Miriam Bregman, diputada de izquierda conocida por su fuerte postura en defensa del medio ambiente, se ha convertido en una de las voces más poderosas contra lo que ella considera un ataque a los recursos naturales de Argentina.

 

 

 

En una reciente intervención en la Cámara de Diputados, Bregman denunció enérgicamente la manipulación detrás de la Ley de Glaciares, acusando a los funcionarios de ser cómplices del “lobby minero” que amenaza con destruir los glaciares y las áreas periglaciares del país.

La diputada, con una clara postura en defensa de los derechos socioambientales, expresó su indignación por la presencia de funcionarios y abogados vinculados a las mineras que estaban participando activamente en las discusiones.

“Es una afrenta que alguien que ha defendido a las mineras venga a presentar una ley como imparcial”, declaró Bregman, apuntando específicamente a Luis Lucero, un abogado con un pasado relacionado con la defensa de intereses mineros.

Según la diputada, la presencia de Lucero en la Cámara de Diputados representaba un conflicto de interés flagrante, dado su historial de trabajo con empresas mineras que, en su opinión, son las responsables de la devastación ambiental en el país.

Además, Bregman hizo referencia a un caso laboral reciente en el que defendió a un trabajador despedido por defender los derechos ambientales en la zona sur del Gran Buenos Aires.

 

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El caso, que fue denunciado por la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, mostró la cara oculta de la industria petrolera y minera, según la diputada, quienes no solo destruyen el medio ambiente sino que también persiguen a aquellos que osan oponerse a ellos.

“Estamos hablando de un sistema que defiende intereses económicos a costa de la vida de millones de argentinos”, sentenció.

A lo largo de su intervención, Bregman destacó la movilización que se estaba organizando fuera del Congreso en contra de la ley.

Señaló que muchas organizaciones ambientalistas habían calificado el proceso como “fraudulento” y advirtió que el país entero podría enfrentar consecuencias graves si la ley se aprobaba.

La diputada también mencionó que el tema de los glaciares no era solo un asunto ambiental, sino también una cuestión de justicia social.

“Las mineras y los funcionarios a sueldo de las mineras están tomando por asalto este Congreso”, afirmó con firmeza.

Uno de los puntos más fuertes de su discurso fue la denuncia de las audiencias públicas, que consideró una farsa.

 

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“Decenas de miles de personas, expertos, comunidades afectadas, no pudieron tomar la palabra. Esto es una manipulación descarada para hacer pasar una ley que favorece a un puñado de empresas mientras deja un daño irreversible a nuestras tierras y nuestros recursos”, dijo Bregman, asegurando que la Ley de Glaciares era una traición al pueblo argentino y una puerta abierta para el saqueo de los recursos naturales del país.

Para la diputada, la ley propuesta no solo sería perjudicial para los glaciares, sino que también tendría un impacto negativo en las comunidades cercanas a las zonas mineras.

En su intervención, hizo un llamado a la transparencia y a la participación real de la población en los procesos legislativos.

Bregman se mostró convencida de que la ley no debía ser aprobada sin un debate profundo y sin que se escucharan las voces de aquellos que realmente serían afectados.

El tono de su intervención fue cada vez más contundente, acusando a los miembros del Congreso que apoyaban la ley de ser cómplices de un sistema corrupto.

“No se puede defender una ley que destruye los glaciares y las áreas periglaciares”, insistió.

 

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La diputada también hizo referencia a la corrupción que, según ella, estaba detrás de muchas de las decisiones tomadas en favor de la minería.

En este sentido, Bregman subrayó que no se podía seguir ignorando la devastación ambiental causada por la actividad minera en varias provincias del país.

La diputada concluyó su intervención reafirmando su rechazo a la Ley de Glaciares y su compromiso con la defensa de los derechos ambientales.

“No permitiremos que el lobby minero destruya nuestros recursos naturales. El pueblo tiene que ser escuchado, y es nuestra responsabilidad detener esta ley”, afirmó, dejando claro que la lucha por la protección del medio ambiente no solo era una cuestión de política, sino de justicia.

La intervención de Miriam Bregman fue un claro llamado de atención sobre la situación actual de los recursos naturales de Argentina y las amenazas que enfrentan ante la presión de las grandes corporaciones mineras.

 

 

 

Su denuncia resonó en el Congreso y fuera de él, provocando un debate intensivo sobre el futuro de la Ley de Glaciares y la relación entre el poder político y las empresas extractivas en el país.