Alejandra Baigorria, reconocida empresaria y figura emblemática de la televisión peruana, se encuentra actualmente en el ojo de la tormenta, enfrentando una de las etapas más complejas de su vida pública y privada.

Lo que comenzó como una transmisión en vivo a través de sus redes sociales para promocionar un nuevo e innovador proyecto de rifas digitales, terminó convirtiéndose en un campo de batalla verbal donde la “Gringa de Gamarra” no pudo más y explotó contra sus críticos.

La tensión acumulada por las recientes imágenes de su esposo, el modelo Said Palao, en situaciones comprometedoras durante un viaje a Argentina, detonó una serie de respuestas cargadas de dardos directos hacia quienes cuestionan su lealtad y su integridad empresarial.

Durante el enlace en vivo, los espectadores no tardaron en desviar el tema del emprendimiento hacia el escándalo mediático difundido por el programa Magaly TV, La Firme.

Ante la insistencia de los usuarios que la llamaban “ilusa” o criticaban su aparente perdón hacia Palao, Baigorria manifestó una profunda incomodidad que rápidamente escaló a la indignación.

“Aquí están las perfectas.

Claro, se llaman moralistas.

Moralistas se llaman”, sentenció Alejandra con ironía al inicio del live.

Sin embargo, el punto de quiebre ocurrió cuando se dirigió específicamente a una seguidora: “Mira, Macarena, vamos a rezar por ti, que Dios te cure el alma.

Mírense un espejo y el que esté libre de pecado que tire la primera piedra”.

La empresaria defendió con garras su derecho a la privacidad y, sobre todo, la reputación de su nuevo negocio.

Alejandra fue tajante al señalar que no permitirá que los ataques personales manchen sus proyectos laborales, los cuales, según sus palabras, le cuestan “sacarse la mugre” diariamente.

“Yo no he matado a nadie, no he cometido ni un crimen.

Déjenlos que tiren todo el veneno del mundo.

Yo estoy trabajando aquí y los que quieren ayudar al albergue de animales lo hacen, y los que no, se pueden retirar”, replicó ante la mirada de miles de seguidores que cuestionaban si su labor social era solo una fachada para embolsillarse ganancias.

En paralelo a esta crisis emocional, se ha revelado información crucial sobre su nueva estructura empresarial.

Según documentos oficiales de la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (Sunarp), el 13 de marzo —coincidiendo irónicamente con la fecha en que se difundieron las polémicas imágenes de su esposo—, Alejandra fundó la empresa Tugringa Abe S.A.C.

Lo que ha generado mayor controversia y suspicacia es que Baigorria nombró a Said Palao como gerente general de la compañía, otorgándole un poder administrativo total a pesar de la crisis matrimonial que atraviesan.

Con un capital inicial de 15,000 soles, Alejandra posee la mayoría de acciones, compartiendo el resto de la sociedad con Palao y su propio hermano.

Este movimiento empresarial no pasó desapercibido para la periodista Magaly Medina, quien analizó la decisión en su programa nocturno.

Medina cuestionó duramente el hecho de que Alejandra intente “empoderar” a un hombre que, según ella, le ha pagado con deslealtad.

“¿Por qué lo tienes que hacer socio después de lo que te hace? Negocios son negocios, Alejandra.

Sácalo de la sociedad”, sugirió la conductora.

Además, Medina puso en duda el componente benéfico del negocio “Chapa tu Gringa”, sugiriendo que el porcentaje destinado al albergue de animales podría ser mínimo en comparación con los beneficios económicos personales que obtendrá la pareja mediante las rifas de departamentos y autos.

La respuesta de Alejandra ante estos cuestionamientos fuera de la transmisión en vivo también fue explosiva.

Al ser abordada por reporteros en el aeropuerto antes de un viaje de negocios a Miami, la empresaria exigió que le retiraran los micrófonos y se negó a dar explicaciones sobre por qué no celebró el cumpleaños de Said Palao el día anterior.

“Van a ser mis decisiones y nada más.

A nadie le tiene que interesar”, declaró con la voz entrecortada, atribuyendo su estado emocional no a una supuesta ruptura, sino a la “maldad” de quienes intentan destruir sus emprendimientos vinculándolos con su vida sentimental.

“Díganme lo que quieran, pero con mis negocios no se metan”, advirtió.

El drama se complica aún más con las declaraciones de figuras del pasado.

Macarena Vélez, expareja de Said Palao, rompió el silencio para afirmar que ella ya había advertido a Baigorria sobre los comportamientos del modelo mucho antes de que se casaran.

Según Vélez, los hechos ocurridos en Argentina no le resultaron sorpresivos.

“Yo creo que ella sí está sorprendida porque pensó que tal vez esa persona cambió o que el Espíritu Santo lo había transformado, y claramente pues no”, comentó Vélez, sugiriendo que la “Gringa” ha preferido ignorar señales evidentes durante años.

Por si fuera poco, la confrontación directa de Alejandra con los usuarios en TikTok tuvo consecuencias inmediatas: su cuenta oficial fue bloqueada temporalmente por la plataforma debido a infracciones en las reglas de la comunidad durante el polémico live.

Esto ha dejado a la empresaria sin una de sus principales herramientas de promoción justo en el lanzamiento de su proyecto más ambicioso.

Mientras tanto, Said Palao permanece en Lima, enviando mensajes donde asegura que “luchará hasta el final por el amor de su vida”, aunque el distanciamiento físico de Alejandra, quien se encuentra en Estados Unidos, dice mucho más que cualquier publicación en redes.

Alejandra Baigorria Alcalá ha dejado claro que se tomará el tiempo necesario para decidir sobre su futuro matrimonial, priorizando la calma y sus metas profesionales por encima de las presiones externas de la prensa y los seguidores.

Sin embargo, la sombra de la duda persiste sobre la ética de su nuevo modelo de negocio y si la inclusión de Said Palao como gerente general es una muestra de perdón definitivo o simplemente un error empresarial nacido de una dependencia emocional.

La historia continúa desarrollándose mientras el público se pregunta: ¿Es posible separar el éxito en los negocios de la fragilidad del corazón en un mundo tan expuesto como el de la farándula peruana? Por ahora, Alejandra prefiere que sea “el de arriba” quien saque toda la verdad a la luz, mientras ella sigue adelante con una armadura de hierro que, por momentos, parece empezar a resquebrajarse.