención de compositores y productores, y su voz se convirtió en un vehículo para expresar el dolor y la traición que había sufrido en su vida personal.
La icónica canción “Rata de dos patas” nació de un reclamo contra el machismo y la infidelidad, resonando profundamente con muchas mujeres que se identificaban con sus letras.
A lo largo de su carrera, Paquita se convirtió en un símbolo de empoderamiento femenino, utilizando su música para desafiar las normas sociales y criticar a los hombres infieles.
Su famosa frase “Me estás oyendo, inútil” se convirtió en un grito de resistencia, y su conexión con el público, especialmente con las mujeres, la consolidó como una figura única en la música mexicana.
Sin embargo, a pesar de su éxito, la vida de Paquita estuvo marcada por constantes desafíos.
En 2006, enfrentó un duro golpe al ser encarcelada por una deuda fiscal de 15 millones de pesos.
Logró salir tras pagar una fianza, pero su restaurante fue clausurado por presuntas irregularidades, lo que la llevó a cerrar el negocio por casi una década.
En sus últimos años, Paquita continuó enfrentando problemas de salud.
A pesar de haber sido hospitalizada en varias ocasiones, intentó ocultar la gravedad de su estado para seguir conectando con su público.
Sin embargo, los años de batallas contra afecciones respiratorias y los intensos dolores causados por una disfunción en el nervio ciático la llevaron a depender de oxígeno para respirar con normalidad.
La madrugada del 17 de febrero, la industria musical mexicana quedó conmocionada con la inesperada noticia de su fallecimiento.
A pesar de haber enfrentado una serie de problemas de salud que finalmente cobraron su vida, su legado perdura.
Paquita La del Barrio no solo fue una cantante; fue una guerrera que utilizó su voz para dar voz a las mujeres que habían sufrido en silencio.
Hoy, recordamos a Paquita como una artista que desafió las expectativas y luchó por su lugar en un mundo dominado por hombres.
Su música sigue siendo un faro de esperanza y resistencia para aquellos que enfrentan adversidades.
Aunque ha partido, su voz y su legado vivirán para siempre en el corazón de quienes la amaron.
Paquita La del Barrio es, y siempre será, una leyenda de la música mexicana.
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