El gol ha sido de 47 millones de personas. He sido muy criticado, pero Dios le da las cosas a quien más se lo merece
Ferrán Torres, tras ganar el Mundial: “El gol ha sido de 47 millones de personas. He sido muy criticado, pero Dios le da las cosas a quien más se lo merece”
⚽🏆 De las críticas más duras a escribir una página eterna del fútbol español.
Ferrán Torres vivió una noche que parecía escrita por el destino y convirtió su momento más difícil en el instante más grande de su carrera.
🇪🇸✨

Ferrán Torres vivió la noche que cualquier futbolista sueña desde niño.
El delantero valenciano se convirtió en uno de los grandes protagonistas de la final del Mundial 2026 después de marcar el gol que dio a España su segunda Copa del Mundo, en un partido de máxima tensión frente a Argentina.
Su tanto, llegado en un momento decisivo de la final disputada en Nueva York, quedará grabado en la memoria del fútbol español.
Sin embargo, para Ferrán no fue únicamente un gol: fue la recompensa a meses de esfuerzo, presión y críticas que había recibido durante el torneo.
Minutos después del pitido final, todavía emocionado por el título conseguido, el jugador atendió a los medios y quiso dejar claro que no consideraba aquel momento como un logro individual.
“El gol ha sido de 47 millones de personas.
He sido muy criticado, pero Dios le da las cosas a quien más se lo merece”, expresó Ferrán Torres con la emoción todavía presente tras convertirse en campeón del mundo.

El delantero insistió en que la victoria pertenecía a todo el grupo y no únicamente al autor del tanto decisivo.
“El gol no es mío.
Ni de los 26 jugadores que estamos aquí.
Creo que el destino estaba escrito, estaba hecho para que ganásemos lejos de nuestra gente pero los hemos intentado hacer sentir lo más cerca posible”, explicó.
España llegó a la final con la presión de disputar el partido más importante del fútbol mundial y con la responsabilidad de enfrentarse a una Argentina liderada por Leo Messi.
Para Ferrán, ese escenario aumentaba todavía más la dificultad del desafío.
“Todas las finales son difíciles, cuando tienes a Messi en el equipo contrario tienes ese nerviosismo, pero nosotros solo dependemos de nosotros y de hacer nuestro fútbol.
Hoy lo hemos demostrado una vez más”, señaló el futbolista valenciano.
El gol tuvo además un significado personal para un jugador que había vivido momentos complicados durante el campeonato.
Ferrán reconoció que la anotación representó una liberación después de sentirse cuestionado.
“He sentido una liberación muy grande.
He sido una persona muy criticada a lo largo del Mundial.
Pero el destino está escrito y gracias a Dios que me da esas fuerzas para seguir.
Dios les da las cosas a quien más se lo merece”, afirmó.
Detrás de ese futbolista que levantó la Copa del Mundo existe una historia que comenzó mucho antes de los grandes estadios y las noches históricas.
Ferrán Torres fue aquel niño valenciano que soñaba con jugar al fútbol y que encontraba su mayor ilusión en un balón.

En una entrevista anterior recordó cómo fueron sus primeros pasos y la importancia que tuvo su familia en su pasión por este deporte.
“Todos empezamos, más que porque nos gusta, por estar con los amigos, por jugar con ellos y pasártelo bien.
Pero de esas épocas sí que hay momentos que se te quedan marcados, de los que no se te olvidan.
La verdad es que pasé una muy buena infancia”, contó.
Uno de esos recuerdos está relacionado con sus primeras botas de fútbol, un regalo que recibió cuando tenía siete años y que terminó convirtiéndose en una anécdota especial.
“Mis regalos siempre eran balones de fútbol, espinilleras o botas.
No quería otra cosa.
Mis primeras botas me las regaló mi madre, del Base Sport de Torrent.
Siempre me acordaré.
Yo tenía siete años, que fue cuando me fichó el Valencia”, recordó.
Aquellas botas que llevaba con orgullo al colegio terminaron llamando la atención de sus compañeros.
“Yo iba al colegio con las botas de tacos, y las puse de moda.
Fue ir yo con las botas de fútbol y a la semana iba gente con botas de fútbol, que yo decía, ¿y esto por qué, si vosotros no jugáis a fútbol?”, relató entre risas.
Casi dos décadas después, aquel niño que solo quería jugar al fútbol fue quien entregó a España uno de los regalos más importantes de su historia deportiva.
El seleccionador español, Luis de la Fuente, también quiso destacar el valor de una generación que ha conseguido llevar a España hasta lo más alto.
El técnico mostró su orgullo por el compromiso de sus jugadores y por la forma en la que afrontaron el torneo.

“Especialmente siento mucho orgullo.
Orgullo por esta generación de futbolistas que han ido creciendo con esta idea, fieles a la idea, haciéndola mejor.
Dando ejemplo de grupo, de familia, de equipo”, afirmó.
El entrenador también destacó la unión del vestuario como una de las claves del éxito: “Son un ejemplo para el deporte español, para la juventud española, para España.
Juntos somos más fuertes, que no le quepa duda a nadie”.
Ferrán Torres ya forma parte de la historia de la selección española.
Su nombre quedará asociado al Mundial 2026, no solo por el gol que decidió la final, sino por la manera en la que transformó la presión y las críticas en un momento inolvidable.
Porque aquella noche en Nueva York no solo ganó España.
También ganó un futbolista que nunca dejó de creer.
Descargo de responsabilidad: Este contenido puede haber sido creado por IA con fines de entretenimiento.
Cualquier parecido con personas, eventos o lugares reales es pura coincidencia.