Lo que durante años fue proyectado como uno de los matrimonios más estables y mediáticos de la farándula peruana parece estar atravesando su hora más oscura.

La relación entre el piloto de autos Mario Hart y la modelo venezolana Korina Rivadeneira se encuentra bajo el escrutinio público tras revelarse detalles que apuntan no solo a una crisis, sino a una separación física y una situación patrimonial que ha dejado a muchos con interrogantes sobre el futuro de la modelo y sus hijos.

La controversia estalló luego de que el programa Magaly TV La Firme expusiera que la pareja ya no reside bajo el mismo techo.

A pesar de que Mario Hart intentó minimizar la situación calificándola como un “negocio”, la realidad detectada por equipos de investigación periodística cuenta una historia distinta: la vivienda que compartían en el exclusivo condominio La Encantada de Villa, en Chorrillos, se encuentra a la venta por un monto cercano a los $900,000, mientras los protagonistas viven realidades geográficas separadas.

Convivencia fracturada: Ella en Chorrillos, él en Lurín

La investigación liderada por Magaly Medina desmintió las versiones iniciales del piloto, quien aseguraba que la mudanza ya se había concretado para toda la familia.

Según el seguimiento realizado, Korina Rivadeneira continúa viviendo en la casa de Chorrillos —la misma que está en venta— junto a sus dos menores hijos.

Por el contrario, Mario Hart se ha trasladado a una propiedad en Lurín, confirmando que ya no pernoctan bajo el mismo techo.

“Son una pareja que se está dando su espacio.

No sabemos si van camino a arreglarlo o si esto va camino a una separación definitiva”, señaló la conductora de televisión.

El equipo periodístico captó a la modelo entrando y saliendo de la residencia de Chorrillos en su camioneta habitual, mientras que al piloto se le encontró en calles aledañas solo de manera esporádica antes de dirigirse a su nueva ubicación en el sur.

La respuesta de los protagonistas: “Derecho a la privacidad”

Abordados por la prensa ante la evidencia de su distanciamiento, ambos optaron por el hermetismo, aunque sin negar la existencia de problemas.

Mario Hart reconoció que su matrimonio no es ajeno a las dificultades: “Por supuesto, los matrimonios están llenos de crisis.

No todo es color de rosa.

Lo normal es que haya estos altibajos”.

“Nuestros temas familiares hemos decidido mantenerlos en privado, pero lo único que puedo decir es que estamos tranquilos”.

Por su parte, Korina Rivadeneira se mostró más tajante al ser consultada por el programa Amor y Fuego, calificando las noticias de ruptura como “especulaciones” pese a la evidencia de la separación física.

“Estás dando por hecho algo que yo no he dicho.

Mario y yo hemos decidido no hablar de temas privados”, declaró antes de cortar la comunicación.

El laberinto legal: Un matrimonio anulado que sigue en la RENIEC
Un factor que añade complejidad a esta crisis es el estado legal de su unión.

Aunque para la RENIEC ambos figuran todavía como casados, el Juzgado Especializado de Familia anuló judicialmente su matrimonio civil (realizado en Huaral en 2017) en noviembre de 2021, debido a irregularidades documentales.

Este vacío administrativo significa que, técnicamente, no están casados legalmente ante el Poder Judicial, a pesar de no haber actualizado sus documentos de identidad.

Mario Hart ha sostenido en el pasado que “seguían casados ante la institución registral”, pero legalmente la unión es inexistente.

Promesas que se llevó el viento

A lo largo de los últimos años, la pareja alimentó la esperanza de sus seguidores con promesas de una boda religiosa y la formalización de su unión civil tras la nulidad.

Mario Hart llegó a declarar que se casaría con Korina “una y mil veces si fuera necesario” y que soñaba con ver a sus hijos entrando a la iglesia con los anillos.

Sin embargo, para los analistas de espectáculos, la puesta en venta de la casa familiar de Chorrillos —mientras Korina sigue habitándola— sugiere un escenario de liquidación de bienes o una estrategia que podría dejar a la modelo en una situación vulnerable.

Aquellas promesas de altar y “para toda la vida” hoy parecen quedar en el olvido frente a una realidad de mudanzas separadas y propiedades en vitrina.

La pregunta que queda en el aire es si este “espacio” que se están dando servirá para reconstruir el hogar o si la venta del inmueble en La Encantada será el punto final definitivo para la historia de Hart y Rivadeneira.